Cómo Brandi McWilliams enseña con el iPad.

No sólo memorizan el libro y me lo repiten, sino que lo conocen porque se involucran con él. Lo visualizan y crean una película en su cabeza acerca de él.

Brandi McWilliams, profesora de Inglés, Inman High School, Inman, Arkansas, EE.UU.

Nuevas formas de aprender.

Cuando la escuela secundaria Inman comenzó su programa con el iPad, Brandi McWilliams estaba muy entusiasmada con todo el potencial que podía ofrecer. “Sabía que iba a ser importante”, señala. “Siempre he estado a favor de usar las últimas tecnologías para ayudar a preparar a los estudiantes para el mundo real, y ahora teníamos esa oportunidad. Pero al principio me sentí intimidada”. Brandi comenzó tratando de adaptar sus clases a las apps, pero rápidamente vio que esa no era la mejor manera.

Se dio cuenta de que la forma en que enseñaba antes de usar el iPad aún funcionaba y de que este podía ayudarla a mejorar sus planificaciones de clase tradicionales. Cuando encontró ese equilibrio, las ideas comenzaron a fluir. Pensó en todas las posibilidades de audio y video del iPad y cómo podían dar vida a sus clases. “Siempre me ha gustado usar contenido multimedia para reforzar las clases. Cada vez que utilizo medios audiovisuales o de otro tipo puedo llevar la lección a otro nivel, más allá de la página escrita”.

Una clase con mucho ritmo.

En lugar de pedirles a sus estudiantes que hicieran un informe tradicional sobre la novela Hijo nativo, McWilliams les pidió que identificaran tres escenas importantes y que crearan una banda sonora para esas escenas utilizando la app GarageBand en sus iPad. “Fue un ejercicio genial porque realmente los hizo pensar acerca de lo que sucedía en la historia”, apunta McWilliams. “Debían combinar la emoción y la energía de las escenas, el punto culminante y la tensión dramática”.

Además de crear la banda sonora, los estudiantes escribieron un informe para justificar su trabajo. También le pusieron nombre a las piezas y diseñaron las portadas de los álbumes. McWilliams explicó a sus estudiantes que no serían evaluados por su dominio de GarageBand ni por su creatividad, sino por su interpretación general de la historia, la cual resultó ser excepcional.

Entender es la mejor forma de memorizar.

McWilliams notó que con el iPad el nivel de comprensión de la novela era mucho más profundo que cuando utilizaba la fórmula tradicional, basada en la lectura y el informe del texto por escrito. “Ya no memorizan el libro y me lo repiten”, afirma McWilliams. Lo conocen porque están involucrados con la historia y la pueden visualizar. Este tipo de proyecto los hizo pensar a otro nivel”. Según McWilliams, los resultados fueron extraordinarios.
“Hicieron portadas de álbumes geniales y escogieron nombres
muy creativos para la banda sonora. Los informes escritos también fueron excelentes”.

Para sus estudiantes fue muy gratificante presentar sus trabajos a la clase y ver los trabajos de los demás. “Conectamos sus iPad al Apple TV, nos sentamos y escuchamos sus piezas. Casi siempre los estudiantes pudieron identificar la escena”.

Luces, cámara, ensayo.

Las tareas en video también son una parte importante de las clases de McWilliams. Sus estudiantes usan la cámara del iPad e iMovie para filmar y editar videos. McWilliams ve que a sus estudiantes les resulta fácil grabar videos con el iPad, ya que el dispositivo es muy liviano y fácil de transportar.

Para estudiar novelas como El gran Gatsby y Matar a un ruiseñor, sus estudiantes crearon diferentes recursos, como comerciales, reportajes y entrevistas simuladas. Grabaron videos de libros como El hobbit para aprender sobre elementos como la persuasión, y filmaron parodias para aprender sobre la ironía. “Les hago un video corto para que les sirva de ejemplo y vean qué es lo que quiero”, comenta McWilliams. “Y luego es su turno”.

“El iPad fue un reto para mí porque realmente no soy aficionada a la tecnología. Pero estoy dispuesta a asumir los riesgos y progresar. Quiero mejorar mis clases porque mis estudiantes de lo merecen.”