
Leopard es el sistema operativo más avanzado del mundo. Tanto, que te permite hasta usar Windows en caso de que necesites una aplicación sólo de PC. Sólo tienes que conseguir una copia de Windows y arrancar Boot Camp, que ahora se incluye con Leopard. La configuración es fácil y directa, como cabe esperar de un Mac.
Ejecuta Windows a la misma velocidad.
Boot Camp es compatible con las versiones de 32 bits más conocidas de Windows XP y Windows Vista. Cuando uses cualquiera de estos sistemas operativos en tu Mac, tus aplicaciones de Windows funcionarán a su velocidad original. Las aplicaciones de Windows tienen acceso completo a ambos procesadores y núcleos, tanto a los gráficos con aceleración 3D y a los puertos de alta velocidad, como a los puertos USB, FireWire, Wi-Fi y Gigabit Ethernet.
Preparado, configurado... ¡ya!
Cuando estés preparado para instalar Windows, el Asistente de configuración de Boot Camp se encargará de configurar tu disco duro. Deja todos los datos de tu Mac intactos y crea una partición de Windows donde iniciar el proceso de instalación. Boot Camp incluye una guía de configuración en PDF que puedes consultar sobre la marcha.
¿Controladores? Los que necesites.
Cuando instales Windows mediante Boot Camp, no necesitarás buscar controladores en Internet ni grabar discos. Luego de instalar Boot Camp, simplemente introduce el DVD de Leopard para instalar los controladores necesarios. Todo lo que precisas para que tu Mac funcione con Windows esta allí. Cuando uses una aplicación de Windows, tendrás acceso a todas las características de Mac (iSight, Apple Remote, trackpad, teclas especiales, teclado retroiluminado...) y sus conectividades (con cables o sin ellos).
Elige tu sistema operativo.
Luego de instalar Windows con Boot Camp, podrás iniciar tu Mac con cualquiera de los dos sistemas operativos. Basta con que mantengas pulsada la tecla Opción al iniciar y que elijas uno o el otro.
¿Ya utilizas Boot Camp? Más fácil todavía.
Si ya estas trabajando con Boot Camp Beta, casi habrás terminado antes de comenzar. Sólo necesitas algunos controladores. Para instalarlos reinicia tu Mac con Windows y actualízalos con el DVD de Leopard.
