El cambio climático es un problema real y por eso estamos tomando medidas reales.

Se necesita una enorme cantidad de energía para diseñar, ensamblar, transportar y usar cientos de millones de productos en todo el mundo. Parte de esa energía procede de combustibles fósiles, cuyo uso genera emisiones de dióxido de carbono. Estas emisiones definen nuestra huella de carbono, nuestra contribución al problema del cambio climático. Nos hemos comprometido a reducirla y estamos haciendo grandes progresos. Pero aún queda mucho por hacer.

Nuestro centro de datos en Maiden (Carolina del Norte) tiene en sus instalaciones el mayor parque solar privado de Estados Unidos.

Por qué calculamos nuestra huella de carbono de la forma en que lo hacemos.

Calculamos nuestro impacto ambiental mediante un método muy riguroso. De hecho, no sabemos de ninguna otra empresa del sector que lleve tan lejos el cálculo, la verificación y la divulgación de sus emisiones de dióxido de carbono. No solo informamos de la huella de carbono de nuestras instalaciones, sino que también incluimos la de nuestra cadena de suministro. Y no usamos modelos de cálculo estándar del sector: nuestro análisis abarca el ciclo completo del producto y evalúa la huella de carbono generada a lo largo de toda su vida, para que nada se quede fuera de la cuenta. Esto se hace sumando las emisiones que se han generado durante la fabricación, el transporte, el uso y el reciclaje de los productos, así como las procedentes de nuestras instalaciones. Las mejoras son constantes, como también lo son los informes que publicamos, incluso cuando los resultados no son tan buenos como desearíamos.

En 2013, nuestra huella de carbono ascendía a 33.800.000 toneladas métricas de gases de efecto invernadero

Cómo nuestra huella de carbono afecta a nuestra manera de pensar.

Siempre estamos buscando formas más precisas de analizar el ciclo de vida de nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Y cuando los datos revelan que un material, proceso o sistema tiene un impacto negativo importante en nuestra huella de carbono, volvemos a examinar su diseño. Por ejemplo, estábamos usando métodos estándar del sector para valorar las emisiones generadas por la producción de aluminio. Pero como es un material que utilizamos en muchos productos, decidimos llevar a cabo un estudio a fondo de nuestros proveedores. Este estudio reveló que las emisiones relacionadas con la fabricación de nuestras carcasas de aluminio eran casi cuatro veces superiores a lo que pensábamos, así que hemos actualizado los datos de 2013 para que los resultados sean más exactos. Como consecuencia, en 2013 nuestra huella de carbono aumentó un 9% con respecto a 2012. Sin embargo, este incremento no se debe a que las emisiones aumentaran, sino a que las habíamos infravalorado. De hecho, cuando volvimos a calcular los datos de 2012 con la nueva metodología, nuestras emisiones de dióxido de carbono habían caído un 3% de un año para otro. Nos hemos propuesto reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, apostando por nuestra propia herramienta de análisis para impulsar el cambio.

Instalaciones

Hay algo mejor que el consumo de energía eficiente. El consumo de energías 100% renovables.

Nuestro objetivo es abastecer todas nuestras oficinas, tiendas y centros de datos con energías renovables: solar, eólica, minihidráulica y geotérmica (obtenida directamente del calor interno de la Tierra). Diseñamos nuevos edificios y renovamos los que ya tenemos para que usen el mínimo posible de electricidad. Invertimos en nuestras propias infraestructuras de producción energética in situ y trabajamos con varios proveedores de energías renovables. En 2013, el 73% del suministro energético de nuestras instalaciones procedía de fuentes renovables: el 86% en el caso de nuestros campus y el 100% en el de nuestros centros de datos. A día de hoy en 2014, más de 140 tiendas en Estados Unidos se abastecen con energías renovables.

Gracias a las iniciativas energéticas de nuestras instalaciones en Cupertino hemos ahorrado emisiones equivalentes al consumo anual de electricidad de 1.200 hogares.

Cuando nos propusimos crear un centro de datos que utilizara energía 100% renovable, nos dijeron que era imposible. Pero lo hicimos.

Ninguno de nuestros centros de datos produce emisiones de gases de efecto invernadero porque todos utilizan energía 100% renovable —ya sea solar, eólica o geotérmica— generada in situ o procedente de fuentes cercanas. Los centros de datos alojan servicios como Siri, el iTunes Store, el App Store, Mapas y iMessage. Por eso cada vez que alguien busca una canción en iTunes, instala una app del Mac App Store o descarga un libro de iBooks, Apple utiliza energía que procede de la propia naturaleza. Y el ahorro de energía va más allá de los propios centros de datos, porque no hay un material físico que fabricar, embalar o transportar.

Maiden (Carolina del Norte)

Planificamos nuestro centro de datos de Maiden (Carolina del Norte) desde cero para que fuera eficiente, y es el único centro de datos de estas características y magnitud que ha obtenido la certificación LEED Platinum del Consejo de Construcción Ecológica de Estados Unidos. En un día cualquiera, entre el 60 y el 100% de la energía renovable que utiliza se genera allí mismo a través de pilas de combustible de biogás y dos parques solares de 20 megavatios —la mayor instalación de energía renovable privada del país—. El resto de la energía que necesitamos la adquirimos a partir de fuentes totalmente limpias. El centro de Maiden produce in situ 167 millones de kWh de energía renovable al año: suficiente para abastecer 13.837 hogares.1

Prineville (Oregón)

Nuestro centro de datos de Prineville es tan sostenible como el de Maiden. Estamos construyendo un sistema minihidráulico que permitirá aprovechar la fuerza del agua que circula por los canales de riego de la zona. Cuando esté listo, este año 2014, suministrará la mayor parte de la demanda energética del centro. Entre tanto, como el estado de Oregón permite la compra directa al por mayor de energía renovable, podemos acceder directamente a fuentes locales de energía eólica con las que dar suministro a todo el centro de datos.

Reno (Nevada)

El más moderno de nuestros centros de datos, el de Reno (Nevada), sigue los pasos de los de Maiden y Prineville, en los que solo se usan energías renovables. Estamos trabajando con las empresas de suministros locales para desarrollar un parque solar de 18 a 20 megavatios de potencia. Para ello usamos un nuevo tipo de panel fotovoltaico con espejos curvados que permiten concentrar mejor la luz del sol. Este parque solar, que esperamos ver en funcionamiento a principios de 2015, tendrá una capacidad de producción anual de más de 43 millones de kWh de energía limpia y renovable. Hasta entonces, el centro se abastecerá con energía geotérmica renovable procedente de la empresa de suministro local.

Newark (California)

Al igual que nuestras instalaciones de Maiden, Prineville y Reno, nuestro centro de datos en Newark solo utiliza energías renovables. Marcamos un nuevo hito en enero de 2013, cuando el centro de datos empezó a abastecerse principalmente de la energía eólica que compramos directamente en el mercado mayorista a través del programa Direct Access de California.

Instalaciones compartidas

Nuestros centros de datos de Maiden, Prineville, Reno y Newark proporcionan la mayor parte de nuestros servicios de Internet. Sin embargo, también usamos otras instalaciones compartidas para disponer de capacidad adicional. A pesar de que estas instalaciones no son propiedad de Apple y la empresa utiliza solo una pequeña parte de su capacidad total, las incluimos en nuestros objetivos en materia de energías renovables. Y trabajamos conjuntamente con estos proveedores para garantizar que nuestra carga energética se produce y suministra de la forma más limpia posible. Desde principios de 2013, más del 70% de la energía que usamos en las instalaciones compartidas proviene de fuentes renovables y no bajaremos la guardia hasta llegar al 100%.

Nuestro nuevo hogar, sostenible desde los cimientos.

Como todo lo que hacemos, nuestro nuevo campus en Cupertino redefinirá los límites de la tecnología y se convertirá en el edificio más eficiente de sus características. Abastecido exclusivamente por fuentes de energía renovable, el nuevo campus no solo será respetuoso con el medio ambiente: formará una alianza con él. El aire fluirá con toda libertad entre el exterior y el interior del edificio, proporcionando una ventilación natural durante tres cuartas partes del año. Y la luz del sol alimentará una de las mayores instalaciones fotovoltaicas corporativas del mundo.

El edificio en sí es solo una pequeña parte del proyecto. Casi el 80% de la superficie total estará ocupada por zonas verdes con más de 7.000 árboles, de los cuales más de 6.000 serán árboles de sombra y frutales recién plantados. También utilizaremos vegetación resistente a las sequías para reducir el consumo de agua.

La forma de acceder al nuevo campus también será más sostenible. Estamos ampliando nuestro programa de transportes alternativos en un 20%. Esto significa que más de una tercera parte de los casi 15.000 empleados que forman la plantilla de Cupertino podrán desplazarse hasta el nuevo campus en autobuses propulsados con biocombustible, transporte público, bicicletas o incluso andando. Y habrá más de 300 estaciones de carga para los que usen su propio vehículo eléctrico.

Estamos construyendo el nuevo campus desde cero para cumplir las estrictas normas medioambientales establecidas por el LEED, un sistema de clasificación de edificios sostenibles reconocido a nivel mundial. Una vez terminado, el Campus 2 de Apple será el reflejo de nuestro compromiso con la sostenibilidad y un ejemplo de lo que puede llegar a ser el campus de cualquier empresa.

Uso de los productos

Eficiencia energética de serie.

La energía que consumen nuestros productos en su uso diario representa una parte importante de nuestra huella de carbono. Por eso reducimos el consumo energético de nuestros productos de tres maneras: con sistemas de alimentación que son más eficientes a la hora de llevar la electricidad de la toma de pared al dispositivo, con componentes que necesitan menos energía y con software que gestiona el consumo energético de forma más inteligente.

Aprovechamos que diseñamos tanto el hardware como el software de nuestros productos para lograr una mayor eficiencia energética. OS X, el sistema operativo del Mac, no pierde ninguna oportunidad para ahorrar energía, por pequeña que sea. Cuando no le exiges mucha potencia, pone en reposo los discos duros y establece el modo de consumo mínimo. Y cuando se la exiges también toma medidas: usa menos energía en aquellas apps abiertas pero no activas, detiene los plug-ins animados de los sitios web hasta que les das tu visto bueno e incluso regula el procesador en el intervalo de tiempo que pasa entre que pulsas una tecla y la siguiente. De entrada, estos ahorros pueden parecer mínimos, pero si los multiplicamos por todos los ordenadores de Apple que hay en el mundo, el resultado es una cifra enorme.

Muchas de las cosas que solían hacerse en el ordenador ahora ya se hacen en el iPad o el iPhone. Y como estos dispositivos más pequeños utilizan mucha menos cantidad de materiales y energía, su huella de carbono es muy inferior a la de un ordenador. A medida que se van desarrollando dispositivos cada vez más avanzados, la huella de carbono también disminuye considerablemente. El chip A7, por ejemplo, es hasta dos veces más rápido que el A6, pero sigue ofreciendo hasta 10 horas de autonomía. Esto significa que disfrutarás de un mayor rendimiento, pero no a costa de gastar más energía.

Desde 2008 no solo hemos reducido en un 57% el consumo medio de todos nuestros productos, sino también las emisiones de gases de efecto invernadero. Y así, aunque crecemos a un ritmo más rápido que el resto de empresas del sector, lo hacemos con productos que son más sostenibles.

El programa ENERGY STAR es solo nuestro punto de partida.

Absolutamente todos los productos de Apple cumplen e incluso superan las estrictas directrices sobre eficiencia del Organismo para la Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos. Ninguna otra empresa del sector puede decir lo mismo. De hecho, nuestros portátiles y equipos de mesa tienen un consumo más eficiente de lo que marca la especificación ENERGY STAR: hasta 3,8 y 4,2 veces respectivamente.7

La norma Gold de la EPEAT.

La EPEAT (herramienta de evaluación para productos electrónicos) permite a los usuarios ver el impacto medioambiental de un producto. En función de su eficiencia y sostenibilidad, cada producto recibe la clasificación Gold, Silver o Bronze. Todos los portátiles, ordenadores de mesa y pantallas de Apple que aparecen en la lista de la EPEAT han obtenido la clasificación Gold, la máxima posible.

Consulta el informe sobre impacto medioambiental de cada uno de los productos que hacemos

Transporte

El embalaje, cuanto más pequeño, más inteligente.

2007
2013
El embalaje del iPhone se redujo un 26% entre 2007 y 2013. Ahora podemos transportar un 60% más de cajas de iPhone 5s en cada contenedor aéreo, lo que nos permite ahorrar un vuelo 747 por cada 416.667 unidades.

Fabricar productos más finos y ligeros con materiales más eficientes no solo nos permite reducir la huella de carbono, sino que también nos ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero que genera el transporte. En cada viaje transportamos muchos más productos que nunca, y eso se nota. Además de rediseñar la caja del iPhone 5s hasta hacerla un 41% más pequeña que la del original, a la del iMac también le hemos dado un repaso. Ahora tiene forma oblicua y utiliza menos material, así que podemos llevar más ordenadores en cada palé. Y como transportamos más productos en un solo viaje, volvemos a reducir las emisiones.

Reciclaje

Reciclamos localmente.

Los residuos electrónicos que recolectamos en todo el mundo se procesan en el país en el que se recogen: nada se envía al extranjero para su desecho. La mayor parte del reciclaje también se realiza en el propio país de recogida, lo que permite mantener al mínimo las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por el transporte. Trabajamos con 153 empresas en todo el mundo y evaluamos sus instalaciones cada año desde el punto de vista de la seguridad e higiene, el cumplimiento de la normativa medioambiental, la supervisión de materiales, la responsabilidad social y otras normativas de Apple.
Infórmate sobre nuestro compromiso para reciclar

Para ayudar a reducir nuestra huella de carbono derivada del reciclaje, procesamos todos los materiales en el mismo país en el que se recogen.