Cristóbal Serrano:
naturaleza apasionada
Cristóbal Serrano se ha revelado como uno de los fotógrafos de naturaleza más importantes de los últimos años, y tiene en su haber algunos de los premios más destacados del sector, entre ellos una mención honorífica en el concurso Wildlife Photographer of the Year 2007 de la BBC.
Este apasionado fotógrafo nos explica cómo llegó a la convicción de que el futuro de su proyecto vital se encontraba en hacer de la fotografía de naturaleza su estilo de vida. En su actividad como compositor y productor advierte que en el sector musical cada proyecto pasa por docenas de manos antes de ver la luz, lo que le resta parte del control creativo en el que le gusta implicarse al máximo para pulir hasta el último detalle del proceso y obtener un resultado excelente. Finalmente, «un viaje a África desencadenó la idea para mi proyecto artístico, inspirado por el entorno y por un amor exaltado a la belleza de la naturaleza».
Probablemente la decisión de volcarse en la fotografía de naturaleza fue la más afortunada de este artista visual, que ahora nos hace el regalo de sus impactantes imágenes. Su material está lejos del documental y del reportaje, es fruto de la perseverancia y tiene un carácter conceptual que nos presenta otro punto de vista de la naturaleza y el conservacionismo apartado de poses y tópicos. La fotografía es para él un arte que se presta mejor al control pormenorizado de un ejecutante minucioso. Y es que Cristóbal está dispuesto a estudiar hasta el último detalle de un escenario, a experimentar con los fondos y los encuadres hasta obtener la imagen perfecta, y a armarse de paciencia hasta que el animal y la luz deseados caen en las redes del objetivo cinco horas —o cinco días— después.
Ésta es, no obstante, la dinámica habitual de Cristóbal Serrano: jornadas largas, grandes caminatas, noches en vela... todo para conseguir la foto única. Una actitud purista que poco tiene que ver con el retoque digital. Por eso, muchas de las fotos firmadas por Cristóbal no se editan más allá de algún ajuste en los niveles, saturación y un poco de máscara de enfoque, tal es la preparación que culmina en un disparo. Como dice él mismo,
«cuando te esfuerzas en un encuadre, la calidad de la foto siempre crece, y por eso es ahí donde hay que invertir el tiempo».
No obstante, Cristóbal suele decir que la técnica no es lo más importante en este arte: «Al fin y al cabo, todo eso está en los libros. Lo realmente importante es la creatividad, buscar tu propio punto de vista». Por eso el Mac y Aperture son tan valiosos: se apartan de su camino, sirven de vehículo pero dejan que el artista encuentre su visión.
«Con Apple, se acabaron los problemas, no tengo que malgastar el tiempo en hacer funcionar equipos y programas. No surgen imprevistos y puedo procesar miles de imágenes justo después de la sesión, prácticamente sin moverme de la localización».
Cristóbal es un enamorado de la óptica fija, lo que ha influido notablemente su filosofía y, a pesar de los avances en materia óptica, sigue experimentando y estudiando diferentes planos y perspectivas intentando dejar en segundo plano el zoom. Para buscar un punto de vista propio, el fotógrafo no puede permanecer estático dentro de un metro cuadrado. Cuando se está acostumbrado a enfocar dando un paso adelante y otro atrás, se ve la fotografía de otro modo: «No confías todo tu trabajo a la tecnología, lo que redunda en una mayor reflexión y en una toma de consciencia de que el mejor equipamiento no te va a convertir en el mejor fotógrafo». A pesar de ello, Cristóbal reconoce que a lo que sí ayuda la tecnología es «a liberarse de las tareas más pesadas y a dedicarse a lo que de verdad importa: fotografiar o, en el caso de Aperture, catalogar», y se muestra encantado con la potencia de procesado del programa. Según Cristóbal, en lo que se refiere a clasificación y búsqueda, «Aperture 2 es estable, intuitivo y veloz, y está perfectamente integrado con Logic y Final Cut Studio».
El objetivo de Cristóbal no es tener el mayor archivo, sino volcarse en un menor número de fotografías para dotarlas de la máxima potencia visual. Probablemente por ello la catalogación del material no fuese una tarea tan ardua en el pasado, cuando Cristóbal clasificaba a mano. Hoy en día esto parece imposible, toda vez que su fondo tiene ya un tamaño descomunal y se habría vuelto ingobernable. Además, el peso de los formatos RAW y TIFF empleados por los fotógrafos profesionales les obliga a llenar un disco duro en cuestión de horas. «Otra de las ventajas — afirma Cristóbal — es que Aperture te permite encontrar en un segundo justo la foto que buscas», algo muy útil para seleccionar el material o dar con la mejor imagen para el próximo proyecto.
Debido a su dedicación por entero a la pasión por la naturaleza y la fotografía, Cristóbal Serrano no puede perder el tiempo peleándose con la tecnología. Desde siempre, las soluciones de Apple lo habían acompañado en su carrera. Logic, por ejemplo, se convirtió en una herramienta esencial en sus trabajos de composición musical y, a día de hoy, la mayoría de sus tareas de sonido sigue siendo obra suya. Pero ahora Cristóbal, la personificación del estilo de vida nómada, no se separa de su MacBook Pro, que le permite llevar consigo a todas partes versiones ligeras de su catálogo, y dejar en casa y a buen recaudo su enorme archivo de imágenes cuando viaja.
Los proyectos se agolpan en la cabeza de Cristóbal Serrano, que ya ha dado un paso más en su camino multimedia. La última incorporación a su caja de herramientas es Final Cut Studio, con el que está explorando las posibilidades del vídeo para acercar la belleza natural al público. Toda su vida le habían interesado los conceptos, las texturas, los gestos... Aun así, últimamente ha cambiado su estilo de composición y de análisis: «He llegado a abstraerme hasta el punto de ver volúmenes, colores y formas, en lugar de los detalles», lo cual sintoniza a la perfección con su nuevo mundo videográfico. Sabiendo que Cristóbal Serrano ha completado la tríada compuesta de música, fotografía y vídeo, estamos impacientes por empezar a disfrutar de su próximo proyecto: ¿una película, una exposición temática, una instalación multimedia...?