En febrero de 2010, Apple ha llegado a la conclusión de que un porcentaje pequeño de discos duros utilizados en sistemas MacBook, vendidos entre mayo de 2006 y diciembre de 2007 aproximadamente, pueden fallar bajo determinadas circunstancias.
Los MacBook comprados en el intervalo de fechas mencionado anteriormente y que mostraban un signo de interrogación que parpadeaba eran aptos para su reemplazo, de forma gratuita, por Apple o un Proveedor de servicios autorizado Apple. El programa ha cubierto los modelos de MacBook afectados durante 3 años desde la fecha de compra original o hasta el 15 de agosto de 2010.
Apple finalizó este programa el 4 de febrero de 2011.