Cómo enseña Kristi Meeuwse con el iPad.

«En los 22 años que llevo en la enseñanza, esta ha sido la primera vez que el 100% de mis alumnos de educación infantil pasa a primaria con un nivel de lectura superior a la media.»

Kristi Meeuwse, profesora de infantil, Drayton Hall Elementary School (Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos)

Las reglas del juego han cambiado.

En el momento en que las autoridades educativas locales le entregaron una caja con 30 iPad para que los repartiera entre sus alumnos, Kristi Meeuwse supo que las reglas del juego habían cambiado. Enseguida se mostró muy interesada en la idea de crear materiales didácticos, porque casi todos los libros disponibles para educación infantil son de ficción. «Prácticamente no hay material, y el que existe tienes que comprarlo», dice Kristi. «Mi escuela no puede permitirse comprar esos libros.» Kristi vio la necesidad de incorporar textos informativos a sus clases para poder cumplir con el plan de estudios nacional. Y como no encontraba este tipo de materiales en el mercado, decidió crearlos ella misma.

Un nuevo capítulo.

Con la app gratuita iBooks Author para Mac, Kristi creó su primer libro para iPad, «My City», sobre Charleston, la ciudad donde se encuentra su escuela. «A mis alumnos les encantó. Decían que era muy guay que lo hubiera hecho yo.» Kristi empezó a confeccionar más libros sobre distintos temas: arañas, motocross y crías de animales. «A mis alumnos les entusiasma poder tocar un botón y hacer que una araña se mueva por toda la página», explica. «O que, cuando cuentan hasta diez, un personaje cuente a la vez que ellos mientras da vueltas. En nuestra biblioteca no hay ningún libro que haga cosas así.» Kristi también introduce widgets de comprensión para que los alumnos puedan responder a preguntas directamente en el texto. Está satisfecha porque sus niños, además de disfrutar con los libros, están adquiriendo los conocimientos que exige el plan de estudios.

Con un total de 25 alumnos en el aula, Kristi solía adaptar sus clases al nivel de la media. Intentaba por todos los medios ayudar a los alumnos con menor nivel, mientras hacía esperar a los más avanzados. Con el iPad, en cambio, Kristi puede personalizar el aprendizaje para cada uno de ellos creando libros en función de su capacidad. Cuando termina un libro, puede duplicarlo fácilmente y generar distintos niveles para cada lector, lo que permite que los estudiantes aprendan a su propio ritmo.

Leer, crear, expresar.

Además de consumir contenido en el iPad, los alumnos de Kristi también lo crean usando una gran variedad de apps. Ella les pone una tarea; por ejemplo, que escriban una frase en la que aparezcan cuatro palabras del vocabulario o que den un ejemplo de una resta. Sus alumnos pueden decidir qué app usar y cómo transmitir sus conocimientos. Han demostrado un nivel sorprendente de creatividad, expresión y comprensión. Y a los niños, por supuesto, también les gusta escribir libros. Crean libros dinámicos para el iPad con sus propios textos e imágenes, y hasta añaden vídeos y voz en off.

Los resultados de esta forma de aprendizaje tan participativa hablan por sí solos. Antes, cerca de un 35% de los alumnos de Kristi pasaban al segundo curso con un nivel de lectura superior al que se les pedía en su curso. Ahora, por segundo año consecutivo, el 100% de los alumnos pasan con un nivel superior a la media. Aprende a crear libros con iBooks Author

«Cuando dices 'Venga, niños, hora de escribir', ¿cuántos responden '¡Genial, vamos a escribir!'? Es una alegría ver que están tan emocionados. Me da la impresión de estar dejando huella en ellos todos los días.»

Consejos de Kristi Meeuwse.

Usar iBooks Author es fácil.

«Si no acabas de decidirte a crear tus propios libros, lánzate. Es imposible equivocarse. Cuando haces algo, siempre puedes volver a editarlo. No estás escribiendo en piedra. Si algo no funciona, lo quitas y ya está.»

Empieza con algo sencillo.

«No pienses que tienes que crear libros muy complicados para que les resulten útiles a tus alumnos. Mi primer libro, por ejemplo, no contenía ningún widget interactivo: solo texto e imágenes. Siempre puedes ir añadiendo elementos al libro más adelante.»

Busca y experimenta.

«No dejes de buscar, porque nunca sabes lo que encontrarás. Yo, por ejemplo, acabé usando la transición Movimiento Mágico de Keynote para mover una araña por toda la página, y no sabía ni que existía antes de ponerme a investigar.»

Aprende de cada libro.

«Al principio creí que iba a tardar un montón en hacer un libro, pero le fui cogiendo el tranquillo y ahora es cosa de 10 minutos. Los libros más complejos, con muchos detalles, llevan más o menos una hora. Piensa que se trata de libros sencillos. También he empezado a guardarlos como plantillas, para no tener que empezar de cero cada vez.»

Deja que los alumnos hagan de profesores.

«No hace falta que te encargues tú de todo. Mis alumnos ya ni me preguntan cómo hacer las cosas. Se lo preguntan a sus compañeros. No necesitan que yo les enseñe. Me miran como diciendo: "Lo hemos entendido. Venga, ya podemos seguir.” Es genial.»