Robert Leslie: alimentar a la bestia
No obstante, Aperture no es el único programa para el Mac que permite a Leslie desmarcarse de la competencia: Mac OS X también es de mucha ayuda. «Tiger tiene montones de prestaciones fantásticas, pero la que más uso es la función de búsqueda Spotlight», dice Leslie. «Me encuentra todas las versiones de cada archivo, dondequiera que estén ubicadas en el Mac, y en cualquier momento. El Dashboard es otra prestación estupenda. Yo uso un widget llamado Transmit que permite subir archivos con un clic a un servidor FTP. Más fácil, imposible».
Leslie reconoce que se pasó a la fotografía digital bastante tarde, pero esto le ha dado una perspectiva técnica única en todo lo relacionado con el trabajo con RAW y el uso de diferentes programas. Espera hacer la mayor parte del trabajo con la cámara, pero en un sector que se mueve tan rápido las intuitivas herramientas de tratamiento de RAW que incluye Aperture le ayudan de verdad a capear las situaciones más imprevistas del trabajo en acontecimientos.
El lema de Leslie es hacer buenas fotos y después usar el entorno de edición respetuosa de Aperture para mejorar las imágenes capturadas. «Hay que acostumbrarse al aspecto de los archivos RAW básicos que salen directamente de la cámara», dice. «Los fotógrafos casi caen en la trampa de pensar que el color y el contraste que daba una película como la Velvia es "normal". La clave es disponer de herramientas con las que interpretar los archivos RAW a tu manera».
Cuando empezó su carrera hace casi 20 años, las primeras imágenes de Leslie que se publicaron fueron para el productor Brian Eno, y en 1993 trabajó en la gira «Secret World» de Peter Gabriel. A mediados de los noventa se encaminó a la imagen de «vida abstracta», creando portadas para CD y una serie galardonada de folletos publicados en Francia y en el Reino Unido.
Leslie ahonda en el tema: «Por aquella época estaba experimentando mucho con estroboscopios de fibra óptica y alta velocidad, acuarios, corrientes de aire, frascos de perfume y joyería. Debido a la velocidad del agua, tenía que gastar kilómetros de película para conseguir una sola imagen buena.
«La serie "Splash" (se puede ver un ejemplo a continuación) comenzó como un experimento, pero seguí trabajando en esa línea para Vogue, Cartier y Lanvin. Ahora, con la capacidad de fotografiar con cámara fondeada y Aperture, puedo ver los resultados de cada foto en el momento, sin tener que esperar al laboratorio ni que gastar montañas de Polaroids».
«Esta toma de Splash fue complicada —explica Robert— poque había que congelar (con estroboscopios) una burbuja y accionar el obturador cuando calculaba que debía estar hacia la mitad del plano».
De modo que sí, la velocidad es clave en este tipo de fotografía. Pero la velocidad sin control no sirve de nada. Lo que hace que Aperture sea tan importante es que otorga al fotógrafo el control del proceso, independientemente de la hora del día o de la noche. «Antes de que existiese Aperture —afirma Leslie— me pasaba la noche entera retocando después de una tarde entera fotografiando. Ahora puedo dormir un poco».


