Nunca habíamos ido 5 milímetros tan lejos.

Cuando te sientas delante de un iMac todo desaparece a tu alrededor, y eso es porque literalmente te sumerges en su pantalla. Para conseguir algo tan espectacular hemos ido más lejos que nunca. Hemos tenido en cuenta hasta el mínimo detalle. Y hemos llevado el iMac a una nueva dimensión.

El todo-en-uno definitivo. Corta la respiración.

El primer iMac fue una auténtica revolución: incluía pantalla, procesador, gráficos, memoria, almacenamiento y todo lo demás en un simple y elegante diseño todo-en-uno. Hoy, el iMac tiene una pantalla extraordinaria e incorpora las tecnologías más avanzadas. Y lo más impresionante, todo en un borde de solo 5 mm. Decir que es afilado es quedarse corto.

Diseño impecable.

El mayor reto para nuestros ingenieros fue cómo unir la parte delantera con la trasera. La carcasa es tan fina que no se pueden soldar las piezas utilizando métodos tradicionales, así que buscamos otras técnicas hasta dar con la soldadura por fricción-agitación. Esta técnica es la que se utiliza con las alas de los aviones, los tanques de combustible de cohetes y otras piezas que no pueden fallar bajo ninguna circunstancia. El proceso combina altísimas temperaturas generadas por la fricción con una presión enorme. Solo así se consigue unir las moléculas de dos superficies de aluminio y crear una soldadura tan precisa y resistente. Es un detalle casi invisible. Pero sin él, este iMac sencillamente no existiría.

Pantallas panorámicas espectaculares. Te van a faltar ojos.

  • Eliminación de 2 mm de espacio
  • Película antirreflectante
  • LCD 5 mm más fino

Mejor cuanto más cerca.

La pantalla del iMac no está detrás de la cubierta de vidrio. Está literalmente pegada a ella. Para lograrlo hemos utilizado un proceso llamado laminación integral que elimina el espacio entre el panel LCD y el vidrio. El resultado: imágenes que se salen de la pantalla. O casi.

Menos reflejos.

La laminación integral tiene otra gran ventaja: elimina el reflejo de la luz, tanto del panel LCD como de la parte trasera de la cubierta de vidrio. También hemos conseguido reducir el reflejo de la parte delantera sin afectar a la calidad de los colores. En lugar de aplicar una película antirreflectante a la cubierta, hemos adaptado un proceso que se utiliza en superficies más pequeñas, como en lentes de cámaras o en los cascos de pilotos de aviones a reacción. Es la llamada «técnica de deposición de plasma» y consiste en recubrir el vidrio con capas de dióxido de silicio y pentóxido de niobio tan precisas que se miden en átomos. De esta manera conseguimos el mínimo de reflejos y colores vivos al máximo.

Calibradas una a una para lograr los colores más reales.

Ninguna de estas innovaciones tendría sentido si la pantalla del iMac no ofreciera colores tan vivos y reales. Por eso calibramos minuciosamente el color de cada pantalla con los espectroradiómetros más avanzados. Estos equipos se configuran según estándares de precisión cromática reconocidos en todo el mundo.

El iMac y el medio ambiente. Reciclable en su mayor parte. Gran eficiencia energética.

Eficiencia energética.

El iMac ha sido pensado para hacer un uso más eficiente de la energía. Consume solo 0,9 vatios en modo reposo, o sea, un 97% menos que el primer iMac.

Respeto por el medio ambiente.

El iMac no lleva sustancias tóxicas, como mercurio, arsénico, retardantes de llama bromados o PVC. Además contiene aluminio y vidrio, materiales que pueden reciclarse y aprovecharse mejor. De hecho, el 30% de la base del iMac es de aluminio reciclado.

Diseño responsable.

Como resultado de nuestros esfuerzos, el iMac cumple los exigentes requisitos de bajo consumo de la EPA, por lo que ha obtenido las calificaciones ENERGY STAR 6.0 y Gold de la EPEAT. Esta última evalúa el impacto medioambiental de un producto en función de su reciclabilidad, la cantidad de energía que consume y la forma en que se ha diseñado y fabricado.*

Más información sobre nuestro compromiso con el medio ambiente