Contacta a tus amigos en una ciudad, visita a familiares en otra, asiste a esa reunión importante y mira el partido en el estadio. Con un toque, puedes hacer videollamadas desde tu iPhone al iPhone, iPad 2, iPod touch o Mac con Wi–Fi de otra persona*. Estarás allí en persona, aunque no lo estés.
Tan simple como mirar.
FaceTime está listo para usar: no necesitas configurar una cuenta o nombre en pantalla especial, y usarlo es tan fácil como parece. Digamos que quieres comenzar una videollamada con tu mamá. Solo tienes que encontrar sus datos en tus contactos y tocar el botón FaceTime. Si ya estás hablando con ella, de iPhone a iPhone, y quieres cambiar a video, solo tienes que tocar el botón FaceTime en la pantalla. De una forma u otra, aparecerá una invitación en su pantalla preguntándole si quiere iniciar la videollamada. Al aceptar, la videollamada comienza. Todo es perfectamente sencillo, y funciona en posición horizontal y vertical.
Dos cámaras. Dos ojos
para hacer videollamadas.
El iPhone incluye dos cámaras: una en el frente, sobre la pantalla, y otra en la parte posterior, junto al flash LED. La cámara frontal ha sido ajustada para FaceTime. Tiene el campo de visión justo y la longitud de foco apropiada para enfocar tu rostro a un brazo de distancia. Por eso, siempre te muestra con la mejor luz posible.
Comparte lo que ves
con la cámara posterior.
Imagina que tu hermana está en el colegio y no puede ir al cumpleaños de tu hijo. Ahora puedes animarla con una videollamada FaceTime. Cuando llegan las velas, los ojos de tu hijo se iluminan y tú tienes que compartir ese momento. Toca un botón y antes de que puedas decir “Pide un deseo”, el iPhone cambia a la cámara posterior, para mostrar el gran momento del cumpleañero. Toca otra vez para volver la cámara frontal y hacia ti. Es simple, rápido y divertido.
