muzyQ. Apple da en la nota

Al hablar sobre la gran inauguración, Mekken añade: «Todos los servicios debían funcionar desde el primer día sin falta. Fue un desafío que superamos fácilmente gracias a que nos habíamos decidido por Apple. En solo tres días, teníamos siete servidores Xserve en marcha.»

El diseño de cada uno de los espacios del edificio Muziekmakers es específico para su uso, especialmente las salas de ensayo. Claro que una habitación pequeña es suficiente para una persona y su trompeta, pero lo importante no es solo el número de usuarios. Cuando hablamos de volúmenes intensos, se necesita una habitación apta para el caudal de sonido, especialmente para un grupo de rock que practica durante seis horas seguidas. La música acústica, por su parte, exige un ambiente más íntimo, diseñado para un sonido sin amplificación.

Todo esto se consigue mediante paneles acústicos que muzyQ encargó a medida. «Los paneles acústicos suelen utilizarse para controlar la acústica de una sala. Los modelos actuales no satisfacían nuestras exigencias, así que tuvimos que encargarlos según nuestras propias especificaciones —explica Lemmers—. No solo los encontrarás en las salas de ensayo y en los estudios de grabación, sino en todo el edificio: vestíbulos y pasillos incluidos. El oído del músico es su instrumento más preciso, de modo que nuestra máxima prioridad es protegerlo».

El myzyQ, que llevó esta filosofía de calidad hasta sus últimas consecuencias, quiso que los músicos pudieran concentrarse en su trabajo. La seguridad, la continuidad y la fiabilidad son factores clave para cualquier persona que trabaje con ordenadores, pero de manera especial para los artistas que quieran concentrarse única y exclusivamente en su obra. «¿Te imaginas qué pasaría si el sistema fallara o un virus interrumpiera el proceso creativo de nuestros músicos? La integración de los equipos y programas de Apple nos aportan toda la seguridad y potencia para trabajar ininterrumpidamente: empleados y clientes por igual.»

Dada la heterogeneidad de las personas que utilizan los sistemas informáticos del Centro, la facilidad de uso era un factor clave. Lemmers aclara: «Por un lado, queríamos ofrecer a nuestros clientes los equipos y programas que suelen emplearse en su sector, con los que están familiarizados. Por otro, necesitábamos que nuestro personal de administración y gestión fuera capaz de aprender rápidamente a usar el sistema. Los programas de Apple son tan intuitivos, que no hizo falta invertir mucho tiempo para dominar las aplicaciones ni tampoco muchas horas de formación. De todos modos, quienes prefieran seguir usando programas para PC pueden hacerlo, porque todos los ordenadores de oficina tienen instalado Office de Microsoft para Mac.»

En la zona de recepción, la presencia de Apple es muy evidente: enseguida llaman la atención tres ordenadores iMac en fila. Además, en la pared hay dos monitores planos Apple LED Cinema Display de 24 pulgadas conectados a las cámaras de seguridad, para que la recepción siempre esté al tanto de lo que ocurre en el edificio. Por último, en el vestíbulo de entrada hay dos monitores Apple Cinema HD Display de 30 pulgadas a disposición de las visitas para que puedan informarse de las actividades que están desarrollándose y de la programación.

Menos visible, pero igualmente esencial, es el uso de teléfonos iPhone. La mayoría de los empleados tiene uno, así pueden consultar fácilmente el calendario de la oficina en todo momento, acceder al sistema de reservas para comprobar la disponibilidad de estudios o intercambiar correos electrónicos para estar al día.

Robin Lemmers está muy satisfecho con la forma que ha tomado su sueño. «En los pocos meses que llevamos operativos, las críticas han sido muy positivas. Los músicos que vienen a tocar están muy impresionados con las instalaciones: por fin pueden ensayar durante horas y abandonar la sala sin oír pitidos.»