En el estudio: Marcus Miller
Marcus Miller es tan versátil como virtuoso. Si bien es especialmente conocido por su maestría sobrehumana al bajo, también es una gran estrella del clarinete bajo, un saxofonista sensacional, un cantante emocionante y un productor prolífico. Ha hecho giras mundiales, ha compuesto bandas sonoras para la televisión y el cine, y ha tocado con los músicos más notables del mundo. Además, es un gurú en todo lo relacionado con Logic Pro: produjo su álbum Silver Rain de principio a fin utilizando el programa en un Power Mac G5 y en un PowerBook G4.
«Puedo contar los cuelgues del año pasado con los dedos de una mano. Es todo un problema, porque antes utilizaba el tiempo de arranque tras los cuelgues para ensayar con el bajo. Ahora tengo que encontrar el momento para ensayar».
«Cuando empecé el álbum estaba de gira —explica Miller—. Empezaba con un par de ideas y me ponía a desarrollarlas con Logic». Hacía sesiones de grabación improvisadas en habitaciones de hotel por toda Europa, guardando en su PowerBook G4 pistas básicas que corriendo el tiempo se convertirían en Silver Rain. Más tarde se montó y pulió el álbum en los Hannibal Studios de Miller en Santa Mónica (California) y se publicó en el 2005.
Desde entonces, Miller ha empleado Logic Pro para realizar casi todos sus proyectos musicales, por ejemplo en la composición de la música del programa televisivo de Chris Rock, Everybody Hates Chris, así como en su próximo álbum.
Composición lógica
Plataforma potente
«Elegí Apple porque es la caña —dice Miller—. Con Logic puedo trabajar en una canción desde mi hotel en Europa, enviar archivos mediante iChat a un director en Los Ángeles, examinar las imágenes candidatas a portada que me envía un fotógrafo con iPhoto y charlar con mi hija sobre sus deberes... y todo al mismo tiempo. Al terminar, guardo mi PowerBook y punto».
Miller necesitaba un equipo versátil, potente, portátil y estable, capaz de sobrellevar los rigores del viaje y del estudio sin despeinarse. «Apple y Logic son muy estables —afirma—. Logic utiliza Core Audio, que se encuentra en el corazón del sistema de Apple. Se acabó esa impresión de estar trabajando en la periferia del sistema operativo. Puedo contar los cuelgues del año pasado con los dedos de una mano. Es todo un problema, porque antes utilizaba el tiempo de arranque tras los cuelgues para ensayar con el bajo. Ahora tengo que encontrar el momento para ensayar».
Su sistema ha otorgado a Miller la libertad de escribir, grabar y mezclar música en cualquier lugar, desde Londres a París o en Tokyo. Según él, los resultados son fantásticos independientemente de dónde los grabe: «Mi música suena más natural porque no tengo que rehacerla por completo para mejorarla. La calidad de las grabaciones de casa o del hotel es tan grande que acaban incluidas en el disco».
Composición lógica
El camino desde la idea hasta la maqueta y la publicación del disco es largo y está lleno de obstáculos y reveses. Para cuando el compositor alcanza su objetivo, la canción original puede haberse perdido ya. «Con Logic eso es imposible —asegura Miller—. Puedes tenerlo todo a mano y saltar de una versión a otra cuando se te antoje. Los teclados independientes como el ES1, el Clavinet y el Rhodes, junto con un sampler te permiten disponer de cualquier instrumento que necesites. Ahora, cuando grabas con la guitarra o el bajo, tienes simuladores de amplificador para que no tengas que conformarte con un único sonido».
Cuando Miller necesita un coro de acompañamiento o algún consejo sobre su equipo de grabación, se dirige al cantante, productor y genio tecnológico Gussie Miller. Gussie Miller ha trabajado con Marcus Miller en Every Body Hates Chris y en muchos otros proyectos de Hannibal Studios. Tiene su propia empresa de grabación y producción, llamada Artis Musicai, en Los Ángeles.
Logic Pro aporta a ambos Miller la libertad que necesitan para hilvanar algunos de los temas más rompedores. «Las nuevas aplicaciones de sonido son verdaderamente revolucionarias —dice Marcus—. Aún recuerdo cuando tenía que esperar a oír el sonido que tenía en la cabeza hasta llegar al estudio o hasta poder comprar un aparato concreto. Ya no hace falta esperar. Con unas horas, puedo crear prácticamente cualquier cosa que haya imaginado. Ah, ¡y olvídate de editar! Ahora puedo hacer cosas que nunca antes hubiera imaginado. Te permite ser tan creativo... y en cualquier momento, si no te gusta lo que has hecho, puedes deshacerlo. No sé expresar con palabras lo importante que es eso».
«Usar Logic me ha brindado un montón de posibilidades creativas porque, sencillamente, no dependes de efectos ni de ecualizadores externos, ni de nada que no sea el propio programa —explica Gussie—. Todavía no me he topado con nada que no sea capaz de hacer».
