Cambio climático

El cambio climático es real. Nuestras medidas para frenarlo, también.

Huella de carbono

Una huella de carbono más compleja requiere soluciones más innovadoras.

Cuando medimos nuestra huella de carbono, tenemos en cuenta a cientos de proveedores, millones de clientes y cientos de millones de dispositivos. Y siempre buscamos formas de mejorar en cinco aspectos principales: fabricación, uso de los productos, instalaciones, transporte y reciclaje.

Cada nueva generación de productos que lanzamos está diseñada para ser lo más eficiente posible desde el punto de vista energético. Empleamos materiales con menor huella de carbono en nuestros dispositivos y estamos colaborando con nuestros proveedores para que usen energías limpias en sus instalaciones. Producimos y contratamos energía renovable para el 93 % de nuestras oficinas, tiendas y centros de datos del mundo entero, de modo que ahora las emisiones de nuestras instalaciones suponen el 1 % de nuestra huella de carbono global. También modificamos nuestros procesos de reciclaje y nos replanteamos las estrategias de distribución de forma constante.

Nuestra huella de carbono en 2015

38.400.000

toneladas de gases de efecto invernadero

  • Fabricación 77 %
  • Uso de productos 17 %
  • Instalaciones 1 %
  • Transporte 4 %
  • Reciclaje 1 %

Fabricación

Fabricamos una huella menor.

Nuestros procesos de fabricación representan la mayor parte de nuestra huella de carbono. Hemos identificado dos aspectos que pueden ayudarnos a reducir nuestro impacto en el medio ambiente: la obtención de materias primas y la electricidad empleada durante la fabricación.

Colaboramos con nuestros proveedores para usar energía limpia.

La electricidad que usamos en la cadena de suministro para procesar materias primas, fabricar piezas y montar nuestros productos es el factor que más influye en nuestra huella de carbono. Por eso, en 2015 creamos un programa para ayudar a nuestros proveedores a ahorrar electricidad, abastecerse de energías limpias y apostar por proyectos de energías renovables de calidad. Estamos construyendo una planta solar de 200 megavatios en China, con un primer proyecto de 170 megavatios en Mongolia Interior, para empezar a compensar las emisiones de nuestros procesos de fabricación. También estamos trabajando con nuestros proveedores en proyectos de más de cuatro gigavatios de energía renovable en todo el mundo, incluido uno de dos gigavatios que estará disponible en China para el año 2020. Además, en los próximos dos años, Foxconn instalará una planta solar de 400 megavatios para cubrir el consumo eléctrico de su planta de producción final del iPhone en Zhengzhóu.

Disminuimos nuestras emisiones de carbono a través del aluminio.

Vendemos millones y millones de teléfonos. Por eso cualquier cambio en la producción del iPhone, por mínimo que sea, puede significar mucho. Hemos descubierto que podemos reducir la huella de carbono cambiando la forma de fabricar la carcasa de aluminio. Lo hacemos dando prioridad al aluminio que ha sido fundido usando energía hidroeléctrica en lugar de combustibles fósiles. También hemos rediseñado nuestro proceso de fabricación para reutilizar los restos de aluminio. Esto nos ha permitido reducir la huella de carbono asociada a la carcasa de aluminio del iPhone 6s a la mitad respecto a la generación anterior. Además estamos buscando nuevas formas de utilizar un aluminio más eficiente a nivel de emisiones en todos nuestros productos.

Uso de los productos

Tu gasto de energía es nuestro gasto de energía.

Nuestra huella de carbono también incluye la energía que necesita un dispositivo para funcionar, desde que lo estrenas hasta que lo reciclas. Contamos incluso la electricidad que utilizas para cargarlo, que a menudo proviene de fuentes con altas emisiones, como el carbón o el gas. Por eso desarrollamos constantemente nuevas formas de optimizar la eficiencia de nuestros productos. Por ejemplo, el sistema operativo del Mac pone el disco duro en reposo y usa procesadores en un modo de consumo ultraeficiente cuando no estás haciendo nada muy complicado con el ordenador. Hasta ahorra energía cuando no hay movimiento en la pantalla y entre pulsaciones del teclado.

El MacBook Air consume un 52 % menos que el primer modelo. El Mac mini consume un 40 % menos en reposo que el modelo anterior. El Apple TV consume un 90 % menos que la primera generación. Y cargar el iPhone 6s en Estados Unidos una vez al día solo cuesta 53 centavos al año. Es más, desde 2008 hemos disminuido el consumo total medio de nuestros productos en un 64 %, lo que reduce nuestra huella de carbono, y también tu factura de la luz.1

Adelante, pregúntale a Siri todo lo que quieras.

Mandar un mensaje de iMessage, llamar por FaceTime, preguntar algo a Siri, descargarse una canción o enviar una foto: todo consume energía. Pero no creemos que el usuario tenga que sentirse responsable por ese consumo, sino nosotros. Estamos orgullosos de poder decir que realizamos estas tareas con servidores de datos propios que se abastecen únicamente de energías renovables. Y cuando la demanda es muy alta, trabajamos con centros de datos de terceros. Aunque no son de nuestra propiedad y los compartimos con otras empresas, también los incluimos en nuestros objetivos medioambientales y trabajamos con ellos para que adopten energías 100 % limpias. De hecho, nuestros centros de datos evitaron 150.000 toneladas de CO2 en 2014. Y en 2015, la cifra alcanzó las 187.000 toneladas.

Instalaciones

Usamos la energía del sol, el viento y el agua para nuestras luces, servidores y hasta nuestras máquinas de café.

Tenemos en mente un objetivo muy claro, conseguir que el 100 % del consumo eléctrico de nuestras instalaciones (oficinas, tiendas y centros de datos) provenga de energías renovables. En enero de 2016, alcanzamos el 93 % en todo el mundo. Y ya hemos llegado al 100 % en 23 países, como Estados Unidos, Reino Unido, China y Australia. Por ejemplo, hemos conectado 40 megavatios de energía solar nueva a la red nacional china, así que producimos electricidad de sobra para todas nuestras tiendas y oficinas en ese país.

En 2015, el uso de energías renovables en las instalaciones de Apple evitó 335.000 toneladas de emisiones de CO2, el equivalente a la combustión de 163.000 toneladas de carbón.4

Innovación en las azoteas de Singapur.

La ciudad de Singapur está tan poblada que no hay espacio para un proyecto solar de gran envergadura. Así que buscamos una solución inédita. Hemos trabajado con Sunseap, un proveedor local de energía renovable, para abastecernos con cerca de 32 megavatios generados por paneles solares repartidos por más de 800 azoteas de la ciudad. Este innovador proyecto producirá energía suficiente para todas las oficinas de Apple en Singapur y para nuestra parte del centro de datos compartido. Un centro que amplía nuestra capacidad de procesamiento de datos.

Hogar, verde hogar.

El nuevo campus de Apple en Cupertino será el edificio más eficiente de su categoría. Entre otras muchas medidas, reciclamos o reutilizamos más del 95 % de los materiales procedentes de las demoliciones del solar y buscamos formas de dar un nuevo uso a cada fragmento de hormigón, vidrio y metal.

El edificio consumirá únicamente energía renovable, principalmente generada por una de las instalaciones solares corporativas más grandes del mundo. Y el aire circulará con total libertad entre el exterior y el interior del edificio, proporcionando una ventilación natural durante tres cuartas partes del año.

8.000
Este centro contará con 8.000 árboles, de los cuales más de 7.000 serán árboles de sombra y frutales recién plantados.
100 %
El Apple Campus 2 usa única y exclusivamente energías renovables.

Transporte

Reducimos nuestras emisiones de carbono por mar y aire.

Para transportar cientos de millones de productos se necesita mucha energía. Nuestro equipo logístico se encarga de reducir la huella de carbono en este aspecto. Por eso explora nuevas maneras de optimizar el transporte marítimo y aéreo de modo que consuma menos combustible. Además, como nuestros dispositivos cada vez pesan menos y nuestros embalajes son más compactos, conseguimos reducir las emisiones con independencia del medio de transporte utilizado.

Reciclaje

Nuestro reciclaje también deja huella. Y lo tenemos en cuenta.

A diferencia de otras empresas de la competencia, incluimos toda la energía empleada para reciclar nuestros productos en la huella de carbono. Por eso intentamos reciclar siempre nuestros productos en la zona en la que se recogen y así reducir las emisiones de carbono generadas durante el transporte. Y cuando tenemos que llevarlos a otra parte, lo hacemos de forma responsable. Colaboramos con empresas de reciclaje que cuentan con instalaciones certificadas y no desechamos nada de forma insegura en países en vías de desarrollo, una práctica que por desgracia es muy habitual en nuestro sector.

Reciclar también ayuda a reducir las emisiones de carbono globales. El reciclaje de materiales como el aluminio genera menos emisiones que la minería o la fundición de materiales nuevos. Cualquiera que use material reciclado puede contar con ese ahorro en las emisiones de su huella. Nosotros no lo contamos porque sería contarlo por duplicado.