Cómo enseña Brandi McWilliams con el iPad.

«Ahora ya no se aprenden el libro de memoria y me lo sueltan de carrerilla. Lo conocen a la perfección porque se han sumergido en él. Lo visualizan como si dentro de su cabeza se transformase en una película.»

Brandi McWilliams, profesora de Lengua, Inman High School (Inman, Kansas, Estados Unidos)

Nuevas formas de aprender.

Cuando el instituto Inman High School decidió dar un iPad a cada estudiante, Brandi McWilliams sintió mucha curiosidad por ver todo su potencial. «Sabía que era muy importante», comenta. «Siempre he apostado por las últimas tecnologías, porque pienso que es bueno preparar a los niños para el mundo real, y ahora teníamos esa oportunidad. Pero al principio estaba un poco descolocada.» Empezó intentando organizar sus clases alrededor de las apps, pero pronto vio que no era la mejor manera de hacerlo.

Se dio cuenta de que su forma de enseñar antes de tener el iPad continuaba siendo válida. Y usar el iPad solo podía hacerla mejor. Cuando encontró por fin el equilibrio, las ideas empezaron a fluir. Pensó en todas las posibilidades de audio y vídeo que ofrecía el iPad y cómo podría utilizarlas para dar vida a sus clases. «Siempre me ha gustado usar contenidos multimedia para reforzar las clases. Utilizar medios audiovisuales o de otro tipo me permite llevar las cosas a otro nivel, más allá de la página escrita.»

Tarea: convertirse en estrellas del rock.

En vez de pedir a sus estudiantes que hicieran la típica reseña de la novela «Hijo nativo», Brandi les encargó que identificaran tres escenas importantes y que compusieran una banda sonora para cada una de ellas usando la app GarageBand en el iPad. «Fue un ejercicio muy bueno, porque tuvieron que pensar en lo que realmente ocurría en cada escena», explica Brandi. «Debían combinar la emoción y la energía que se desprendía de cada escena y reflejar la intensidad y el clímax.»

Además de crear la banda sonora, los estudiantes razonaron por escrito su trabajo. También pusieron nombre a todas las piezas compuestas y diseñaron las carátulas del álbum. Brandi les explicó que no se les puntuaría por su dominio de GarageBand ni por su creatividad, sino por su capacidad para interpretar las historias. Y lo bordaron.

Más comprender y menos memorizar.

Brandi se dio cuenta de que con el iPad el nivel de comprensión de la novela era mucho mayor que cuando utilizaba la fórmula tradicional, basada en la lectura y el comentario de texto. «Ahora ya no se aprenden el libro de memoria y me lo sueltan de carrerilla», señala Brandi. «Lo conocen a la perfección porque se han sumergido en él, lo han visualizado. Este proyecto les hizo empezar a pensar a otro nivel.» Según Brandi, obtuvo excelentes resultados. «Hicieron carátulas geniales y eligieron con mucho tino los nombres de las piezas musicales. Los trabajos escritos también fueron muy buenos.»

Para los estudiantes resultó muy gratificante presentar sus trabajos ante la clase y ver qué habían hecho los demás. «Conectamos el iPad de cada estudiante al Apple TV y escuchamos cada pieza. Casi siempre eran capaces de identificar la escena en cuestión.»

Luces, cámara, comentario de texto.

Brandi también les pone muchos trabajos de vídeo. Pide a sus estudiantes que utilicen la cámara del iPad y la app iMovie para grabar y editar vídeos. Afirma que a sus alumnos les resulta fácil grabar con el iPad porque es muy ligero y fácil de transportar.

Los estudiantes han trabajado novelas como «El gran Gatsby»«Matar a un ruiseñor» con recursos creados por ellos mismos, desde anuncios publicitarios hasta reportajes y entrevistas falsas. Han grabado tráilers de libros como «El hobbit» para aprender, por ejemplo, qué es la persuasión. Y han filmado parodias para mostrar qué es la ironía. «Les doy un pequeño ejemplo de muestra y les hago un vídeo para que vean qué es lo que quiero», dice Brandi. «Y después es su turno.»

«El iPad consiguió devolverme la inquietud: yo no estaba muy puesta en tecnología pero me entraron ganas de arriesgar y progresar. Decidí que quería mejorar mis clases, porque los niños se lo merecen.»

Consejos de Brandi McWilliams.

Dales libertad.

«Tienes que acostumbrarte a no tener el control total. Les pones una tarea, les das una serie de pautas y ellos te sorprenden. Igual no sale todo como esperabas, pero no pasa nada.»

No se trata de reinventar la rueda.

«No es cuestión de renunciar a todo el material que has estado usando durante los últimos 5, 10 o 15 años, sino de combinarlo con la tecnología para mejorarlo, para que los estudiantes se sientan más identificados con él y, en definitiva, para hacerlo más vivo. No es un simple pasatiempo, para que se diviertan sin más. Les pedimos resultados. Sigue habiendo un programa de clase, unos objetivos.»

Empieza con las apps gratuitas.

«Los profesores siempre tenemos que respetar un presupuesto. Si ves una app que cuesta dinero, sigue buscando, porque muchas veces hay otra parecida que es gratis.»

Utiliza iBooks en tus clases.

«Si digo la verdad, al principio prefería leer un libro normal antes que hacerlo en el iPad. Pero ahora me va mejor con el iPad, porque puedo marcar fragmentos y hacer anotaciones. Y cuando lo conecto al Apple TV, todos ven lo que he hecho, y lo uso para dar mis clases. Puedo mostrarles un ejemplo, enseñarles a hacer preguntas o extraer la idea principal.»

Anima a tus alumnos a guardar dossieres de sus proyectos.

«Mis alumnos guardan todos sus proyectos en sus iPad, y así pueden llevárselos a casa. Es una forma de trabajar mucho más personal, porque sienten que son dueños de su trabajo. Es como un recuerdo que siempre tendrán de sus años en la escuela.»