El Skoog es un instrumento musical táctil de accesibilidad inigualable. Puedes tocarlo, girarlo o apretarlo y descubrir todo un mundo de posibilidades musicales para el iPad. Da igual si se te da mal tocar: es facilísimo de usar y para los niños es un desafío accesible, porque les permitirá expresarse sin frustrarse.
Para las personas con discapacidad, uno de los mayores obstáculos para componer música es la destreza que requiere dominar los instrumentos clásicos. Con el Skoog se acabó el problema. Aunque no sean capaces de tocar instrumentos tradicionales, podrán tocar en un grupo y participar en distintas actividades musicales. Podrás ponerte a tocar tus temas favoritos enseguida. El Skoog se conecta sin cables al iPad o por USB al Mac con la app gratuita Skoog. Y además puedes conectarlo a GarageBand, tu biblioteca de iTunes o cualquier servicio de música en streaming. Solo tienes que elegir una canción y ponerte a tocar.
Con el Skoog y las apps que lo acompañan, podrás hacer de todo y seguir descubriendo nuevas posibilidades. Crea canciones con la app de sampleo Skratch o aprende a programar y dirigir robots con el Skoog en Swift Playgrounds. Las personas con trastornos del habla pueden convertir el Skoog en una manera de acceder a las opciones de Control por Botón y comunicación de Apple.
El diseño universal del Skoog permite que niños, padres, profesores y familias enteras, aunque tengan discapacidades, se expresen musicalmente de manera divertida nada más sacarlo de la caja. No es solo sensible a la presión, sino también al lugar donde lo tocas y la manera de hacerlo, para que tus gestos se conviertan en sonidos chulísimos. El ajuste de la sensibilidad te permite tocar el Skoog de forma intuitiva con cualquier parte del cuerpo: manos, codos, rodillas o cabeza. El sistema táctil natural y sensible del Skoog ayuda a desarrollar nuevas habilidades y fomentar la interacción física con la tecnología.