Trabajar en Apple no tiene nada que ver con el resto de trabajos que has tenido. Será un reto. Una inspiración. Un orgullo. Porque, sea cual sea tu función aquí, estarás formando parte de algo importante.
Cada contenido de cada caja. Cada vez que hagas una demo de cómo arrastrar y soltar. Cada pregunta «¿En qué puedo ayudarte?». Hasta el último detalle, todo es importante. Y no solo a veces: siempre. Así es como trabajamos en Apple. El resultado: una de las líneas de productos más admiradas a nivel mundial.
Pregúntale a cualquier empleado de Apple. Es un trabajo duro. Es preguntarse continuamente: ¿Por qué hacerlo así y no de otra manera? ¿Cómo podría mejorarse? Es replantearse todas las experiencias de los clientes hasta eliminar todo lo innecesario, hasta que solo quede lo esencial: lo útil y lo hermoso. Podría ser un producto con una prestación nueva que hiciese las delicias de incluso los clientes más incondicionales. Una llamada de asistencia resuelta magistralmente. O quizá un expositor de un Apple Store colocado e iluminado como a nadie se le había ocurrido antes.
Cuando piensas en un proceso creativo en Apple, es posible que de entrada no pienses en un empleado de RR. HH. O de operaciones. O de finanzas. Sin embargo, en Apple esperamos pensamientos y soluciones creativas de todos nuestros empleados independientemente de cuáles sean sus responsabilidades. La innovación adopta muchas formas, y nuestros empleados parecen encontrarlas cada día.





