Derechos humanos y del trabajador

Todos los trabajadores merecen ser tratados con dignidad y respeto.

Trabajadores de una fábrica en Shénzhen (China) en la inauguración del programa SEED de aprendizaje online con el iPad.

Hacemos todo lo posible para erradicar la contratación no ética y limitar los horarios laborales abusivos de los trabajadores que fabrican nuestros productos. Además fomentamos el abastecimiento responsable de estaño, tantalio, wolframio y oro para mejorar las condiciones laborales en todos los niveles de nuestra cadena de suministro.

Derechos humanos y del trabajador: datos destacados del informe de 2015

Cumplimiento del horario semanal máximo de 60 horas en el 92% de los casos.

Más del doble de fundiciones certificadas en nuestra cadena de suministro: un total de 135.

Reembolso a trabajadores extranjeros de 3,96 millones de dólares en concepto de tasas de contratación abusivas.

Apostamos por unos procesos de contratación éticos.

Determinados grupos de trabajadores —como estudiantes, menores de edad, extranjeros y mano de obra temporal— están más expuestos a caer en las redes de agencias de contratación y empresas sin escrúpulos. Esta práctica nos parece absolutamente inaceptable. Por eso trabajamos desde el principio con los equipos empresariales y los proveedores para implantar procesos de contratación éticos en toda la cadena de suministro. Este compromiso inicial nos permite prever y subsanar las infracciones que puedan surgir antes y durante la contratación.

Un auditor entrevista a trabajadores en una fábrica de Hsinchu (Taiwán).

Prevenimos la explotación infantil.

No permitimos la contratación de personas por debajo de la edad legal en nuestra cadena de suministro, y si detectamos un caso de explotación infantil, lo cortamos de raíz. Los proveedores que infrinjan nuestra política de tolerancia cero deben someterse a un periodo de prueba. Nuestro Programa para la Erradicación de la Explotación Infantil exige que los proveedores infractores envíen a los menores de vuelta a casa en condiciones seguras. También deben costear sus estudios en el centro que elija el menor o su familia, seguir pagando su salario y ofrecerles un puesto de trabajo al cumplir la mayoría de edad. En 2014 hicimos 633 auditorías para supervisar a más de 1,6 millones de trabajadores. Estas auditorías detectaron 16 casos de explotación infantil en seis instalaciones, que fueron subsanados con éxito. Esto quiere decir que en la actualidad la mano de obra infantil representa un 0,001% de la población activa auditada en nuestra cadena de suministro. Si bien la cifra es baja, nuestro objetivo es acabar totalmente con el trabajo infantil. Por eso no descansaremos hasta conseguir eliminarlo de nuestra cadena de suministro.

Caso práctico
Efectos positivos: la historia de Ran

Ran nació en la provincia de Henán (China) hace 16 años y siempre ha sido un fanático de los ordenadores. «Me gusta montar y desmontar las piezas», comenta. «Tengo un ordenador en casa y he trasteado mucho para entender cómo funciona.» Pero Ran tuvo que dejar de lado su pasión por la tecnología para sacar adelante a su familia. Con tan solo 15 años, utilizó el documento de identidad de un adulto para saltarse el proceso de control de menores y conseguir trabajo en una fábrica cercana. En octubre de 2013, a un mes de cumplir los 16 años, un auditor de Apple lo descubrió. Ran fue inscrito inmediatamente en el Programa para la Erradicación de la Explotación Infantil de la empresa.

Ran en su colegio en la provincia de Henán (China).
Poder seguir estudiando es un sueño hecho realidad. Me gustaría trabajar en el sector de la informática. Quizá sea ingeniero de redes o monte mi propia empresa.
Ran, 16 años

El programa obligó al proveedor a garantizar el regreso de Ran a casa en condiciones seguras, a costear sus estudios y a seguir abonándole el salario acordado. También puso a disposición de la fábrica medios para mejorar el sistema de contratación y prevenir el trabajo infantil.

A Ran le inquietaba dejar el trabajo porque sabía que su familia dependía de sus ingresos para salir adelante.

«Me agobié mucho cuando me pillaron los auditores. Pensaba que me echarían y ya me veía buscando otro trabajo para ayudar a mi familia», recuerda. «Se me pasaron un poco los nervios cuando me explicaron que con el programa recibiría una ayuda económica y podría volver al colegio. Me dieron una alegría tremenda.»

Se le asignó un trabajador social local que siguió su caso durante seis meses para comprobar el cumplimiento de todos los requisitos del programa. Ran se matriculó en una escuela técnica de la zona para estudiar un curso de informática de tres años, con dos años de formación teórica y un año de prácticas.

Aprendió ofimática básica y programas de software como Photoshop de Adobe y VideoStudio de Ulead. Además participó en concursos de diseño de ordenadores y en competiciones deportivas, se apuntó a la asociación de estudiantes e hizo muchos amigos.

«Cuando lo conocimos era muy tímido», cuenta Eileen, la trabajadora social que sigue el caso de Ran. «Ahora tiene un montón de amigos, ha seguido formándose y se ha vuelto más sociable y abierto.»

Ran también está demostrando ser buen estudiante: saca unas notas excelentes y este año está entre los candidatos para representar a su escuela en un concurso académico de China.

Por su parte, el padre de Ran no puede estar más orgulloso de lo que ha logrado su hijo. «Mi hijo ha bordado los estudios», apunta. «Estoy muy orgulloso de él porque ha hecho frente a muchas dificultades. Me siento muy agradecido al ver que va a la escuela y puede cumplir sus sueños.»

Protegemos a los trabajadores estudiantes frente a la explotación.

Cuando terminan la educación primaria, muchos estudiantes chinos se matriculan en centros de formación profesional que suelen incluir prácticas obligatorias en sus planes de estudios. Pero la falta de supervisión ha hecho posible que los encargados de algunas fábricas consigan eludir la legislación local. Para ofrecer mayor protección a estos jóvenes, exigimos que los proveedores que contraten a estudiantes en prácticas los ayuden a cumplir sus objetivos académicos, que las prácticas estén relacionadas con sus perspectivas laborales y que el horario de trabajo sea compatible con la asistencia a clase.

Por este motivo, Apple ha mantenido su colaboración con el Rural Education Action Program (REAP) de la Universidad de Stanford y con Dell Inc. Juntos hemos evaluado los resultados educativos y las prácticas de más de 12.000 estudiantes en más de 130 centros. También hemos desarrollado una herramienta para ayudar a los gerentes a evaluar la calidad de los centros. Además estamos colaborando con el REAP de Stanford, el Electronic Industry Citizenship Coalition (EICC) y el Ministerio de Educación de Henán para crear el primer sistema de certificación de centros de formación profesional de China de cara a que los colegios cumplan con el alto nivel que exigimos para los estudiantes en prácticas.

Gracias a nuestro programa de supervisión, en 2014 mantuvimos el porcentaje de trabajadores estudiantes contratados por debajo del límite del 20% por empresa incluso en épocas con picos de trabajo. De hecho, hemos registrado una cifra récord de tan solo un 1-2% de estudiantes en nuestra cadena de suministro. También supervisamos el horario laboral de los estudiantes y los trabajos que desempeñaban, y comprobamos que todas las prácticas fueran voluntarias.

Un trabajador filtra estaño en una fundición en Belitung (Indonesia).
Hace tan solo cinco años, muy pocas empresas de bienes de consumo entendían las complejas cuestiones que entraña la extracción de materias primas. Es positivo, y necesario, que Apple esté haciendo un esfuerzo sistemático por conocer los problemas que afectan a su cadena de suministro global. Ojalá siente un precedente para que se tomen medidas reales en las zonas mineras y sus alrededores.
Andreas Manhart
Investigador sénior del Oeko Institute
  • Principales socios y partes interesadas
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  • Conflict-Free Sourcing Initiative (CFSI)
  • Conflict-Free Tin Initiative (CFTI)
  • Diamond Development Initiative
  • Electronics Industry Citizenship Coalition (EICC)
  • Enough Project
  • Indonesian Tin Working Group de la IDH Sustainable Trade Initiative
  • Tin Supply Chain Initiative del ITRI
  • Partnership for Social and Economic Sustainability de KEMET
  • London Bullion Market Association (LBMA)
  • Pact
  • Partnership Africa Canada (PAC)
  • Public-Private Alliance (PPA)
  • Responsible Jewellery Council (RJC)
  • Solutions for Hope
  • Tungsten Industry—Conflict Minerals Council (TI—CMC)