Jason Hall organiza un movimiento.

Jason Hall, cofundador de los paseos en bicicleta Slow Roll, reúne a miles de personas para protagonizar el renacer de Detroit. Con su espíritu comunitario y su iPad, Hall convierte un evento semanal en una fuente de inspiración para su ciudad.

Viendo el potencial de una ciudad.

Comencé Slow Roll para mostrar una mirada positiva de Detroit. Amo mi ciudad y quería ayudar a que otros la volvieran a amar. El iPad me ayudó a hacerlo posible.

Jason Hall, cofundador, Slow Roll Detroit, EE.UU.

Menos población. Edificios abandonados. Décadas de tiempos difíciles. Así es como el mundo ve a Detroit, la legendaria ciudad de EE.UU. que lucha por sobrevivir. Pero Jason Hall, quien nació aquí, ve algo distinto: una ciudad que está renaciendo. Gracias a Slow Roll, Hall está ayudando a que los vecinos se reconecten con el lugar que consideran su hogar.

Vivir en Detroit es un reto. Los que viven allí se dan cuenta con rapidez de los desafíos que impone la ciudad, y Jason Hall no es la excepción. “Me sentía un poco agobiado por la ciudad”, comenta. Pero todo cambió cuando un amigo le sugirió que hiciera algo muy sencillo: dar un paseo en bicicleta para despejar su mente. “Salí y comencé a ver a Detroit de una forma diferente”, afirma. “Te das cuenta del potencial que existe y que la ciudad está abierta a nuevas ideas”.

Después del recorrido, a Hall se le ocurrió un proyecto. “Quería convencer a otros para que vieran a Detroit de la misma forma en que yo la veía”, dice. “El plan era comenzar un paseo en bicicleta y ver si la gente se unía”.

Comenzó con sólo 10 amigos en un paseo un lunes en la noche. Pronto fueron 20, y más tarde 30. En el segundo año, el grupo creció de 130 a 300 ciclistas en dos semanas. A medida que se sumaban más personas, Hall convirtió su iPad en el centro de control para todo lo que tuviera que ver con el Slow Roll. “Lo usamos en todo lo que hacemos, desde trazar mapas y comunicarnos hasta ordenar camisetas nuevas”, afirma.

Las apps detrás de Slow Roll.

Desde vecindarios en proceso de revitalización hasta jardines urbanos donde alguna vez hubo terrenos vacíos, Slow Roll anima a todos a explorar las diferentes zonas de Detroit.

Se necesita mucho esfuerzo para lograr esto. El iPad me da la libertad que necesito para trabajar sobre la marcha y tener todo listo en un día.

Jason Hall

El esfuerzo de poner una ciudad en movimiento.

Hall nunca imaginó que se convertiría en un organizador comunitario. Pero una vez que comenzó Slow Roll, se vio usando un conjunto cada vez mayor de apps para comunicarse con sus seguidores y los funcionarios de la ciudad.

Slow Roll no es una carrera, es un simple paseo que tiene una ruta diferente cada semana para celebrar la rica historia de Detroit y su desarrollo. Todos los lunes por la noche, llueva o truene, miles de ciclistas recorren las calles al ritmo de la música de los altavoces colocados en los manubrios. Los peatones miran fascinados todas las bicicletas (desde triciclos y tándems hasta bicicletas personalizadas) que pasan por sus vecindarios. Es un espectáculo para contemplar, y todo está a cargo de Hall y su iPad. Hall atribuye el crecimiento del Slow Roll a los volantes digitales que diseña y publica en Facebook con la app Phoster. “Una semana después de la publicación vimos que la cantidad de participantes había aumentado”, comenta.

Coordinar un paseo masivo en bicicleta y mantener la seguridad de miles de ciclistas no es una tarea sencilla. Hall cuenta con su iPad y con un equipo de 45 voluntarios llamados “corkers”, quienes cierran las intersecciones, guían a los ciclistas hacia la derecha y se aseguran de que todos la pasen bien. La palabra “corker” también es un reconocimiento al viejo vecindario de Detroit, Corktown.

El camino hacia el éxito de Slow Roll.

Jason Hall usa el iPad para gestionar cada aspecto del funcionamiento del Slow Roll, desde organizar reuniones con Mail y Calendario hasta diseñar volantes digitales en Phoster.

Cada paseo semanal lleva mucha planificación. Por eso Hall usa Penultimate para anotar ideas y diseñar las rutas que compartirá con su equipo. “Me gusta poder tomar notas en la pantalla para comunicarme con mis “corkers” y señalar puntos problemáticos”, señala. Una vez que el Slow Roll está encaminado, Hall y su equipo se mantienen en contacto a través de la app Zello Walkie Talkie en el iPhone.

El mensaje de Hall a favor del desarrollo de la comunidad captó la atención de las escuelas locales, donde sus charlas han sido un éxito entre los estudiantes. Hall usa Prezi en su iPad para mostrar diapositivas y fotos de forma inalámbrica y captar el interés de los estudiantes. “Ahora mis presentaciones son mucho más interesantes”, señala. “A los chicos les encantan”.

Slow Roll ha ido más allá del típico paseo en bicicleta. Estamos cambiando vidas. Conmueve a las personas de una forma real y está cambiando la percepción de la gente.

Jason Hall

Las interacciones espontáneas que acercan a los residentes son el orgullo de Hall. “Puedes montar tu bicicleta, retrasarte tres metros y conocer a diez personas”, añade. “Y si vas un poco más despacio, conocerás a diez personas más”.

Inspirados por su concepto, ciclistas de todo el mundo (desde Ohio, EE.UU., hasta Älvsjö, Suecia) han comenzado a hacer sus propios paseos semanales para lograr que la gente local se conecte con el lugar que consideran su hogar.

Para Hall, Slow Roll siempre se tratará sobre Detroit, la ciudad que ama y la comunidad por la que vive. “Tener a 2,000 personas pedaleando detrás de ti es una experiencia única”, apunta. “No sólo te siguen en sus bicicletas, sino que creen en ti, apoyan tus ideas y tus sueños. Es una sensación increíble”.

Cuando la gente habla sobre Slow Roll no dice ‘el paseo’, habla de ‘el movimiento’. Sin mi iPad eso no hubiera sido posible.

Jason Hall