El medio ambiente

Preguntas frecuentes

P: ¿Cómo revisa Apple la evolución y el estado de la empresa en relación con su impacto ambiental?

R: El equipo directivo de Apple se encarga de establecer e implantar políticas medioambientales. Este grupo de directivos sénior de la compañía recibe el asesoramiento de equipos de distintas divisiones, como ingeniería medioambiental, desarrollo de productos, operaciones, instalaciones y responsabilidad de proveedores. La estrategia de Apple contra el cambio climático se integra en todos los planes de construcción de instalaciones y desempeña un papel importante en el proceso de desarrollo de productos. En 2009, bajo la supervisión del equipo directivo, Apple se convirtió en la primera empresa del sector de la electrónica en dar a conocer su huella de carbono total, incluido el impacto de los productos sobre el medio ambiente mientras el consumidor los utiliza. Además de ofrecer a los consumidores un nivel de información y transparencia sin precedentes en el que basar sus decisiones de compra, medir la huella de carbono ayuda a la empresa a identificar cuáles son las áreas donde pueden obtenerse las reducciones más significativas.

Sabemos que la gran mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero (hasta el 98%) procede del ciclo de vida de los productos, por lo que las decisiones sobre las características medioambientales de nuestros productos tienen un papel muy importante en su diseño y fabricación. El mismo criterio se aplica en todas las decisiones ambientales relacionadas con nuestras instalaciones. Nuestro enfoque integrado supone que las decisiones en materia medioambiental se revisan desde los niveles más altos de la compañía. Esta estructura ha sido un factor importante para el éxito de Apple, especialmente en el área de responsabilidad medioambiental. Los miembros del equipo directivo revisan regularmente cada producto nuevo durante su desarrollo, centrándose en sus materiales y diseño, la cadena de suministro, el embalaje y la eficiencia energética. Cada uno de estos aspectos tiene un impacto directo sobre nuestra huella medioambiental. Esta estrategia, que llevamos usando más de dos décadas, nos ha permitido diseñar los productos más avanzados del sector desde el punto de vista medioambiental. Todos los productos que comercializamos cumplen las directrices de eficiencia energética ENERGY STAR, carecen de sustancias tóxicas y se fabrican con materiales reciclables en su mayor parte. Los equipos operativos y de instalaciones también analizan regularmente, junto con los miembros del equipo directivo, nuestros programas e inversiones, con el objetivo de reducir las emisiones de carbono. Los resultados de estos análisis incluyen un mayor uso de energías alternativas, nuevas inversiones en tecnología, programas de transporte y conservación. Los esfuerzos de este equipo nos han permitido obtener la mayor tasa de reciclaje de productos del sector.

Apple se esfuerza por contribuir con todas sus gamas de productos al respeto por el medio ambiente, y no se limita a cumplir con sus compromisos a largo plazo como hacen otras empresas, sino que lo hace donde es realmente importante. El compromiso del equipo directivo de Apple con nuestra estrategia medioambiental es claro: reducir nuestra huella de carbono, retirar productos tóxicos e informar del impacto medioambiental de todos los productos que fabricamos para que nuestros clientes puedan ser testigos de nuestra evolución.

Asimismo, nos comprometemos a informar anualmente de nuestras emisiones en todo el mundo, así como a facilitar la información correspondiente a cada producto siempre que hay un nuevo lanzamiento.

P: ¿Qué es la evaluación del ciclo de vida (ECV)?

R: La ECV es un proceso con el que se evalúan los efectos que un producto tiene sobre el medio ambiente a lo largo de su ciclo de vida. El análisis del ciclo de vida íntegro tiene como objetivo mejorar la eficiencia de los recursos al tiempo que se reduce el impacto medioambiental de todas las actividades necesarias para fabricar, distribuir, usar y desechar un producto. Las evaluaciones del ciclo de vida íntegro, por ejemplo, comienzan con la extracción de materias primas, su transformación en materiales procesados, el uso de dichos materiales para fabricar piezas y productos, el transporte hasta los usuarios finales, la energía consumida durante su uso y, en última instancia, su reciclaje. Durante cada una de estas fases, se realizan actividades que consumen materiales y energía, generando residuos y emisiones. La evaluación del ciclo de vida es el proceso empleado para medir con precisión las emisiones asociadas a cada fase de estas actividades.

Los resultados de una ECV suelen clasificarse de distintos modos, como el potencial para el calentamiento global, la acidificación, la eutrofización, la creación de ozono troposférico y la destrucción de ozono estratosférico. Los procedimientos empleados para la evaluación del ciclo de vida están definidos dentro de los estándares internacionalmente aceptados de gestión medioambiental ISO 14000: las normas ISO 14040:2006 y 14044:2006.

Las ECV se han implantado con éxito en muchos sectores, como en la industria automovilística, aerolíneas y empresas de bienes de consumo. En el caso de productos y procesos complejos, compuestos por varios miles de materiales, el análisis requiere aplicaciones informáticas específicas, diseñadas para registrar con precisión el impacto medioambiental de procesos muy concretos. Las herramientas informáticas ofrecen una evaluación eficaz y objetiva del impacto medioambiental medido por una empresa a través del uso de bases de datos de terceros, creadas y actualizadas por ingenieros industriales independientes con grandes conocimientos en procesos de fabricación concretos. Apple ha descubierto que se obtienen los resultados más precisos empleando una combinación de datos recopilados directamente a partir de nuestros procesos internos y de proveedores, a lo que se suman datos de terceros independientes.

P: ¿Cómo usa Apple la ECV?

R: Al realizar una ECV de un producto, Apple sigue cinco pasos:

1. La recopilación de datos empieza midiendo la energía consumida por un producto durante su funcionamiento en una simulación de uso. Para cada gama de productos se utiliza una simulación diferente. Por ejemplo, para los ordenadores Mac contemplamos un periodo medio de uso de cuatro años. Para no quedarnos cortos, también adoptamos un patrón de uso en oficina para cada ordenador que sale de fábrica, y aplicamos ese patrón a 365 días de uso al año. Para los dispositivos móviles, como el iPod y el iPhone, contemplamos un periodo de uso de tres años. Para estos productos, los patrones de recarga se definen en función de un «usuario avanzado», que corresponde a un uso diario intensivo durante el periodo de tres años. Encontrarás más información sobre los modos de consumo de energía de nuestros productos en los informes medioambientales de productos.

2. El segundo paso consiste en una medición pieza a pieza del producto entero. Esto nos ayuda a medir con precisión el tamaño y el peso de los componentes y materiales del producto. Dado que un único producto puede contener varios cientos de piezas, este paso se apoya en el cotejo de los detalles de cada pieza con la lista de materiales del producto. Como parte de este proceso, incluimos la pérdida de materiales y componentes durante la fabricación. También tenemos en cuenta el transporte de materiales entre distintas instalaciones de fabricación. En este paso también se incluyen las emisiones generadas en la producción de accesorios externos —como teclados y ratones— y del embalaje.

3. El tercer paso evalúa las emisiones generadas durante el transporte de los productos finales a las regiones en las que serán comercializados. Los datos se recopilan en función de unidades individuales y unidades de paquetes de remesas de productos en su transporte por tierra, mar y aire. La mayoría de las emisiones por transporte de productos están relacionadas con el traslado de los productos desde Asia hasta los centros de distribución de Europa, Asia y América. El tramo final del transporte entre los centros regionales y cada cliente se tiene en cuenta empleando un factor de ajuste general.

4. El último paso de la medición del ciclo de vida útil del producto es la recogida y el reciclaje del producto cuando finaliza su ciclo de vida útil. Este cálculo incluye el transporte entre los clientes y las plantas de reciclaje, además de los procesos de tratamiento efectuados por la empresa de reciclaje para obtener metal, plástico y vidrio. Los pasos subsiguientes de procesamiento y fundición no se incluyen, ya que se consideran etapas de producción, y no de procesamiento de fin de ciclo de vida útil.

5. Una vez que hemos recopilado todos los datos, el último paso consiste en ejecutar el modelo de datos de producto en nuestra herramienta de ECV y compilar los resultados detallados de emisiones de GEI en relación con el producto. El Instituto Fraunhofer de Alemania comprueba la calidad y precisión de los datos y del modelo de ciclo de vida útil empleados en la herramienta.

P: ¿Publica Apple la información sobre su impacto medioambiental según las directrices de la Guía G3 de la Iniciativa Mundial para la Elaboración de Informes de Sostenibilidad (GRI)?

R: Sí. Puedes encontrar los datos medioambientales sobre el consumo de agua y energía, las emisiones de gases de efecto invernadero y la producción de residuos en el Informe de instalaciones 2012 (PDF).

P: ¿Qué es la ISO 14001? ¿Está Apple certificada por la ISO 14001?

R: La ISO 14001 es una norma internacional voluntaria que establece los requisitos que deben cumplir los sistemas de gestión ambiental de una empresa (EMS). La norma ISO 14001 ayuda a una empresa a gestionar el impacto ambiental de sus actividades de una forma sistemática e integrada con los procesos generales de la gestión empresarial. Apple obtuvo la certificación de la norma ISO 14001 en 1996.

P: ¿Prohíbe Apple el uso de sustancias perjudiciales para el medio ambiente?

R: Sí. La Especificación de Sustancias Reguladas por Apple recoge una gran variedad de sustancias cuyo uso está prohibido o limitado en sus productos, embalajes y procesos de fabricación.

P: ¿Contienen plomo los productos de Apple?

R: Apple cumple con la Directiva Europea RoHS, que restringe el uso de plomo y de otras sustancias nocivas. Como medida preventiva, Apple retiró el plomo de las piezas de plástico, pinturas y materiales de embalaje de sus productos mucho antes de que la Directiva RoHS entrara en vigor.

P: ¿Cuáles son las restricciones de Apple en cuanto a los productos sin retardantes de llama bromados (BFR) y sin policloruro de vinilo (PVC)?

R: Para Apple, un material sin BFR y sin PVC es aquel que contiene menos de 900 partes por millón (ppm) de bromo y cloro. El límite de 900 ppm es uno de los más estrictos del sector electrónico y supone una concentración inferior a la prohibición de plomo según la Directiva Europea RoHS. Como se necesitan mayores cantidades de BFR y PVC para que resulten nocivas, en la mayoría de materiales que contienen menos de 900 ppm, estas sustancias son insignificantes.

P: ¿Qué productos de Apple no contienen BFR ni PVC?

R: La retirada de BFR y PVC incluye todas las piezas de los nuevos productos de Apple fabricados a partir del 31 de diciembre de 2008. Por ejemplo, el iPod nano, el iPod classic y el iPod touch son productos sin BFR ni PVC. Aunque esta retirada afectará a la gran mayoría de productos y componentes con BFR y PVC, los más antiguos, las piezas de sustitución y los accesorios para productos más antiguos puede que no estén completamente libres de BFR y PVC.

P: ¿Qué es la normativa REACH? ¿Cómo cumple Apple con esta normativa?

R: La normativa CE 1907/2007 sobre el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de preparados químicos, conocida como REACH, regula el uso seguro de sustancias químicas en Europa. El 28 de octubre de 2008 la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos publicó la Lista de sustancias candidatas, identificando una serie de sustancias químicas muy preocupantes (SVHC). Las empresas deben informar a los clientes del uso de sustancias SVHC en los productos cuando alcancen un porcentaje superior al 0,1.

Basándose en la versión actual de la lista de sustancias candidatas autorizadas, los productos de Apple no contienen sustancias SVHC por encima del 0,1%, con la única excepción de los cables de corriente alterna. Los cables de CA que se emplean en los portátiles, equipos de mesa, monitores, Apple TV, AirPort Extreme, Time Capsule y los adaptadores de corriente se fabrican con PVC, que contiene la sustancia SVHC di(2-etilhexil) ftalato, también conocida como DEHP. Apple se encuentra en las últimas fases de desarrollo y aprobación de los cables de CA sin PVC, que también estarán libres de DEHP.

P: ¿Utiliza Apple sustancias que deterioran la capa de ozono?

R: No utilizamos sustancias que deterioren la capa de ozono (ODC) en ninguno de los procesos de fabricación de los componentes, materiales o embalaje de nuestros productos, de conformidad con lo estipulado en el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que destruyen el ozono.

P: ¿Sigue Apple una política de seguridad e higiene medioambiental?

R: Apple no solo está comprometida con la preservación del medio ambiente, sino también con la salud y seguridad de sus empleados, clientes y comunidades de todo el mundo donde opera. Para obtener más información, visita la página Declaración de seguridad e higiene medioambiental (PDF).

P: ¿Qué ocurre con los ordenadores cuando se reciclan?

R: Cuando reciclas con Apple, tu equipo usado se desmonta y se extraen los componentes clave que pueden volver a utilizarse. Tanto el vidrio como el metal pueden volver a tratarse para su uso en productos nuevos, y la mayoría de plásticos se puede descomponer en materias primas secundarias. Gracias al tratamiento de materiales y a la reutilización de componentes, Apple suele recuperar un 90% del peso del producto original. Más información sobre el Programa de Reciclaje de Apple