Logros de un estudio de HD: Luna Studio

Orlando Luna

Para triunfar, Orlando Luna debe ser flexible. Luna Studio, su productora afincada en Florida, crea películas, anuncios y vídeos para empresas tanto en alta como en definición estándar, en los Estados Unidos y en América Latina. Ha trabajado con empresas como Nike, New York Times, Newsweek, Codi International y Univision. Dondequiera que va, Luna tiene que adaptarse al entorno de producción y trabajar con cualquier formato, desde el DVCPRO-HD en bruto hasta el NTSC de definición estándar. Para cumplir con su trabajo, utiliza Final Cut Pro, un Power Mac G5 y dos PowerBook G4 de 17 pulgadas.

Rueda prácticamente todos sus proyectos en vídeo HD, para rebajar después su material de alta resolución a la definición estándar en caso de necesidad. El formato aporta una calidad impresionante y ofrece a Luna la flexibilidad necesaria para enfrentarse a cualquier encargo.

«Lo primero es la calidad —dice—. Yo empecé en la fotografía, por lo que la calidad de la imagen es clave para mí, por eso sólo ver el nivel de detalle y la calidad del HD me parece alucinante. En cuanto lo vi, decidí pasarme a la alta definición y nunca me he arrepentido. Incluso cuando tengo que entregar definición estándar, quiero que mi original esté en HD. Contar con esa fuente me permite ofrecer un producto de alta definición, en NTSC o incluso en PAL».

HDV y Final Cut Pro

Luna ha trabajado ya con prácticamente todos los formatos de alta definición que existen, entre ellos el DVCPRO-HD de Panasonic y el HDCAM de Sony. Como rueda en escenarios remotos de América Latina, cuando tuvo que elegir una cámara HD para su estudio móvil, optó por la asequible HVR-Z1 HDV de Sony porque es ligera y graba secuencias de vídeo MPEG-2 en las compactas cintas de Mini DV.

La secuencia comprimida en vídeo HD hace que editar sobre el terreno sea un juego de niños. Como dice Luna, «Podemos rodar en HDV sobre el terreno, editar el metraje y exportar a DVD o devolverlo a cinta... y todo eso en cualquier lugar».

Cuando tuvo que elegir equipamiento para montar y manipular metraje HD, Luna pensó en Final Cut Pro, que es capaz de tratar prácticamente cualquier formato de HD o SD y hacer conversiones de uno a otro fácilmente. Como tenía un estudio independiente muy pequeño, Luna necesitaba flexibilidad para satisfacer a muchos clientes diferentes.

«Si el cliente quiere que grabe con una VariCam de Panasonic, el sistema Final Cut es compatible —afirma—. Que prefieren rodar con una HDCAM de Sony, puedo proporcionar metraje en alta definición sin comprimir. Tengo flexibilidad para grabar, manipular y exportar casi cualquier formato que puedas imaginar, y ni siquiera hace falta cambiar de aplicación. Poder hacerlo todo con un solo sistema me va a permitir ahorrarle un montón de dinero a la empresa».

Luna utiliza Motion y Shake para añadir efectos. Puede incorporar fácilmente textos y gráficos a sus proyectos sin tener que hacer malabarismos con diferentes formatos: «La interacción entre Final Cut Pro, Motion y Shake también te ahorra muchísimo tiempo —explica—. Cuando aplicas efectos, pierdes un montón de tiempo exportando, importando y asegurándote de que los formatos son los correctos. Ahora puedo utilizar Final Cut como si se tratara de un concentrador, y Motion y Shake como extensiones del producto sin necesidad de ser rigurosísimo a la hora de diseñar procedimientos de exportación e importación».

Edición de viaje

De viaje, Luna corta y pule su metraje de alta definición con dos PowerBook G4 de 17 pulgadas. Rueda el metraje en cinta Mini DV y una grabadora en discos FireStore FS-4 de Focus Enhancements. Luna puede guardar una hora de metraje en una cinta de Mini DV y hasta seis en el FireStore. Cuando ya tiene su metraje, lo pasa todo a un conjunto de unidades G-RAID de 800 GB de G-Technology. Conecta todas las unidades a sus PowerBook G4 y se pone a editar con Final Cut Pro.

En casos ideales, Luna hace una primera ronda de montaje sobre el terreno y vuelve a su estudio de Florida —que está equipado con Power Mac G5— para dar los últimos retoques, corregir el color y aplicar algunos efectos. No obstante, cuando no se puede volver a casa, realiza todo el trabajo de producción sobre el terreno. Sus portátiles están equipados con los mismos programas que su Power Mac G5, por lo que puede editar su metraje en HD en el momento. «Al final del proyecto, tanto si estamos de viaje como en el estudio, los resultados son idénticos», dice Luna.

Puede grabar un DVD con la copia maestra en definición estándar gracias a DVD Studio Pro 4, o bien entregar el máster en alta definición con su minidisco duro G-Mini de 100 GB de G-Technology. Para los últimos retoques, utiliza las herramientas de corrección cromática de Final Cut Pro.

«Incluso avisando al cliente de que el metraje necesita alguna comprobación final de color, las herramientas de color que utilizamos son las integradas en Final Cut —explica—. Como presenta diferentes áreas de actuación, podemos mirar al monitor de forma de onda y asegurarnos de que los valores de luminosidad son correctos, y basar nuestros colores en el vectorscopio. Esto tiene una importancia enorme cuando trabajas sobre el terreno, porque muchas veces tu percepción del color puede quedar arruinada por el entorno. En el programa de edición, podemos controlar todo: si las paredes tienen el color adecuado, la iluminación correcta... De viaje no tienes a mano todos los tipos de entornos».

Orlando Luna

En el estudio

En su estudio, Luna tiene a su disposición un Power Mac G5 de doble procesador a 2,5 GHz. Con él puede manipular cualquier formato de alta definición, o incluso alquilar más equipos si fuera necesario. Antes, rodaba con VariCams de Panasonic y con cámaras HD de Sony.

Final Cut Pro ayuda a Luna a exprimir cualquier formato de vídeo para adaptarse a las necesidades de sus clientes. Cuando tiene que transformar un máster HD en una secuencia SD, utiliza Compressor, una invaluable herramienta de Final Cut Pro para convertir formatos sin sacrificar la calidad.

«Hago todas mis conversiones con Compressor —afirma Luna—. Puedo trabajar con cualquier cosa. He tenido que devolver vídeos a cinta o convertir un material grabado originalmente en 50i para rebajarlo a 24p. Compressor se encarga de todo y quedo muy satisfecho con la calidad del producto final. Es capaz de reducir muy bien los fotogramas entrelazados a una relación de menor número de imágenes. Conozco a algunos que han utilizado la herramienta para pasar de NTSC a PAL. En resumen: hacemos cosas con este programa que eran inimaginables hace sólo un par de años».

Cuando acaba con las conversiones y con todos los procesos, Luna guarda el producto final en una serie de cintas y minidiscos duros G-Mini. Se entrega un disco al cliente y otro se guarda en Luna Studio. Luna espera poder utilizar sistemas Xserve RAID y una red Xsan en el futuro para guardar y editar su metraje.

«Hace tres años, cuando empezamos con la alta definición, planeaba los proyectos teniendo en cuenta sus limitaciones —reconoce—. Me ponía directamente a cortar y a montar a estilo documental. Me alejaba de los efectos visuales porque era la prehistoria de la alta definición. Ahora paso de la alta definición y me concentro en hacer las cosas como siempre las he hecho».