«Queremos que la tecnología desaparezca para que los alumnos puedan centrarse en la parte artística. Y, gracias a la simplicidad, la velocidad y la flexibilidad de Final Cut Pro X, ahora es posible.» — Isis Jones, directora de Tecnologías de la Información de Full Sail University

Full Sail University. Montando el mejor currículum.

Durante los últimos 30 años, la Full Sail University ha formado a decenas de miles de estudiantes en especialidades como cine, televisión y tecnologías multimedia. Esta universidad ha trabajado siempre para dar respuesta a las necesidades de las industrias donde trabajarán sus alumnos, por lo que ha ajustado su oferta lectiva y sus recursos a esta realidad. Y como todos los meses empieza una nueva promoción de alumnos, la universidad tiene ocasión de renovar su plan de estudios con frecuencia.

Los 6.000 estudiantes que cursan estudios en las 85 hectáreas del campus de la universidad, así como los 11.000 alumnos matriculados en cursos online, pueden formarse en las últimas técnicas de creación cinematográfica, mezcla de sonido y desarrollo de videojuegos utilizando las tecnologías más avanzadas. Para ponérselo un poco más fácil, Full Sail creó Project LaunchBox, una iniciativa que permite a los nuevos estudiantes adquirir, a un precio especial, un MacBook Pro de 15 pulgadas con todo el software necesario, lo cual incluye Final Cut Pro X para las asignaturas relacionadas con cine y vídeo.

Rick Ramsey, director de los programas de artes visuales de Full Sail, afirma que el cambio de Final Cut Pro 7 a Final Cut Pro X en los programas LaunchBox no fue una simple actualización del software, sino más bien una apuesta estratégica de mayor calado. «Centramos nuestros esfuerzos en ofrecer a nuestros estudiantes las herramientas y las competencias necesarias para poder competir en el mercado laboral cuando terminen sus estudios», explica Ramsey. «Y las tecnologías digitales están revolucionando estos sectores a una velocidad de vértigo. Ahora tenemos que preparar a los estudiantes para que sepan trabajar con todo tipo de formatos digitales. Ya no se trata solo de rodar en digital, sino de editar y entregar sus proyectos de la forma correcta.»

Ramsey cree que el nuevo modelo de edición introducido por Final Cut Pro X da respuesta a gran parte de estos retos: «El sector está derivando claramente hacia el nuevo modelo de edición basado en archivos de Final Cut Pro X. Y para que nuestros alumnos tengan los conocimientos más avanzados, esta evolución es totalmente imprescindible.»

Créditos de la imagen: Micheal McLaughlin

Para la clase

Según Isis Jones, directora de Tecnologías de la Información y directora ejecutiva de Educación de Full Sail, enseñar Final Cut Pro X es muy fácil porque usarlo también lo es. «Los estudiantes no han venido aquí para aprender tecnología. Tiene que ser un simple eslabón de la cadena, algo que facilite todo lo que están haciendo como artistas, ingenieros y narradores de historias. Queremos que la tecnología desaparezca para que los alumnos puedan centrarse en la parte artística. Y, gracias a la simplicidad, la velocidad y la flexibilidad de Final Cut Pro X, ahora es posible.»

Según Ramsey, «es una herramienta de edición mucho más rápida. Antes teníamos que pasar mucho tiempo repasando y seleccionando las tomas. Ahora, en cambio, podemos ojear todo el metraje y previsualizarlo. Eso permite avanzar mucho más rápido con la edición.»

Además de valorar muy positivamente la velocidad, Bob Truett, director de programas de cinematografía digital, destaca otros aspectos muy útiles para los editores en ciernes: «El software es muy versátil. La línea de tiempo magnético permite hacer cosas que antes eran imposibles, como mover clips sin tener que preocuparse por si se pierde la sincronización. Pero también permite decidir si usamos el modo automático o manual, o los dos, según el flujo de trabajo. En resumen, te permite editar a tu aire.»

Will Cobble, responsable de la asignatura Introducción a la edición y los efectos visuales, lleva utilizando Final Cut Pro en sus clases desde el lanzamiento de la aplicación y afirma que el nuevo software aporta importantes ventajas prácticas en el aula. «Con Final Cut Pro X es posible enseñar más cosas en menos tiempo», asegura. «Casi hemos doblado el tiempo que dedicamos a la teoría de la edición, ya que pasamos menos tiempo enseñando el software.»

«El sector está derivando claramente hacia el nuevo modelo de edición basado en archivos de Final Cut Pro X. Y para que nuestros alumnos tengan los conocimientos más avanzados, esta evolución es totalmente imprescindible.» — Rick Ramsey, director de los programas de artes visuales, Full Sail University

Funciones innovadoras

Cara Landon, profesora de Introducción a la edición, habla de algunas de las ventajas que aportan las nuevas prestaciones de Final Cut Pro a su clase: «Nuestros alumnos online usan cámaras FS100 de Sony, y Final Cut Pro X es totalmente compatible con estos archivos. Y como los alumnos pueden leerlos al momento, la importación es rapidísima.»

«Muchos alumnos utilizan los títulos integrados, y después les dan su toque personal. Les encanta lo fácil que es marcar archivos como favoritos o rechazados, porque les ayuda a clasificar las tomas. Soy muy partidaria de organizar un proyecto desde el minuto cero, y siempre les digo que si no saben lo que tienen, no pueden hacer una edición en condiciones.»

Creando emprendedores de los medios

Teniendo en cuenta que sus alumnos trabajarán en sectores que siguen cambiando debido a las tecnologías digitales, Full Sail les anima a aprovechar sus conocimientos de Final Cut Pro X para ampliar sus habilidades y reforzar su perfil profesional.

«Es importante destacar que nuestro plan de estudios aborda la creación multimedia también desde la perspectiva del profesional independiente o del emprendedor», afirma Ramsey. «La tendencia es muy clara: en torno al 40% de nuestros alumnos trabajarán por libre, y les encargarán todo tipo de tareas en producciones pequeñas. Puede ser en la edición, o en la iluminación, o como cámaras. Por lo tanto, tenemos que cubrir diferentes campos, porque muchas empresas buscan sobre todo versatilidad.»

Este es uno de los temas que Truett plantea habitualmente a sus alumnos de cinematografía. «Muchas empresas han reajustado sus dimensiones», explica. «Ahora son más pequeñas y todo el mundo hace de todo. No es extraño que un editor también tenga que grabar y mezclar, por ejemplo. Nuestros alumnos están preparados porque saben manejar la cámara y pueden meter una tarjeta en su MacBook Pro, abrir Final Cut Pro X y empezar a seleccionar clips. Tienen los conocimientos y las herramientas que necesitan para salir adelante en este tipo de situaciones.»

Créditos de la imagen: Micheal McLaughlin

Estudio rápido

Jake Kalafut, estudiante de cine de Full Sail, hace todo lo que está en su mano para conseguir algún día un trabajo como ayudante de dirección. Después de una introducción a Final Cut Pro 7, se familiarizó con Final Cut Pro X en la asignatura de edición de vídeo. «Final Cut Pro X es muy fácil de usar, desde el primer momento», afirma. «Con la renderización en segundo plano, puedo concentrarme en la edición, mientras el proceso va avanzando. Todo funciona mucho más deprisa.»

Kalafut cree que las nuevas prestaciones de Final Cut Pro X, como la línea de tiempo magnético, la corrección del color y los gráficos animados integrados, le permitirán desenvolverse mejor como profesional. Y está convencido de que su buen manejo de la edición tendrá su recompensa en los rodajes. De momento, le ha servido ya para crear una recopilación de sus proyectos de vídeo, que utiliza como tarjeta de presentación para conseguir trabajos como freelance. «Nuestro sector está en constante evolución, por lo que no queda otra que adaptarse y aprender», reflexiona. «Si no lo hago, corro el riesgo de quedarme atrás.»