El valor del trabajo en equipo
La fiesta del chivo
Manuel, el ayudante de montaje, añade más detalles sobre lo que ha supuesto para él esta primera incursión en Final Cut: «Es una herramienta muy poderosa que te ofrece toda la información del archivo constantemente, en todo momento sabes exactamente en qué estás, donde estás, se reconecta muy bien… ¡los cambios de velocidad no se notan nada!» Y la integración de Final Cut con Cinema Tools, que permite vincular bases de datos directamente, también aporta un valor añadido nada desdeñable: «Hay mucha gente que todavía no ve Final Cut como un software para cine, cuando en realidad se trata de una herramienta completísima, accesible económicamente, sencilla de utilizar, manipulable y profesional.
Todo esto la gente aún no lo ha visto porque lo tiene encasillado en el vídeo», añade. «La fiesta del Chivo es una demostración de que Final Cut aún tiene mucho potencial», rubrica Alejandro. «Lo que te permiten estas máquinas es definir mucho más y tener mucho más control sobre lo que quieres hacer, puedes hacer muchas pruebas –todos los efectos de la película tienen calidad DV y el director ya los ha aprobado– y en este sentido es una herramienta poderosísima, es una revolución».
De hecho, tal vez una de las barreras que deba salvar Final Cut en su proceso de expansión sea precisamente que se trata de una herramienta muy asociada al vídeo y la gente que trabaja en cine se aproxima a ella con una visión bastante elemental, sin conocer la herramienta ni ser consciente de todas las posibilidades que ofrece. «Además, muchas de las personas que usan Final Cut por primera vez vienen con una mentalidad muy condicionada a cómo hacían las cosas en Avid, sin darse cuenta de que aquí se hacen de otra forma».
Aunque a ellos también les ha costado ser capaces de hablar con esa naturalidad. «Los primeros días llorábamos», dice ahora riendo Alejandro. «Al principio fue durísimo, porque fueron muchísimas horas de trabajo, pero las máquinas se han portado de maravilla, y cuando vimos que funcionaba a 24 fps no nos lo podíamos creer». De hecho, han tenido que ir conociendo la herramienta e ir resolviendo por sí mismos algunos de los problemas con los que se iban encontrando, como que buena parte del software del proceso posterior de montaje está adaptado a las listas de corte de Avid. «El hecho de ponerte en serio por primera vez en esto ha requerido aprender a hacer cosas solos, a hacerse autodidactas, a adaptarse y a sacarlo adelante como sea, y además con buena calidad», añade el propio Sebastián, de Mass Digital. Pero reconocen que, a pesar de todo, el balance ha sido muy positivo. Y aunque la próxima vez tengan que enfrentarse a problemas nuevos, ya todo será más fácil.
“Lo importante es que por el mismo precio por el que tienes un Avid, puedes contar con un sistema con dos máquinas, que te permiten trabajar mejor porque lo haces en equipo.”
Por una cuestión de comunicación, las herramientas de Apple están muy extendidas en el ámbito del cine: si bien el montaje es el corazón de la postproducción, ésta se ramifica en muchos otros sectores, desde la postproducción de sonido, donde Pro Tools es estándar, hasta la postproducción digital con Shake, la herramienta para composición de efectos para cine. De hecho, el equipo de Alejandro ha colaborado para la edición de los efectos con un estudio de Cantabria con el que, además de enviarse los trabajos, se saludaban con iChat y se veían con iSight.
Y hablando de futuro… Alejandro tiene claro cuáles serán sus siguientes pasos. Uno de ellos es seguir avanzando sobre Final, en especial trabajar en HD con Final Cut «como referencia al antiguo positivo de imagen de cine», convencido de que el futuro inmediato está aquí. El segundo, Xraid y Xsan, una «interesante inversión en cuanto al tiempo que se gana, a la seguridad que ofrece y al volumen que es capaz de procesar», según Sebastián. «Esto les permitiría centralizar todo en un mismo lugar que puede crecer casi infinitamente pero con la ventaja de que pueden trabajar de forma simultánea muchos usuarios». Un paso interesante, y más aún para un trabajo profesional como éste.

