muzyQ. Apple da en la nota

Un músico profesional no se sube al escenario sin haber ensayado durante horas. Resulta fundamental disponer de un espacio en el que practicar y afilar el cuchillo antes de actuar delante de un público que ha pagado por verte. Pero también es cierto que muchas veces unas condiciones de ensayo precarias son más contraproducentes que beneficiosas y que, en casos extremos, pueden incluso provocar una pérdida de audición. Es un problema serio, y una de las razones por las que se creó el centro para músicos Muziekmakers Centrum muzyQ de Ámsterdam.

Robin Lemmers, impulsor, cofundador, copropietario y director general del muzyQ, es un hombre decidido. «Cuando sales a la calle y hace sol, ¿cómo te proteges los ojos? Con unas gafas de sol. Cuando paseas por la calle y pasa una ambulancia con la sirena a todo volumen, ¿qué haces para protegerte los oídos? ¡Nada! La gente no es consciente de lo importante que es cuidarse los oídos.»

Durante los 20 años que lleva en el sector creativo, Lemmers ha visto a los músicos pelear con la falta de espacios de ensayo bien equipados. «Hace diez años, empecé a hacer planes para crear un lugar de calidad al que toda clase de gente implicada en la música pudiera recurrir para ensayar, producir, actuar y disfrutar de esta expresión artística. Cuando hace dos años se me presentó la oportunidad de construir una instalación de este tipo, no la dejé escapar. Ahora, mi sueño se ha hecho realidad.»

Como el muzyQ tendría un carácter eminentemente musical y Apple es la plataforma favorita de este sector, Lemmers no tuvo ningún duda a la hora de decidir la infraestructura informática. «Durante las últimas tres décadas, he trabajado tanto con PC como con productos de Apple, así que podía comparar sus rendimientos. Apple siempre estuvo por encima. Desde el principio, este espacio estaría basado en Apple.» Rob Mekken, el consultor externo que ayudó a desarrollar la arquitectura informática del centro, añade: «Aunque nuestro objetivo eran los propios músicos, también había que tener en cuenta otras cosas: la caja para la cafetería y el restaurante, los sistemas de gestión y administración, la seguridad... Queríamos que todos estos sistemas estuvieran perfectamente integrados.»

Esta filosofía se extendió al sistema de seguridad, creado a medida para el muzyQ. Se pusieron en contacto con NewHer Systems, una empresa holandesa especializada en el desarrollo de software compatible con Apple, que se encargó de diseñar a medida un sistema de control de acceso basado en Apple para que los clientes recibieran una clave electrónica que restringiera su acceso a las zonas del edificio únicamente a las que tenían permitido entrar.

Pero la innovación no acabó ahí. Para abordar el resto de desafíos de software, el Muziekmakers Centrum recurrió a otra empresa holandesa, Merlijn Automatisering, para adquirir una solución basada en Apple para los sistemas de caja, de CRM y de reservas. «Una vez más, nuestra idea era que todos estos sistemas estuvieran integrados. No podíamos arriesgarnos: todo tenía que ser Apple. Ahora estamos muy satisfechos con nuestro sistema de caja a medida basado en Apple y estamos pensando en adquirir el iPod touch para apuntar los pedidos de la cafetería y el restaurante.» El trabajo pionero del muzyQ con los productos de Apple no ha pasado desapercibido: muchas empresas están visitando el Centro porque buscan una infraestructura Apple parecida y quieren ver cómo se hace.

A Lemmers le gusta referirse a su Centro como un hotel para músicos. «Es un lugar al que los músicos pueden venir y reservar una sala para el tiempo que deseen. Tenemos salas individuales para personas que necesitan un lugar en donde practicar con la trompeta una hora a la semana; los grupos de rock pueden alquilar una sala espaciosa para guardar sus equipos entre concierto y concierto; y los coros pueden poner a prueba sus progresos en uno de nuestros auditorios. Además, si en mitad de un ensayo alguien necesita un equipo o cualquier otra cosa, siempre puede llamar al servicio de habitaciones y pedir ayuda.»

La oferta del muzyQ va mucho más allá de la sala de ensayo de toda la vida. Lemmers continúa: «También ofrecemos oficinas, estudios de grabación, salas de postproducción, salas de conferencias, una cafetería, un restaurante y una tienda de instrumentos musicales. Pide un producto o servicio relacionado con la música, y nosotros te lo damos.»