Recursos para
Cómo hablar con niños y adolescentes acerca del envío de fotos y videos con desnudos
Hablar periódicamente con los jóvenes acerca de los posibles riesgos de compartir fotos y videos sexualmente explícitos o con desnudos (actividad conocida como sexteo) podría evitar problemas, como el que posteriormente estas imágenes sean difundidas sin autorización. La mejor opción es abordar el tema con calma y retomarlo con regularidad.
Si tus hijos pequeños o adolescentes te dicen que han recibido o enviado fotos o videos con contenido sexual explícito o desnudos, mantén la calma y enfócate en el apoyo y la ayuda que necesitan en ese momento. Reconoce la valentía que tuvieron para contártelo y asegúrales que todo estará bien. Luego, busquen juntos la forma de minimizar cualquier daño posible.
Nota: si tu hijo está usando un dispositivo vinculado a una cuenta de Apple para menores, el dispositivo difumina automáticamente en algunas apps de Apple los videos y fotos que podrían contener imágenes de personas desnudas. Habla con ellos sobre esta funcionalidad y lo que deben hacer si ven fotos o videos difuminados.
-
- Explícales que las fotos y los videos que muestran partes íntimas del cuerpo no deben compartirse.
- Anímalos a que hablen contigo si reciben fotos o videos difuminados o que les generen incomodidad.
- Si tus hijos se acercan a ti con fotos o videos inapropiados o ves este contenido en sus dispositivos, mantén la calma y explícales por qué crees que no es adecuado para ellos. Agradéceles por acudir a ti y hablar del tema con honestidad.
- Si bien es normal sentir curiosidad por el cuerpo, considera pedir ayuda de un profesional de la salud mental si tus hijos muestran un interés excesivo o reiterado por la desnudez y la sexualidad.
-
- Un estudio realizado por Thorn en 2023 reveló que el 17% de los adolescentes manifestó haber compartido imágenes con desnudos, mientras que alrededor del 20% de los jóvenes de entre 9 y 17 años afirmó haber visto o recibido imágenes de otras personas desnudas sin su consentimiento.
- Los adolescentes deben saber que hay delincuentes que se hacen pasar por personas de su edad y les ofrecen intercambiar fotos o videos sexualmente explícitos o con desnudos. Estos delincuentes luego usan ese material para extorsionar sexualmente a las víctimas (lo que se conoce como sextorsión) amenazando con publicarlo o difundirlo si no hacen lo que les piden. Habla con tu hijo adolescente y recuérdale que puede recurrir a ti ante cualquier problema y que podrá contar con tu apoyo.
- Si descubres que tus hijos adolescentes han recibido o enviado fotos o videos con desnudos, mantén la calma e intenta determinar las circunstancias. Si las fotos o videos se enviaron sin consentimiento, pueden causar un gran malestar en los adolescentes y podría ser un acto de intimidación o acoso.
- A veces las personas son presionadas a compartir fotos o videos con desnudos. También hay casos en que el destinatario de la imagen la comparte sin el consentimiento de la persona que la envió originalmente. Si se trata de un envío no autorizado o si hay un adulto involucrado, te recomendamos contactar a las autoridades.
- Habla con tus hijos adolescentes sobre los riesgos de enviar o recibir fotos o videos con desnudos. Por ejemplo, si el destinatario comparte contenido de ese tipo, ya sea de forma deliberada o accidental, esto podría provocarles una situación vergonzosa o derivar en acoso u otro daño.
- Es importante asegurarles a los jóvenes que, por más vergüenza que sientan por el hecho de que se difundan esas fotos o videos, no es el fin del mundo. Diles que todo estará bien y que hay personas, como tú, que pueden ayudarlos.
Más información
Consejos para preservar la seguridad de tus hijos en internet
Mantén seguros a tus hijos pequeños y adolescentes en todas sus actividades en internet.
Para navegar por internet de forma segura:
- Nadie conoce a tus hijos mejor que tú. Lo que funciona con algunos niños no funciona con otros, y la efectividad de las medidas que tomes depende de su edad, nivel de madurez y otros factores.
- Muestra interés en las apps que tus hijos usan y en los sitios que visitan. Conoce sus apps y juegos favoritos para que puedas entender la plataforma, sus configuraciones de privacidad y por qué les gustan a tus hijos.
- La comunicación es la clave. Habla con tus hijos, evita los sermones y asegúrales que pueden acudir a ti si tienen algún problema. Explícales que no reaccionarás de forma exagerada y que protegerlos es más importante que castigarlos.
- Habla con tus hijos sobre la seguridad, la privacidad y la importancia de usar contraseñas seguras y únicas, y otras herramientas de autenticación como Touch ID y Face ID.
- Asegúrate de que los jóvenes comprendan que existen riesgos asociados a ciertas conductas online como compartir imágenes con desnudos, entre ellos, la intimidación, la desinformación y el daño a su reputación. La conversación puede ser corta, pero debes retomarla con regularidad. Y dales la confianza de que si algo malo pasa, siempre podrán contar con tu apoyo.
- Considera usar herramientas como Tiempo en Pantalla para monitorear y administrar el uso que hacen de sus dispositivos. Habla con tus hijos acerca de las herramientas que usas y por qué las usas. Eso los ayudará a desarrollar la capacidad de usar la tecnología de manera responsable ahora y en el futuro. Revisa estas herramientas a medida que tu hijo vaya creciendo.
Grooming (engaño pederasta) y sextorsión
Cómo identificar el grooming y la sextorsión, y cómo hablar de ello con niños y adolescentes.
El grooming y la sextorsión son dos formas de explotación sexual online que están relacionadas.
- El grooming es una estrategia que los abusadores usan para establecer relaciones con menores de edad con el objetivo de manipularlos, aprovecharse de ellos y hacerles daño. Los abusadores pueden entablar amistad con los niños y ganarse poco a poco su confianza con la intención de aprovecharse de ellos.
- La sextorsión ocurre cuando alguien amenaza con compartir imágenes o videos íntimos si la víctima no cumple con ciertas exigencias, como enviar dinero, compartir más imágenes o acceder a favores sexuales.
Las personas que abusan de los menores o los explotan suelen ser pacientes, persistentes y hábiles para manipular. A veces, quienes explotan a los jóvenes en internet también los conocen en persona.
La sextorsión y el grooming son delitos en la mayoría de los países. Si tu hijo es víctima de estos delitos, recurre a las autoridades policiales y a los servicios de apoyo.
Puedes proteger a niños y jóvenes hablándoles sobre el grooming y la sextorsión en los términos apropiados para su edad. Asegúrales que si sufren este tipo de extorsión o abuso no es su culpa.
Es fundamental que la comunicación sea honesta. Proteger a los jóvenes del grooming y la sextorsión es un proceso continuo que los ayuda a desarrollar su capacidad para estar alertas y a sentir la confianza necesaria para contarte si les pasa algo.
-
Aunque estas señales no están necesariamente relacionadas con el grooming, los padres deberían prestar atención si sus hijos:
- Se muestran reservados con respecto a lo que hacen en internet.
- Apagan, esconden o cierran rápidamente un dispositivo cuando alguien entra en la habitación.
- Tienen regalos, dinero, drogas, alcohol u otros artículos de valor de origen desconocido.
- Navegan tarde por la noche o en horarios poco habituales.
- Parecen molestos, deprimidos, enojados o asustados.
Habla con tus hijos para averiguar si alguien en internet:
- Les ofrece regalos.
- Les habla sobre romance, amor o sexo.
- Les envía o pide fotos o videos sexualmente explícitos o con desnudos.
- Entabla conversaciones muy personales con ellos.
- Les pide que guarden secretos.
- Intenta aislarlos de sus seres queridos.
- Les pide que sigan la conversación en otra plataforma.
Si tu hijo manifiesta haber pasado por alguna de estas situaciones, déjale en claro que no es su culpa.
Cómo hablar con niños y adolescentes sobre el grooming
Independientemente de su edad, la mejor manera de saber si los niños están siendo víctimas de grooming y evitar posibles daños es hablar con ellos.
- Ten conversaciones periódicas con tus hijos pequeños o adolescentes sobre sus experiencias en internet.
- Habla sobre el grooming con tus hijos en términos apropiados para su edad y sin infundirles miedo.
- Promete no enojarte si te cuentan algo malo que sucedió o si cometieron un error. Las personas que usan el grooming como estrategia esperan que el miedo al castigo impida a los niños denunciar el abuso.
- Establece reglas y límites junto con tus hijos, asegurándote de definir cuándo está bien o no relacionarse en internet con personas desconocidas. Considera usar herramientas como Tiempo en Pantalla para supervisar cómo tus hijos usan tecnología.
- Asegúrate de que tus hijos sepan cómo hacer denuncias y cómo bloquear o silenciar cuentas en las apps que usan.
- Conversa sobre seguridad online y prácticas y configuraciones de privacidad.
- Asegúrate de que tus hijos comprendan qué información personal pueden o no compartir en internet y por qué.
- Ayuda a tus hijos a distinguir entre interacciones positivas y aquellas que podrían ser problemáticas o peligrosas. Hazles saber que, si alguien los hace sentir incómodos por alguna razón, podrán contar con tu ayuda.
Cómo hablar con niños pequeños sobre el grooming:
- Usa los nombres correctos de las partes del cuerpo y explícales qué partes son privadas y por qué.
- Ínstalos a evitar cualquier tipo de comunicación con personas que no conozcan.
- Habla sobre la diferencia entre secretos que están bien, como no contarle a alguien sobre una fiesta sorpresa, y secretos que están mal, como no decirle a un adulto de confianza cuando se sienten asustados o amenazados.
Cómo hablar con niños mayores sobre el grooming:
- Recuérdales que algunas personas con las que se relacionan en internet pueden no ser quienes dicen ser.
- Practica tener conversaciones difíciles con ellos. Felicítalos por hablar contigo y asegúrales que los ayudarás en caso de ser necesario.
Cómo hablar con adolescentes sobre el grooming:
- Recuérdales que no todo el mundo es quien dice ser ni tiene las mejores intenciones.
- Reconoce que los adolescentes pueden tener interés en explorar su sexualidad, pero asegúrales que podrán contar contigo si se encuentran en una situación amenazante o potencialmente peligrosa.
- Recuérdales que tienen el poder de ignorar, denunciar y bloquear a cualquier persona que los haga sentir incómodos.
- Explícales que todo lo que comparten en internet puede ser copiado y compartido con otras personas, ya sea de forma accidental o intencional.
Recuerda: nadie conoce a tus hijos mejor que tú. La forma en que abordes los temas difíciles dependerá de su edad y su nivel de madurez y aspectos como su vulnerabilidad y su estado emocional.
Es posible que se muestren reacios a hablar de sus relaciones en internet y que no sean conscientes de ser víctimas de grooming. Asegúrales que, si llegan a ser víctimas de grooming, no es su culpa.
-
Aunque estas señales no están necesariamente relacionadas con la sextorsión, los padres deben prestar atención si sus hijos:
- Se muestran reservados con respecto a lo que hacen en internet.
- Piden dinero o tarjetas de regalo sin dar una explicación o si desaparece dinero de las carteras o cuentas.
- Presentan cambios de humor inexplicables o parecen deprimidos, enojados o asustados.
Cómo hablar con niños y adolescentes sobre la sextorsión:
- Los adolescentes y jóvenes deben saber que hay delincuentes que ofrecen intercambiar fotos o videos sexualmente explícitos o con desnudos.
- Explícales que esas personas no son quienes dicen ser y que las imágenes probablemente no son reales.
- Cuéntales que estos delincuentes pueden amenazarlos con publicar sus fotos o videos íntimos o con desnudos si no hacen lo que les piden, como enviar dinero, compartir más imágenes o realizar actos sexuales.
- Diles que no envíen dinero ni hagan nada de lo que les pidan. Acceder a pagar suele empeorar la explotación. A veces, los delincuentes prefieren buscar otras víctimas si no se les paga.
Qué debes hacer si tu hijo sufre sextorsión:
- Guarda los mensajes amenazantes para presentarlos ante las autoridades de ser necesario.
- Reporta la situación a la policía local y, si corresponde, a los directivos de la escuela o del trabajo.
- Bloquea al agresor y revisa la configuración de seguridad de tu dispositivo con Revisión de Seguridad de Apple.
- Consulta la Guía de Seguridad Personal, donde encontrarás estrategias para reforzar la seguridad digital y cortar lazos con los contactos peligrosos.
- Hazle entender a tu hijo que, aunque la situación le resulte agobiante, hay ayuda disponible y se puede salir adelante.
- Insta a tu hijo a hablar honestamente contigo, con otro adulto de confianza o con una línea de asistencia telefónica.
- Haz que se ponga en contacto con servicios de asistencia, como líneas telefónicas u organizaciones de ayuda a víctimas. (Consulta los recursos en la parte inferior de la página).
Pero por sobre todas las cosas, recuérdale que esto no es culpa suya y que no tiene que enfrentarlo solo.
Cómo enfrentar el ciberacoso
Cómo identificarlo y ayudar a niños y adolescentes.
El ciberacoso es un tipo de hostigamiento que ocurre en dispositivos digitales como teléfonos, computadoras y tablets. Puede llevarse a cabo a través de mensajes de texto, apps de mensajería, chats, emails, juegos online, redes sociales, streaming en vivo, fotos y videos. El acoso se define típicamente como el abuso verbal o físico agresivo y repetido donde existe un desequilibrio de poder, pero cualquier forma de hostigamiento, incluidos los insultos, las amenazas, la suplantación de identidad, la difusión de rumores y la exclusión, pueden tener un impacto negativo similar. Las imágenes que contienen desnudos pueden usarse para acosar. El ciberacoso y el acoso físico a menudo suceden al mismo tiempo en la escuela o en la comunidad. Según un estudio realizado en el 2022 por el Pew Research Center, "casi la mitad de los adolescentes de Estados Unidos han sufrido acoso por internet".
No siempre es evidente que un niño sufre ciberacoso y es posible que no te lo cuente. Aunque estas señales no se presentan únicamente durante el ciberacoso, pon mucha atención si tu hijo tiene problemas para dormir, no quiere ir a la escuela, muestra una disminución del autoestima o cambia sus hábitos en internet, como revisar de forma constante sus redes sociales o evitar el uso de sus dispositivos cuando estás presente.
Cualquier menor puede ser víctima de ciberacoso, pero hay quienes son más vulnerables, por ejemplo, quienes pertenecen a grupos marginados como minorías raciales o religiosas, menores con discapacidades, jóvenes LGBTQ+ o cualquiera que se vea o actúe diferente.
Las conversaciones breves y frecuentes con tus hijos sobre sus experiencias en internet pueden ayudar a fomentar una relación en la que sea más probable que acudan a ti si sufren ciberacoso. También es importante para tus hijos entender que si les pasa, no es su culpa y que hay personas que pueden ayudarlos a superarlo.
-
- Mantén la calma, no reacciones de forma exagerada y no los culpes. Por lo general, no es conveniente quitarles sus dispositivos.
- Empieza por escucharlos. Averigua qué sucedió y cómo se sintieron. Muéstrales tu apoyo.
- Si alguien envía una imagen o contenido inapropiado que hace que tus hijos se sientan incómodos, puedes aconsejarles que no respondan.
- Anima a tus hijos a usar herramientas para bloquear o silenciar la cuenta y reportar el contenido a la plataforma donde ocurrió el incidente.
- Analiza estrategias para terminar con el ciberacoso y piensa en cómo puedes ayudar a tus hijos a sanar y aumentar su resiliencia.
- Incluye a tus hijos en conversaciones y planes para buscar soluciones. Por lo general, el ciberacoso implica perder el control sobre una situación social, y que tus hijos se involucren en las soluciones les ayuda a superarlo.
- Si tienes dudas, pide ayuda a un orientador, profesor u otra persona experta.
- A veces, los padres pueden empeorar las cosas respondiendo públicamente. Las respuestas deben pensarse bien.
- Si la persona que ciberacosa a tus hijos también es un menor, colabora con sus padres y las autoridades escolares para abordar su comportamiento.
-
Tómatelo en serio. El ciberacoso puede indicar angustia infantil y podría desencadenar problemas aún más graves. Antes de aplicarle una medida disciplinaria por su comportamiento, averigua por qué tu hijo está actuando con crueldad o de manera agresiva.
Las causas subyacentes varían, pero pueden incluir:
- Tratar de encajar con un grupo de personas que está participando en el ciberacoso.
- Sentir ansiedad, ira, depresión, falta de control, frustración o estrés.
- Ser también víctima de ciberacoso.
- Sentir la necesidad de tener el control.
- Querer llamar la atención de los demás.
- No comprender del todo el impacto negativo del ciberacoso.
Si tus hijos ciberacosan a otros, los padres de familia y otros adultos de confianza pueden:
- Averiguar qué está pasando con el menor para tratar de determinar por qué se está produciendo el ciberacoso. Considerar el estado emocional de los niños, sus compañeros y otros factores.
- Hablar con los niños y explicarles cómo el ciberacoso puede afectar de forma negativa a otras personas y a ellos mismos, y por qué no es correcto. Hacerles saber la importancia de la amabilidad y la empatía, y su efecto en los demás.
- Consultar a un orientador u otro profesional en el tema en busca de estrategias y recomendaciones.
- Hacerles saber que el ciberacoso tiene consecuencias.
- Proponer ideas sobre las formas en que pueden reparar el daño hecho por el ciberacoso.
Obtén apoyo para tu salud mental y emocional
Tienes ayuda a tu alcance: ponte en contacto con un terapeuta capacitado del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México para recibir atención gratuita 24/7 online o por teléfono.
Para obtener más información, visita el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México
Denuncias
Puedes denunciar imágenes de forma anónima en Te Protejo México en cualquier momento.