En Apple garantizamos que nuestros proveedores siguen los principios y valores de la compañía mediante el estricto cumplimiento de nuestro Código de Conducta para Proveedores. Para ello llevamos a cabo auditorías exhaustivas y presenciales en nuestra cadena de suministro en colaboración con expertos en ámbitos como los derechos humanos y el medio ambiente. Cuando detectamos un problema, trabajamos con nuestros proveedores para solucionarlo.
Shanghai (China)
Una auditora externa y un auditor de Apple se reúnen con el responsable de una fábrica para realizar una auditoría de medio ambiente y prevención de riesgos laborales en Shanghai. Un auditor de Apple dirige cada auditoría in situ, ayudado por profesionales externos locales especializados en sus respectivos campos.
Harrodsburg, Kentucky (Estados Unidos)
Un empleado de Apple y dos auditores externos inspeccionan una fábrica de vidrio con un supervisor en Harrodsburg (Kentucky). Además de las inspecciones físicas, entrevistan a trabajadores y encargados, y evalúan al proveedor basándose en más de 100 criterios.
Jundiaí (Brasil)
Un supervisor enseña a auditores externos y de Apple una fábrica de montaje final en Jundiaí, cerca de São Paulo.
Todas las instalaciones de montaje final se someten a una auditoría cada año.
Código de Conducta para Proveedores de Apple.
El Código de Conducta para Proveedores de Apple (PDF) se basa en estándares creados por la Organización Internacional del Trabajo, Naciones Unidas y la Electronic Industry Citizenship Coalition (EICC). Esta normativa exige a los proveedores que ofrezcan un entorno de trabajo seguro y saludable, que utilicen prácticas de contratación justas, que traten a sus trabajadores con dignidad y respeto, y que adopten medidas responsables con el medio ambiente en sus procesos de fabricación. Además nuestro código va más allá de los estándares del sector en varios aspectos, como la erradicación de los trabajos forzados y de la mano de obra infantil. Para garantizar que los proveedores cumplen nuestro código, aplicamos un estricto programa de control que incluye auditorías a fábricas, planes de medidas correctivas y la confirmación de que dichos planes se han llevado a cabo.
Apple y la Fair Labor Association.
En 2012, Apple fue la primera empresa electrónica admitida en la Fair Labor Association (FLA), una coalición de universidades, organizaciones no gubernamentales y empresas dedicada a mejorar el bienestar, la seguridad, el trato justo y el respeto a los trabajadores.
En febrero de 2012, pedimos a la FLA que realizara auditorías voluntarias especiales a nuestros principales proveedores de montaje final, incluidas las fábricas de Foxconn en las ciudades chinas de Shenzhen y Chengdu. La FLA dispuso de libre acceso a todas nuestras operaciones y realizó una de las evaluaciones más completas y detalladas en la historia del sector industrial en cuanto a magnitud, alcance y transparencia. Durante esta evaluación independiente se inspeccionó a unos 178.000 trabajadores y se entrevistó a 35.000 de ellos.
El 28 de marzo de 2012, la FLA publicó informes detallados sobre sus conclusiones, incluyendo recomendaciones para mejorar las condiciones de los trabajadores. Apple y Foxconn aceptaron las conclusiones y recomendaciones de la FLA y desarrollaron un completo plan de acción de 15 meses con unos plazos preestablecidos.
Desde entonces, Apple y la FLA han estado supervisando los avances de las medidas correctivas. En el último control se comprobó que Foxconn ha adoptado muchos de los cambios antes incluso de lo previsto y que implantará las demás medidas antes del plazo establecido del 1 de julio de 2013. Foxconn también ha seguido las recomendaciones a la hora de contratar a consultores para impartir formación sobre seguridad e higiene a sus empleados, ha mejorado su programa de prácticas y ha aumentado el acceso al seguro de desempleo para sus trabajadores inmigrantes y para todos los trabajadores de Shenzhen.
En qué consiste una auditoría de Apple.
Un auditor de Apple dirige cada auditoría in situ, ayudado por profesionales externos locales especializados en sus respectivos campos. Todos los expertos reciben formación para aplicar el exhaustivo protocolo de auditoría de Apple. En todas las instalaciones auditadas, los equipos realizan inspecciones físicas, entrevistan a trabajadores y encargados, y observan y evalúan a los proveedores según más de 100 criterios correspondientes a cada categoría de nuestro Código de Conducta para Proveedores. Estos datos nos sirven no solo para garantizar un cumplimiento y una mejora sostenibles en el tiempo, sino también para desarrollar nuevos programas que respondan a las necesidades cambiantes de nuestros proveedores y de sus empleados.
Además de las auditorías periódicas, realizamos auditorías sorpresa en las que nuestro equipo visita a un proveedor sin previo aviso e insiste en inspeccionar las instalaciones como máximo una hora después de su llegada. En 2012 llevamos a cabo 28 auditorías sorpresa. Durante nuestras auditorías periódicas, también es posible que pidamos a un proveedor que nos muestre inmediatamente partes de una fábrica cuya inspección no estaba prevista.
Auditorías en todo el mundo.
En 2006 realizamos nuestras primeras auditorías, que ahora hemos ampliado a más países y tipos de proveedores. Hemos realizado auditorías en 14 países, y en 2012 incluyeron a casi 1,5 millones de trabajadores. También llevamos a cabo auditorías en varias instalaciones ajenas a la producción, como centralitas de llamadas y almacenes, así como auditorías especializadas en ámbitos como el medio ambiente y la prevención de riesgos laborales.
Cada año auditamos a nuestros fabricantes de montaje final y a otras instalaciones según determinados factores de riesgo, como la ubicación, los resultados de anteriores inspecciones y el tipo de trabajo realizado en la instalación. Dado que muchos proveedores pequeños nunca se han sometido a una auditoría, nuestras inspecciones a menudo les permiten realizar su actividad de acuerdo con nuestros estándares. Esto no solo mejora las condiciones laborales de estos proveedores, sino también las de todo el sector, ya que muchas empresas de la competencia recurren a los mismos proveedores.
Infracciones graves y medidas correctivas.
Apple considera el incumplimiento serio de alguna cláusula de su código como infracción grave. Son infracciones graves el maltrato físico, el uso de mano de obra infantil, la explotación por deudas, los trabajos forzados, la falsificación de información o los impedimentos durante una auditoría, la preparación de los trabajadores para las auditorías o las represalias contra ellos si facilitan información, el soborno, los altos niveles de contaminación o de impacto medioambiental, y cualquier otro aspecto que ponga en peligro la vida o la seguridad de los trabajadores. Todas las infracciones graves deben cesar y corregirse inmediatamente. En Apple preferimos solucionar los problemas para que no vuelvan a producirse, y no limitarnos a dejar de trabajar con el proveedor, ya que en este último caso las infracciones se repetirían con otros clientes. De todos modos, si una infracción es especialmente flagrante o si creemos que un proveedor no está totalmente comprometido a abandonar ese comportamiento, damos por terminada nuestra relación y, en su caso, informamos sobre su actuación a las autoridades competentes.
Ética laboral y protección a los denunciantes.
Para que una auditoría sea completa, los proveedores deben facilitar a nuestros auditores acceso a las fábricas y poner a su disposición tanto los documentos necesarios como los procesos de registro para su revisión. Nuestros auditores son expertos en identificar casos en los que un proveedor proporciona información falsa o impide el acceso a documentos clave. Ambas son infracciones graves de nuestro Código de Conducta para Proveedores. Otra infracción grave es decir a los trabajadores lo que deben responder durante una entrevista o tomar represalias contra ellos por participar en ella.
Cuando se entrevista a un trabajador durante una auditoría, se le da una tarjeta con un número de teléfono y un número identificativo de la fábrica y de la fecha de la auditoría. Esto le permite dar más información en privado o denunciar consecuencias poco éticas derivadas de la entrevista, algo que Apple no tolera bajo ningún concepto. Cuando recibimos llamadas de los trabajadores, nos ponemos en contacto con los proveedores para asegurarnos de que cada problema recibe la solución adecuada. Además, en 2012 nuestro socio externo autorizado realizó más de 8.000 llamadas de teléfono a trabajadores entrevistados por auditores para averiguar si esas entrevistas habían dado lugar a represalias.
