"Trato de introducir elementos programados en las producciones e instrumentos acústicos en un ambiente más electrónico: Logic me da lo mejor de ambos mundos".

Produciendo a Coldplay: Una entrevista con Markus Dravs

El productor de música Markus Dravs ha trabajado con muchos artistas notables en álbumes importantes, como Neon Bible de Arcade Fire, Nerve Net de Brian Eno y Homogenic de Bjork. Recientemente trabajó con Coldplay en su muy esperado álbum, Viva la Vida or Death and All His Friends (2008).

Productor Markus Dravs.

Coldplay es una de las bandas de rock más populares del mundo. Desde su fundación en 1998, ha vendido 35 millones de álbumes. Su segundo álbum, A Rush of Blood to the Head (2002), fue elegido por la revista Rolling Stone como uno de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.

Con Viva la Vida, su cuarto álbum de estudio, Coldplay dio un decidido corte con su pasado e hizo un cambio significativo en su sonido, sin duda uno de los estilos musicales más reconocidos del mundo. "Todavía estamos obsesionados con hacer canciones que se puedan cantar hasta más no poder", afirma Chris Martin, líder de Coldplay, en el sitio web de la banda. "Sólo queríamos presentarlas de manera diferente". Como parte de un equipo innovador, la banda le pidió a Dravs que coprodujera junto a Brian Eno y Rik Simpson.

Con ese espíritu de experimentación, Viva, el cuarto álbum de estudio de Coldplay, fue grabado en varios lugares especialmente seleccionados por su acústica. Recientemente, conversamos con Dravs acerca de su trabajo, del álbum, y de por qué eligió Logic Pro y Apogee Symphony como sus herramientas de producción, grabación (en el estudio y en exteriores) y mezcla.

¿Cómo llegas a involucrarte con Viva la Vida?

MD: Acababa de regresar de Canadá, después de trabajar con Arcade Fire en Neon Bible, aún no había abierto las maletas, cuando Chris Martin me llamó y me dijo que había tenido una conversación con Win Butler, quien dijo que, “me patearía hasta que aprendiera”, (forma poética de decir que “él haría todo lo posible para ayudarme a desarrollar mi horizonte artístico”).

Después de las primeras conversaciones, ¿tú, la banda o Brian Eno tenían alguna idea preconcebida?

MD: Todos nos pusimos de acuerdo muy rápido en que lo más importante a la hora de hacer este disco debía ser la forma de tocar y actuar. Las canciones debían ser creadas en la sala con la banda tocando y explorando diferentes ángulos.

¿Cómo afectaría esto la composición de la banda?

MD: Para ser honesto, realmente no nos preocupamos demasiado por el aspecto técnico, más bien lo abordamos desde un punto de vista en el que todos se sintieran cómodos en su espacio, que hubiera un buen contacto visual entre los músicos y que el ambiente fuera inspirador. Hay que darle un gran reconocimiento al increíble Rik Simpson por trabajar de forma tan transparente con nosotros.

Háblanos de tu colaboración con Brian Eno. Ya son varios los álbumes que han producido, ¿cómo evitan hacer cosas que puedan molestar al otro?

MD: Tenemos una comunicación muy abierta y directa. Así que realmente no existe la posibilidad de hacer algo que pueda molestar al otro. No necesariamente estamos de acuerdo en todo y, cuando no lo estamos, seguimos trabajando en una dirección o una idea hasta estar contentos con ella, lo cual es una gran manera de colaborar y avanzar.

¿Cuál fue el rol de Rik Simpson? ¿Usó Logic?

MD: Rik era (y sigue siendo) la sala de máquinas del proyecto y una excelente contribución (lo que le valió un merecido crédito de coproducción). Siempre tiene en cuenta cuál será el siguiente paso y se prepara para este (junto con su asistente Andy Ruggs), por lo que nunca dejamos de grabar una idea o una improvisación. Todo el aspecto de la grabación fue muy fácil (gracias a Rik). Es un lujo increíble poderte sentir libre para tocar y seguir adelante cada vez que quieres. Y, sí, usa Logic. Desde el principio Rik y yo hablamos sobre qué software usar y decidimos que Logic sería el indicado.

¿Por qué Logic?

MD: Por varias razones. En primer lugar, para mí es importante poder trabajar todo el tiempo en un proyecto, sea cual sea el ambiente o el hardware disponible. Muchas veces tomo una sesión y sigo trabajando en ella durante un viaje. En segundo lugar, me gusta (como fue en el caso de Viva la Vida) tener unas cuantas estaciones más pequeñas para que los miembros de la banda puedan experimentar ideas y presentarlas, mientras otras cosas pueden estar pasando en otros lugares. Por último, como también me gusta explorar un poco diferentes estilos de música, trato de introducir elementos programados en las producciones e instrumentos acústicos en un ambiente más electrónico: Logic me da lo mejor de ambos mundos.

¿Cómo divides tu tiempo entre la preproducción y la grabación?

MD: No creo que alguna vez hayamos separado nuestro tiempo en términos de preproducción, grabación, etc. Nos enfocamos más en nuestro ritmo diario. En realidad, fue Brian quien (con razón) fue inflexible en cuanto a estructurar nuestro día y tomar descansos regulares. Comenzaba el día tocando durante una hora cosas que no tenían que ver con el álbum (aunque algunas de esas ideas fueron más tarde parte del disco). Trataba continuamente de sacar a todos de la rutina pidiéndoles que tocaran un instrumento diferente o asumieran un rol distinto.

Se dice que cambiaron de lugar varias veces durante la producción.

MD: Sí, cambiamos varias veces, estuvimos en iglesias, monasterios e, incluso, en un estudio de grabación en algún momento.

¿Fue una pesadilla mover todo el equipo?

MD: Realmente no. Llevábamos un equipo de sonido de Logic con algunos convertidores Apogee, y algunos micrófonos y equipos externos elegidos por Rik Simpson, y por arte de magia...

Mencionaste iglesias. ¿Por qué iglesias?

MD: Supongo que los presupuestos de edificios para estudios han sido superados un poco por la riqueza de la Iglesia Católica (con seguridad en el pasado). Definitivamente sabían cómo diseñar espacios acústicos en aquel entonces (desde el siglo VI en adelante). Por eso algunos de mis estudios favoritos son iglesias transformadas. Y también funciona a la inversa, dado el número de veces que los productores rezan en los estudios.

¿Has tenido alguna preocupación al hacerlo?

MD: La principal preocupación sería no molestar al sacerdote, ni romper nada mientras colgamos un par de micrófonos del balcón del coro.

¿Al grabar a Coldplay en exteriores lograron algo que no se hubiera podido en el estudio?

MD: Viéndolo desde otra perspectiva, ciertamente contribuyó al resultado general, tanto para la banda como para los productores.

¿Cuánto tiempo has estado trabajando con Logic?

MD: Desde hace ya 10 años, luego de familiarizarme bien con él mientras trabajaba en Post y Homogenic de Bjork. Es sorprendente ver lo mucho que se ha desarrollado el software a través de los años, y ahora, con Logic 8 y sus fascinantes posibilidades, realmente no necesito ningún otro software.

¿Cuáles fueron algunas de las cosas gratificantes y los desafíos de trabajar con Coldplay?

MD: Coldplay es una banda que trabaja muy duro. A pesar de su éxito a lo largo de los años, siempre se exigen más y quieren que se les exija tanto como sea posible para seguir creando sin quedar atrapados en la rutina. Me parece muy halagador que una banda me pida que sea la saque de la rutina, y aunque sí tuvimos nuestras “discusiones creativas” durante el proyecto, siempre estuvo claro que era para lograr un objetivo en común: hacer un gran disco, incluso si eso significaba intentar algo imposible y no tomar el camino fácil ni estar de acuerdo porque sí.