Brian Eno: hágase la luz
Cultivo artístico
Un artista convencional que pintara cinco cuadros al día necesitaría alrededor de 42.000 años para pintar 77 millones de ellos. «Si me hubiera pasado toda la vida intentando crear todos esos cuadros como entidades separadas, no hubiera alcanzado ni la milésima parte de la cifra que esta aplicación es capaz de generar», dice Eno. «Es un modo muy prolífico y económico en el que se obtienen muchos resultados con poco esfuerzo».
Para que todo funcionara, Dowie recurrió a Director de Macromedia. «El verdadero objetivo de Brian era asegurarse de que fuera más parecido a una obra de arte que a un salvapantallas», asegura Dowie. «El reto consistía en tomar las imágenes y definir rutinas muy simples para mostrarlas aleatoriamente en pantalla sin perder su alta definición. Además, todo tenía que ser tan sencillo como fuera posible para no cargar demasiado el procesador. Hicimos muchas pruebas y cometimos muchos errores, pero al final dimos con la solución». En su versión final, «77 millones de cuadros» muestra entre una y cuatro imágenes en pantalla simultáneamente. Algunos de los cuadros de Eno son solamente imágenes de fondo en formato JPEG; el resto son archivos PNG translúcidos que aparecen y desaparecen sobre aquellos.
Eno está, como mínimo, contento con los resultados. «Me gusta el hecho de estar sentado viendo cómo funciona y saber que está haciendo algo que no he visto nunca antes», explica. «Y lo hace todo el día, día tras día. Crea combinaciones y agrupaciones que son realmente sorprendentes y, en algunos casos, asombrosamente bonitas. Es fantástico».
«77 millones de cuadros» no sólo presenta imágenes. Eno utilizó piezas musicales para componer una música ambiental que cambiara continuamente. Las piezas se mezclan igual que los cuadros: capas de sonido entrelazado para crear una obra completa que raramente se repite. Eno utilizó Logic Pro, igual que para todas sus canciones. «Logic es inseparable de mi forma de crear música», afirma. «Las obras que creas están muy determinadas por las herramientas que tienes. Si te sientas al piano compondrás una música distinta que si utilizas una guitarra o tomas un violín. Lo que creas está muy condicionado por los materiales que empleas. Logic es un material muy, muy versátil, flexible y robusto. Siempre encuentro algo que puedo hacer con Logic que ni sabía que podía lograr».
Nuevos hábitat
Hasta hace bien poco, a Eno le hubiera sido físicamente imposible presentar 77 millones de cuadros en una galería. Ahora ya puede. El artista ha mostrado el proyecto en Tokio, Londres, Milán y Venecia, y tiene previsto llevarlo a Chipre, Madrid, Palma y Ciudad del Cabo. En un principio, Eno no se propuso llevar «77 millones de cuadros» de gira. Después de todo, el proyecto estaba pensado para el hogar. Pero, una vez más, la obra dio lugar a oportunidades imprevistas. «La primera vez que vi dos o tres cuadros, uno junto al otro, me pareció que era maravilloso verlos en grupos, de modo que empecé a pensar en cómo podría agruparlos. Entonces, ¿simplemente los colgamos de la pared como cuadros o hacemos algún tipo de supraafirmación colocando varios de ellos juntos?» La respuesta: ambas cosas. «Hemos realizado exposiciones con hasta 24 pantallas visibles desde un punto, con mucho éxito», comenta Eno.
Eno y su equipo han diseñado y construido varias configuraciones para las exposiciones, incluida una enorme pirámide de monitores envueltos en espejos. «El suelo y las paredes de la sala se reflejaban, de modo que la pirámide se convirtió en un diamante», dice Robertson. «El proyecto nos ha hecho pensar en los monitores y los ordenadores como elementos escultóricos». Cada exposición fue (o será) diseñada para cada espacio. En Tokio, el equipo conectó 57 ordenadores Power Mac e iMac a la colmena de monitores. En Londres, solamente utilizaron tres equipos y dos monitores. «Cada espacio inspira un enfoque diferente», afirma Robertson. «La exposición no será dos veces la misma».
Selección natural
«77 millones de cuadros» sigue evolucionando. «Estamos contemplando la idea de utilizar la selección natural en el próximo proyecto», dice Taylor. «Cuando los usuarios vean una combinación de imágenes que les guste, podrán pulsar un botón y el ordenador lo recordará. De igual modo, el usuario podrá eliminar ciertas combinaciones. Al final de un periodo de tiempo muy largo, tendremos unas cuantas imágenes que habrán sobrevivido al proceso de selección. Entonces, el programa se detendrá. Las selecciones de cada persona serán diferentes». Eno también trabajó con algunos de sus artistas preferidos para crear grupos de imágenes y sonidos enteramente nuevos para el próximo proyecto. «Por ahora son solamente ideas» dice Eno. «Ya veremos adónde nos llevan».
Eno ha dedicado gran parte de su vida a sembrar semillas creativas, y «77 millones de cuadros» puede considerarse su proyecto más complejo y fructífero. Sigue creciendo y ramificándose en ideas nuevas, de las que Eno está especialmente orgulloso. «Uno de los grandes avances de la teoría de la evolución es que puedes comenzar con cosas sencillas que se volverán cada vez más complejas», expone. «Es muy poco intuitivo, se trata de una de esas cosas que el cerebro humano no puede asimilar de forma inmediata. No tiene ningún sentido hasta que lo ves. Tienes la idea de que algo pequeño, que no contiene muchas instrucciones, produce este mundo complejo, enormemente entrelazado e interdependiente. Una de las cosas que me gustan de esta obra es que sirve para demostrarlo».

