Talento, humanidad y debilidad por la tecnología: Yann Arthus-Bertrand
Las fotografías de Yann Arthus-Bertrand se cuentan entre las más famosas del mundo: como fotógrafo naturalista, toma emotivas imágenes del mundo y de sus habitantes. Fotografías de sus compatriotas franceses y mujeres, caballos, leones, gatos y perros. Además, fotografías de la Tierra, realizadas por Yann mientras la sobrevolaba. Sus fotografías «Earth from the Air», como las «Heart in Voh» realizadas en el manglar de la Nueva Caledonia francesa, han dado la vuelta al mundo, y sus libros adornan las mesas de café desde Cannes hasta Calcuta. En la actualidad, trabaja digitalmente, y últimamente ha comenzado a utilizar la aplicación Aperture de Apple para ayudarle a convertir en realidad sus sueños digitales.
Fontaneros, panaderos, policías, prostitutas, diseñadores, el presidente de Francia, toros y terneros... todos han posado frente al mismo fondo: un simple cuadrado de lienzo marrón que hace que todos los motivos sean iguales. El fotógrafo es admirado por sus retratados, que adoran la forma en que los ve. Este año, igual que lleva haciendo los últimos 15, Yann Arthus Bertrand colgó su gran lienzo marrón en la feria agrícola de París para realizar fotografías a los orgullosos ciudadanos que toman parte en esta celebración anual del modo de vida francés. Una escena entrañable. Sólo que este año, las cosas han sido distintas para Yann: la muestra ha sido enteramente digital, por vez primera para él.
La fotografía digital supone un gran salto en la tecnología que respalda la captura, retoque y presentación de las imágenes, un salto que ha sido más fácil para Yann gracias a una puntera instalación de Apple. Frente a su característico lienzo, Yann coloca su MacBook Pro conectado a un Apple Cinema Display de 23 pulgadas, que permite a sus personajes ver los resultados al momento. Después, los archivos se transfieren mediante una red AirPort hasta una estación de postproducción, donde su asistente Erwan Sourget importa las fotos directamente en Aperture con un Power Mac G5 conectado a dos monitores Apple Cinema Display de 30 pulgadas, que le proporcionan un área de trabajo muy amplio.
«En el estudio, el mundo digital ha cambiado por completo mi vida», afirma Yann. «Ahora puedo ver lo que estoy haciendo inmediatamente. Dedico menos tiempo a dudar. Con Aperture siento la imagen al momento. Antes, solía realizar tres o cuatro fotos hasta dar con la imagen idónea».
Y añade: «Me encanta la prestación de la lupa. Con la fotografía digital, me resultaba difícil saber si una fotografía estaba enfocada o no. Sin embargo, con Aperture puedo verlo todo incluso mejor que con una transparencia. La nitidez de la imagen, eso es lo importante». Erwan confirma: «A Yann siempre le preocupa sacar fotos borrosas: por eso piensa que la lupa es una prestación genial. Ahora podemos ser más precisos. Por ejemplo, podemos comprobar si un caballo tiene las orejas erguidas y repetir la toma, si es necesario, mientras se está moviendo».
Aperture hace que todo el proceso sea más fluido; por ejemplo, Erwan puede seguir trabajando mientras se importan las imágenes, con lo que obtiene una considerable mejora de productividad. Yann y Erwan también pueden editar con rapidez in situ gracias al sistema de anotaciones de Aperture. La agencia de fotografías realiza la clasificación final. «Aperture es genial para organizar las fotos», comenta Yann. «Realmente ha transformado nuestra manera de trabajar en equipo». El equipo de Yann ha descubierto que Aperture resulta muy útil e intuitivo: pueden modificar los datos y realizar búsquedas por fecha, palabra clave, comentario u otros metadatos al instante. Y para Yann, el archivado resulta vital, ya que una semana de trabajo en la feria agrícola o tres días desde un helicóptero suponen más de 2.000 fotos para procesar.
«Con la fotografía digital, me resultaba difícil saber si una fotografía estaba enfocada o no. Sin embargo, con Aperture puedo verlo todo incluso mejor que con una transparencia».
Yann Arthus-Bertrand desea «retratar la Tierra tal y como es». Sus fotografías aéreas nos muestran una Tierra esplendorosa, donde los claros dibujan corazones en la selva tropical, donde los pantanos salinos se convierten en paletas de tonos pastel y donde los fardos de algodón recogido en Costa de Marfil se convierten en un muestrario de coliflores; se trata de una Tierra que habla a la imaginación de las personas y que Yann desea proteger. Él da testimonio mediante la fotografía y acompaña cada instantánea con un comentario que proporciona información, explicaciones y un aviso si el motivo de la fotografía está amenazado. Así, Yann afirma que intenta «cuestionar, instruir y conmover» porque no estamos protegiendo apropiadamente lo que hemos empezado a conocer y a amar».

