Martingala TV
La edición simultánea es posible con Final Cut y Xsan
Si las ventajas desde el punto de vista práctico y productivo son importantes, no lo son menos aquellas que tienen que ver con la creatividad. El Diario del Analista Catódico es un programa en el que intervienen imágenes extraídas de todo tipo de fuentes, desde Internet hasta clips de vídeo pasando por cualquier otro tipo de capturas. Dada la gran variedad de formatos, para Jorge resulta esencial contar con una plataforma abierta y así evitar las pérdidas de productividad que ocasiona la conversión de archivos: «La integración de gráficos con Final me parece muy potente; con cualquier otro programa, ya sea lineal o no lineal, es necesario coger las fuentes de distintos sitios, exportarlas, importarlas… Por ejemplo, con Motion podemos generar los grafismos e integrarlos, al igual que los distintos tipos de fuentes, directamente en el timeline, y eso es algo maravilloso». Para Jorge Alvarez, lo único que le falta a Final Cut es que exista una especie de «render de fondo» para ser capaces de no parar cada vez que una persona está haciendo una versión final de todo el material editado. «Quizás esto se pueda solucionar en el futuro. A cambio, se ha añadido el formato multicámara, una funcionalidad que yo echaba mucho de menos para las series dramáticas. Ahora no es que haya 4 cámaras: hay 16».
Para Sebastián, lo bueno del proceso con Apple actual es que pueden abrir cualquier pedazo de clip en el resto de las aplicaciones, editarlo, añadirle los efectos que quieran y que al volver a FCP ya esté todo editado sin tener que ir abriendo y cerrando aplicaciones. Gracias a esta integración de Final Cutcon el resto de aplicaciones de Apple —como la facilidad de trabajar en un entorno de QuickTime para generar archivos de vídeo directamente desde Final Cut sin necesidad de un volcado previo en cinta—, en Martingala están experimentando mejoras increíbles en su productividad. Estas ventajas son aún más evidentes desde que se ha incorporado la Xsan al flujo de trabajo. «Empezamos trabajando con una pequeña máquina y utilizando discos externos hasta que nos dimos cuenta de que necesitábamos una solución como Xsan, y la verdad es que estamos muy contentos, aunque al principio teníamos un poco de miedo porque para nosotros era un sistema nuevo al que teníamos que acostumbrarnos», cuenta Jorge.
«Es como pasar de conducir un coche manual a uno automático: sabes que es mucho más fácil pero como no lo conoces, te falta confianza». La realidad es que después de tres meses el resultado no puede ser mejor, ya que en este tiempo han realizado alrededor de 80 programas sin haber sufrido ninguna complicación ni pérdida. Además, según explica Sebastián, gracias a la Xsan les ha resultado muy fácil ampliar los sistemas: el paso de uno a dos Xserve RAID supuso triplicar en poco más de media hora el potencial total de trabajo. «Quizás ahora lo que nos quede sea confiar todo lo que hemos hecho durante estos meses a una o dos máquinas, y eso es mucha responsabilidad», matiza Jorge.
“Con Motion podemos generar los grafismos e integrarlos, al igual que los distintos tipos de fuentes, directamente en el timeline, y eso es algo maravilloso.”
Cuando los ingredientes principales de un programa de televisión son archivos, fragmentos y tomas de todo tipo de fuentes, la mejor receta es mantener un archivo bien organizado. Hasta la introducción de los Xserve RAID y la Xsan, cada vez que los editores o realizadores tenían que recurrir a programas anteriores o pedazos de tomas, tenían que hacerlo en distintos archivos que debían ir conectando. Ahora, con una simple búsqueda todos esos archivos están disponibles para todos los editores, de forma simultánea y en cualquier momento. «Esto es buenísimo e impensable sin la Xsan», comenta Jorge. Si bien es cierto que para conseguir el máximo aprovechamiento de este sistema es necesario «perder» algo de tiempo en mantener bien organizado el archivo y una cierta disciplina, esto no es sino una gran inversión a futuro en las horas dedicadas a la búsqueda de material que se ahorran.
Al final, todo se traduce en ventajas creativas para el editor. Cuando la idea de probar algo nuevo se convierte en un proceso interminable de búsqueda y traslado de archivos, ésta acaba por descartarse porque el editor, desmoralizado, prefiere no arriesgar a dedicar buena parte de su tiempo y esfuerzo a algo que no sabe si funcionará. «Este sistema, en cambio, permite miles de posibilidades de realizar pruebas en un tiempo muy corto, y eso motiva mucho a la hora de trabajar. Al estar totalmente integrados los gráficos con la edición de vídeo, en un momento se puede probar una cosa con otra; si funciona, seguimos adelante y si no, pues no pasa nada», comenta Jorge.
Menos horas de espera entre tareas, más posibilidades de colaboración entre los miembros de un equipo, mayor integración y visibilidad del material, mejor organización… En resumen, menos quebraderos de cabeza y muchas menos trabas. «Para mí ha sido increíblemente agradable haber dejado de dar tropezones, haberme quitado todos esos pequeños problemas que te acaban malhumorando. ¡La crispación ha desaparecido de mi vida!», confiesa Jorge.
