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Educación 28 mayo 2026
En la Cherokee Immersion School de Tahlequah, Oklahoma, el bullicio se apodera de los pasillos repletos de jóvenes estudiantes que corren de una clase a otra. Esta escuela, una sede del Durbin Feeling Language Center que recibe a estudiantes desde preescolar hasta octavo grado, enfrenta la enorme tarea de formar a la próxima generación de hablantes del idioma cheroqui.
“Son verdaderos guerreros del idioma”, afirma Erlinda “Daksi” Soap, quien enseña quinto grado en esta escuela de inmersión lingüística. “Nuestra misión en la Nación Cherokee y el Durbin Feeling Language Center es encontrar a nuestros próximos líderes cherokee, aquellos dispuestos a difundir el idioma y seguir haciéndolo crecer”.
En la actualidad, hay menos de 1.500 personas que hablan el idioma con fluidez en una población de más de 480.000 personas cherokee en todo el mundo. Apple ha apoyado a la Nación Cherokee y a sus socios en la Universidad de la Ciudad de Oklahoma (OCU) en su esfuerzo por revitalizar el idioma y la cultura. A través de su Iniciativa de Educación Comunitaria, Apple está ayudando a equipar a los docentes y jóvenes estudiantes con el iPad y la Mac, tanto en la Cherokee Immersion School como en la escuela secundaria vecina, Sequoyah.
Imagen de Minnia Whitener mientras trabaja con tres estudiantes en un aula de la Cherokee Immersion School en Tahlequah, Oklahoma.
En la Cherokee Immersion School de Tahlequah, Oklahoma, el personal se dedica a formar a la próxima generación de hablantes del idioma cheroqui. En la foto, la profesora auxiliar Minnia Whitener trabaja con estudiantes que usan el iPad para ayudarles a aprender.
Primer plano de la pantalla de un iPad que muestra el idioma cheroqui escrito en la app Notas.
Los estudiantes de esta escuela de inmersión lingüística usan el iPad para estudiar el idioma cheroqui, desde escribir palabras y frases en la app Notas hasta grabarse mientras hablan en voz alta para mejorar su pronunciación.
“La tecnología que usamos con Apple nos ha permitido tomar todo lo que estamos intentando lograr en la escuela, es decir, revitalizar el idioma y la cultura cherokees para que perduren en el tiempo, y usar esa tecnología para hacerlo más relevante para las personas jóvenes que estudian aquí”, cuenta Chuck Hoskin Jr., jefe principal de la Nación Cherokee.
Como parte de la iniciativa, docentes como Soap, Tyler Teague y Jennie Pruitt, entre otros, también fueron seleccionados como embajadores tecnológicos, asistiendo a capacitaciones organizadas por Apple y la OCU para explorar formas de combinar la creatividad y la programación con su plan de estudios con el objetivo de que sea más eficiente a la hora de atraer a las generaciones más jóvenes.
En el aula de Soap, un espejo con afirmaciones positivas crea la atmósfera adecuada para empezar el día, con expresiones en cheroqui como “Soy inteligente, querido y fuerte” y da la bienvenida a los estudiantes que se detienen frente a él. Los alumnos están practicando para un próximo reto: el Cherokee Language Challenge Bowl.
“Al principio, escribían palabras por su cuenta con lápiz y papel, pero ahora pueden grabarse mientras hablan en voz alta y estudiar las palabras no sólo en la escuela sino también en casa”, señala Soap.
Al grabarse con el iPad mientras recitan el vocabulario, los alumnos pueden practicar su pronunciación con mayor confianza. “En el idioma cheroqui, cada sonido cuenta”, explica Soap. “Si un sonido no sale bien, estás diciendo una palabra completamente distinta”.
La profesora Erlinda “Daksi” Soap explica el silabario cherokee, formado por 86 caracteres. El silabario está disponible en los teclados de la Mac, el iPad y el iPhone.
Al final del pasillo, los alumnos de Teague le están dando los últimos retoques a un encargo sobre historias animadas. Después de haber dibujado sus ilustraciones en Keynote en el iPad, los estudiantes usan iMovie para grabarse mientras narran la historia. Contar historias es una pieza clave en la transmisión del idioma y la cultura de una generación a otra, y las tradiciones arraigadas en la naturaleza también ocupan un lugar central en el acervo cultural cherokee. Para entender los posibles usos de las plantas, como sus propiedades medicinales, los estudiantes trabajan para diseñar una app que les ayude a identificar y documentar las diferentes especies. Ahora, están creando el borrador del proyecto para esa app en Keynote. El siguiente paso es reunir imágenes de su entorno y hacer anotaciones en ellas para diseñar un modelo de aprendizaje automático exclusivo. Por último, unirán todo en una app usando Swift Playgrounds de Apple.
“Keynote ha sido de gran ayuda, ya que pueden incluir el nombre de la planta junto a una foto y grabarse mientras dicen la palabra”, explica Teague. “Si yo pronuncio esa palabra en el aula y ellos me dicen ‘Mi abuela no lo dice así’, yo puedo contestarles ‘Bien, graben cómo lo dice ella porque su abuela sabe lo que hace’. En nuestro idioma, existen discrepancias porque los tonos son muy importantes al pronunciar las palabras y difieren de una comunidad a otra”.
“La posibilidad de escribir el idioma cheroqui con el teclado en el iPad y usar el silabario nos ayuda mucho a promover la alfabetización”, señala.
“El iPad es una herramienta increíble y creo que ha sido revolucionario para cualquier persona que lo haya usado alguna vez”, afirma Hoskin. “Realmente aprovecha todo lo que hemos estado haciendo en la escuela y lo pone al alcance de una persona joven de la comunidad cherokee”.
En la escuela secundaria Sequoyah, se ha establecido un nuevo camino de inmersión lingüística para quienes se reciben de la Cherokee Immersion School. Olivia Daugherty, estudiante de segundo año de secundaria, se graduó de la escuela de inmersión lingüística en 2024 y continúa sus estudios de idioma y cultura en la clase de Pruitt.
“Estaba preocupada por el idioma y la cultura, por la posibilidad de perder mi comunidad y mi lengua”, recuerda Daugherty. “Pero lo que realmente me gustó de Sequoyah era que ofrecía clases de cheroqui. Por eso me anoté en las clases de conversación”.
Daugherty recuerda haber aprendido algunas frases y palabras cuando era niña, además de tejido. “Cuando salíamos a pasear, mi papá me enseñaba a contar en cheroqui y lo hacíamos todo el tiempo. También me enseñó a nombrar a los animales”, cuenta. “Después, nos anotaron a mi hermana y a mí en inmersión y, desde entonces, he intentado ser inclusiva con el idioma”.
En la clase de conversación en cheroqui de hoy, Daugherty está aprendiendo a tejer cestas junto con personas mayores. “Uso el arte como un medio para expresar mi idioma y mi cultura”, afirma Daugherty.
Retrato de Olivia Daugherty.
Olivia Daugherty, estudiante de segundo año de secundaria y graduada de la Cherokee Immersion School, es parte de este nuevo camino de inmersión en la escuela secundaria Sequoyah.
Imagen de un estudiante practicando el tejido de cestas.
Un estudiante de secundaria de la escuela Sequoyah teje una cesta en una clase de conversación en cheroqui.
“Todo comienza con la historia sobre nuestro origen, el primer fuego”, explica Pruitt sobre la lección inicial de su clase de tejido. “Necesitábamos fuego. Según cuenta la historia, distintos animales fueron enviados para conseguirlo, pero terminó siendo la araña pescadora la que salió en busca de la llama y regresó con ella. Y logró hacerlo tejiendo una cesta”.
Para Daugherty, esta práctica es otra forma de recordar su infancia, en la que aprendió tejido y cerámica gracias a la enseñanza de ancianas que compartían sus historias con ella. “Más que nada, se trata de compartir recuerdos”, cuenta Daugherty.
Una vez que se comparten las historias sobre el origen de la nación, Pruitt le pide a sus estudiantes que recorran la escuela y su propia casa para fotografiar cestas con sus dispositivos iPad. Luego, usan las fotos como referencia para diseñar sus propias cestas en Freeform en el iPad.
“El iPad abre muchas posibilidades, como grabar video y audio, enseñar a los alumnos a crear podcasts y usar Keynote para escribir informes”, señala Pruitt. “Es genial poder acceder a nuestro idioma, a nuestra fuente cherokee en el iPad, y agregar texto a los audios y videos”.
En el laboratorio de ciencia, tecnología, investigación, ingeniería, arte y matemáticas, varias faldas con cintas cuelgan en percheros junto a computadoras Mac, enormes impresoras y máquinas de coser. Los estudiantes están usando el iPad y el Apple Pencil para diseñar sus propias faldas antes de coserlas a mano. El laboratorio también hace las veces de estudio para un podcast transmitido por los alumnos: Historias de Sequoyah. La profesora Melissa Fourkiller asiste a un grupo de estudiantes que están entrevistando a Sam Horsechief, un anciano de la comunidad que trabaja brindando capacitaciones en la escuela desde 1987. Están grabando y editando el audio para un próximo episodio.
“En el aula del laboratorio, coser, contar historias y usar medios digitales son actividades coexistentes”, señala Fourkiller. “Los estudiantes crean artículos tradicionales mientras aprenden su significado cultural y usan las herramientas de Apple, como GarageBand en las computadoras Mac, para producir podcasts que preservan y difunden respetuosamente las historias cherokee. A través de estos proyectos, los alumnos desarrollan la creatividad, la colaboración y la resolución de problemas y, al mismo tiempo, aprenden a usar la tecnología con un propósito”.
"Sin los productos Apple y todo lo que hacemos hoy, el idioma no circularía a la velocidad que lo está haciendo”, afirma Bryan Warner, jefe suplente de la Nación Cherokee, que además es un ex profesor.
Desde su origen, la tradición de contar historias y la tecnología han sido una constante en el pueblo cherokee. Consolidado hace más de 200 años por un guerrero cherokee llamado Sequoyah, el silabario escrito fue una herramienta revolucionaria que sirvió para documentar el idioma y comunicarse de forma escrita por primera vez. Sequoyah estableció 86 caracteres para representar los sonidos (o sílabas) del habla. Esto allanó el camino para la creación del primer periódico impreso bilingüe de la nación y, más recientemente, de los teclados en los dispositivos Mac, iPad y iPhone que usan los alumnos.
“Una parte importante de ser cherokee es asegurarse de que valores como el idioma y la cultura sobrevivan y perduren”, señala Roy Boney Jr., un artista cherokee que trabajó junto a los ingenieros de Apple para incorporar el silabario a la Mac, el iPad y el iPhone. “Las generaciones anteriores simplemente lo transmitían de una a otra de forma natural”.
“Tener el silabario en el iPhone o en una laptop Mac de verdad nos retrotrae a otro tiempo”, explica Hoskin. “Parecía ser algo que sólo estaba en los libros de historia. Y ahora de pronto está presente en tecnología de última generación en nuestros teléfonos. Creo que eso es poder real”.
Y ese poder ya está en manos de guerreros del idioma, como Daugherty.
“La primera lengua de mi sobrina fue el cherokee”, cuenta Daugherty. “Es una de las primeras en haberla adquirido como lengua materna en mucho tiempo”.
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