«Poder editar sobre el terreno con Final Cut Pro X en un MacBook Pro con pantalla Retina fue clave para procesar el metraje en bruto con rapidez.» — Patrick Dell, videorreportero/editor

The Globe and Mail. El vídeo es noticia

Cuando una reciente sentencia judicial abrió la puerta a una posible destitución del polémico alcalde de Toronto Rob Ford, 169 años de bagaje periodístico se activaron en la redacción de The Globe and Mail, el principal periódico de difusión nacional de Canadá. Reporteros, fotógrafos y otros profesionales unieron esfuerzos para preparar diferentes artículos que aparecieron primero en su web y después en papel, siempre con el rigor de investigación y análisis característicos del rotativo.

Abriéndose a nuevos caminos, el periódico decidió también enviar al videorreportero y editor Patrick Dell al ayuntamiento para grabar en vídeo la histórica decisión con una videocámara de mano Canon. Después de capturar las imágenes, él mismo editó el metraje sobre el terreno con Final Cut Pro X y su MacBook Pro. En cuestión de horas, el videorreportaje de Dell apareció publicado en la web de The Globe and Mail, en el marco del especial digital dedicado a la noticia.

Escuchando al lector

La decisión del periódico de complementar sus noticias con vídeo es fruto de una estrategia impulsada en 2010 por los responsables de The Globe and Mail, que decidieron escuchar a sus lectores y sus preferencias por el contenido visual. «El vídeo nos ha abierto nuevas perspectivas de expansión, a una velocidad superior incluso a lo que esperábamos», asegura Jill Borra, redactora jefe de The Globe and Mail. «Incluso nos cuesta satisfacer la gran demanda de vídeo de nuestros lectores y anunciantes. Así que hemos optado por buscar fórmulas para incorporarlo en todo lo que hacemos.»

La apuesta de The Globe and Mail por el vídeo encuentra su reflejo en otras cabeceras de referencia, que graban y publican vídeos de muchas de las noticias de la versión en papel. Y la estrategia ha dado sus frutos, tanto en términos de lectores como de ingresos. En solo dos años, The Globe and Mail se ha convertido en toda una referencia en contenidos de vídeo, con 200 vídeos publicados cada mes en la red Globe Digital Network, que incluye la web del periódico, su versión para dispositivos móviles y la app de noticias para iPad y iPhone. La red suma más de 4 millones de visitantes únicos al mes —más que cualquier otro sitio web de un periódico— y casi 107 millones de páginas vistas al mes.

Vídeo de casa

El periódico no solo ha conseguido unos resultados espectaculares, sino que lo ha hecho de una forma sorprendente. Después de valorar la posibilidad de colaborar con un proveedor de contenidos de vídeo, The Globe and Mail decidió ampliar su flexible equipo interno de vídeo. «Cuando renovamos nuestra web Life hace dos años, tuvimos que crear varios vídeos sobre cocina y salud», recuerda Borra. «El momento clave fue cuando nos dimos cuenta de que teníamos a los profesionales necesarios para hacerlos internamente. Por eso, decidimos apostar fuerte y ampliar el departamento de vídeo.»

En este proceso de ampliación, The Globe and Mail contrató a más productores, videorreporteros y editores, muchos de ellos cualificados tanto para grabar como para editar. Y como la estrategia del periódico consistía en echar mano de los reporteros y fotógrafos del periódico para complementar su experimentado equipo de vídeo, hacían falta cámaras, aplicaciones y un flujo de trabajo válido para todos los niveles de conocimientos.

Uno de los ingredientes clave de la fórmula fue Final Cut Pro X. «Necesitábamos una herramienta flexible, algo que pudieran usar también nuestros reporteros y fotógrafos», explica la productora ejecutiva «La velocidad y la precisión son fundamentales y, con Final Cut Pro X , sé que puedo montar más rápido.» — Robin Dwarka, editor Angela Pacienza. «Final Cut Pro X permite a nuestros periodistas profesionales crear vídeos de una forma rápida y sencilla. La interfaz es tan intuitiva que incluso los nuevos editores pueden montar las piezas a toda velocidad.»

Las noticias viajan rápido

En su seguimiento en vídeo del escándalo en torno al alcalde de Toronto, Patrick Dell fue descubriendo una tras otra las distintas ventajas del nuevo flujo de trabajo. «La rapidez siempre es un factor decisivo al cubrir una noticia de última hora», explica. «Tengo que competir con la televisión, con otros periodistas y con otros proveedores de vídeo para que mi pieza esté lista y publicada lo antes posible. Y después también hay que tener en cuenta la dificultad de trabajar en medio de una nube de periodistas, donde todos quieren captar el mismo momento, la misma declaración, y todo al mismo tiempo.»

El editor Tim McKenna ojea clips en Final Cut Pro X.
Créditos de la imagen: Micheal McLaughlin

Como sabía lo que le esperaba, Dell utilizó una videocámara HD de Canon con un monópode y un micrófono direccional de cañón montado encima. Eso le permitió levantar la cámara por encima de los demás periodistas y grabar al alcalde entrando en el ayuntamiento con audio y vídeo de calidad. Para la rueda de prensa que tuvo lugar una hora después, utilizó la misma combinación de cámara y monópode, pero con un kit de micrófono inalámbrico de Sennheiser.

Sin embargo, el gran salto cualitativo para Dell llegó precisamente después de la grabación: «Poder editar sobre el terreno con Final Cut Pro X en un MacBook Pro con pantalla Retina fue clave para procesar el metraje en bruto rápidamente. Después de grabar al alcalde entrando en el ayuntamiento, transferí el metraje al MacBook Pro allí mismo, lo limpié con Final Cut Pro, añadí nuestra imagen de marca y lo subí a The Globe and Mail en un abrir y cerrar de ojos.»

«Y cuando terminó la rueda de prensa del alcalde, pude editar rápidamente las declaraciones sobre el terreno y completar todo el proceso. La posibilidad de ojear rápidamente el metraje en bruto en Final Cut Pro X me permitió elegir los clips que necesitaba de una forma fácil y rápida.»

"Los diarios de China"

Los periodistas y fotógrafos del Globe han descubierto que con herramientas tan intuitivas como Final Cut Pro X y el iPhone pueden llegar más lejos que nunca. Para un reportaje en profundidad acerca del cambio cultural en China, el fotoperiodista del Globe John Lehmann y el corresponsal del Globe en China Mark MacKinnon viajaron en tren desde Chengdú hasta Xining, siguiendo los pasos de la Larga Marcha de Mao Zedong.

Para no perder el hilo y capturar los mejores detalles en un proyecto de tal magnitud, Lehmann optó por un flujo de trabajo muy sencillo: utilizaba el iPhone para grabar escenas interesantes dentro o fuera del tren y subía el metraje al equipo de vídeo de The Globe and Mail, que lo editaba en Final Cut Pro X.

La transferencia de los archivos de un continente a otro podía llevar su tiempo, pero el equipo lo compensaba después. Según Julian Liurette, el experimentado editor de producciones de vídeo que se encargó de la primera remesa: «Con Final Cut Pro X, no tenemos que convertir el metraje. Simplemente cogemos los archivos de vídeo y empezamos a editar. Para nosotros, representa una ventaja enorme.»

Edición a toda máquina

El equipo tiene que grabar y editar sin descanso muchísimos vídeos populares sobre tendencias y negocios. Los reporteros y videorreporteros de The Globe and Mail capturan el metraje sobre el terreno o en su estudio de la redacción, en ocasiones grabando con hasta cuatro cámaras a la vez. La importación de vídeo de varias fuentes no supone problema alguno con las nuevas opciones multicámara de Final Cut Pro X, que ayuda al equipo a organizar y sincronizar el metraje. «No podíamos usar una aplicación que no fuera compatible con la edición multicámara», reflexiona el editor Robin Dwarka. «El modo multicámara de Final Cut Pro X es más intuitivo y eficiente que el de cualquier otra aplicación que conozco.»

Dwarka, que edita entre dos y cinco vídeos cada día, destaca la agilidad de todo el proceso de edición: «La velocidad y la precisión son fundamentales y, con Final Cut Pro X, sé que puedo montar más rápido. Al soltar un clip, el resto de la línea de tiempo desaparece del medio: así todo es mucho más fácil y no tengo que preocuparme de cerrar los huecos.»

Una marca en movimiento

Los editores también terminan antes, ya que solo tienen que abrir en Final Cut Pro X sus plantillas de marca personalizadas creadas con Motion. «La imagen de marca es un tema importante para los reporteros y los videorreporteros, porque tenemos que incorporar nuestro logotipo en el pie de cada vídeo», cuenta Liurette. «Ahora, los editores pueden abrir las plantillas personalizadas de The Globe and Mail en el tercio inferior de Final Cut Pro X y modificar el texto directamente en el visor, en lugar de tener que usar un editor de texto.»

Liurette, que creó las plantillas de Motion con la imagen de marca actual, colabora en estos momentos con el equipo de diseño en el proyecto de renovación de la imagen. Valora especialmente las nuevas herramientas de gráficos animados de Motion 5 y Final Cut Pro X, que permiten integrar proyectos utilizando plantillas, lo que contribuye a unificar los criterios de diseño en los cientos de proyectos de vídeo creados cada mes.

Con un equipo de vídeo más grande y experimentado, los vídeos de The Globe and Mail tienen poco que envidiar a los producidos en televisión. Y si la calidad de la producción ha aumentado, lo mismo se espera de los efectos de vídeo. Con la ayuda de prestaciones de Motion avanzadas, como los equipos y los marcadores de entrada/salida, tres videorreporteros con conocimientos de edición gráfica pueden crear todos los gráficos animados necesarios. «En general, nuestros profesionales consideran que Motion es mucho más accesible que otros programas», reflexiona Liurette. «Se adapta mejor a nuestro flujo de trabajo diario.»

Una visión a largo plazo

Además de vídeos de noticias, negocios y tendencias, el equipo de vídeo crea también vídeos de investigación tipo documental, que les han valido ya varias nominaciones y premios Emmy. Editar estos proyectos implica trabajar con unos volúmenes de metraje muy superiores. Por este motivo, Liurette apostó por Final Cut Pro X para editar el aclamado documental «Breaking Caste», a modo de prueba piloto antes de dejar atrás definitivamente Final Cut Pro 7.

«Cuando empezamos a editar teníamos unos 1.000 clips de vídeo», recuerda. «Con Final Cut Pro X, pude ojear todo mi metraje y encontrar las cosas enseguida. Este cambio supuso un enorme ahorro de tiempo y una gran ventaja en comparación con lo que podíamos hacer antes con Final Cut Pro 7.»

Liurette también utilizó las palabras clave basadas en intervalos y las colecciones inteligentes para organizar el material. «Con tanto metraje, estas prestaciones fueron clave para encontrar rápidamente los clips por día, lugar o tema.»

Final Cut Pro X también permite a los equipos de los documentales colaborar de una forma más eficaz. En un reciente trabajo multimedia, «The DNA Dilemma», el equipo utilizó la aplicación para editar cinco vídeos relacionados. «Trata sobre pruebas genéticas, así que hemos grabado historias personales con gente corriente», explica la videorreportera y editora Amanda Lowe, que trabajó en el proyecto con la productora Hannah Sung. «El gran reto era el volumen de metraje con el que trabajábamos y cómo juntar las piezas de una forma eficiente.» Lowe creó varios eventos en Final Cut Pro X para que Sung pudiera encontrar y marcar los clips que quería incluir en una entrevista mientras Lowe editaba otra. «Los marcadores que puso Hannah facilitaron la comunicación», cuenta Lowe, que aplicó este flujo de trabajo colaborativo para editar toda la serie.

Mirando adelante

Con un equipo en marcha y las herramientas necesarias, la estrategia de futuro de The Globe and Mail pasa por integrar el vídeo en más lugares cada vez. El objetivo de cara a este año es producir 200 documentos de vídeo al mes. La idea de The Globe and Mail es llegar a producir seis horas de vídeo al día, para todo tipo de plataformas, desde dispositivos móviles hasta televisores con Internet o vídeo en directo.

La nueva versión de su web de vídeos para móviles permite a los usuarios de iPad y iPhone reproducir los vídeos directamente, lo que ha impulsado este tipo de tráfico. «Hemos observado un crecimiento muy importante», asegura Angela Pacienza.

El equipo prevé que este volumen de vídeo requerirá soluciones creativas diferentes en función del dispositivo en el que se reproduzcan. «No queremos limitarnos a aumentar el volumen de clips de dos minutos que producimos», afirma Pacienza. «Básicamente, queremos replantearnos la interacción del vídeo con el lector de prensa de hoy.»

Pacienza cree que gran parte de este replanteamiento pasará por las manos de unos periodistas versátiles, igual de cómodos con herramientas de vídeo como Final Cut Pro X y Motion que escribiendo en el ordenador. «A medida que el público vaya acostumbrándose a ver vídeos en diferentes dispositivos y lugares, tendremos que incorporarlo cada vez más a nuestra forma de cubrir la actualidad. A partir de ahora, ya no bastará con contar una historia en un solo medio.»