Carta de Tim a la comunidad

A la comunidad de Apple:

Durante los últimos 15 años, he empezado casi todas las mañanas de la misma manera. Abro el email y leo los mensajes que usuarios de Apple de todo el mundo me han escrito el día anterior.

En ellos, compartís conmigo pequeños fragmentos de vuestras vidas y me contáis cosas que queréis que sepa sobre cómo os ha marcado Apple. El momento en que el Apple Watch salvó a vuestra madre. El selfie perfecto que hicisteis en la cima de una montaña que parecía imposible de escalar. Me dais las gracias por cómo el Mac ha cambiado lo que podéis hacer en el trabajo y, a veces, me ponéis en aprietos porque algo que os importa no funciona como debería.

En cada uno de esos correos siento el latido de lo que nos une como seres humanos. Siento una obligación cada vez mayor de trabajar con más ahínco y de seguir avanzando. Pero, sobre todo, siento una gratitud que no sé expresar con palabras por haber podido ser la persona a la que van dirigidos, por haber liderado una compañía que hace volar la imaginación y mejora vidas de maneras tan profundas que desafían cualquier descripción. Ha sido un gran honor y un privilegio.

Hoy hemos anunciado el siguiente paso de mi camino en Apple. Durante los próximos meses haré una transición a un nuevo cargo, dejando atrás el puesto de director ejecutivo en septiembre para convertirme en presidente ejecutivo de Apple. Una persona nueva asumirá lo que sé con todo mi corazón que es el mejor trabajo del mundo. Ese líder es John Ternus, un brillante ingeniero y pensador que ha pasado los últimos 25 años construyendo los productos de Apple que tanto gustan a quienes los usan. Alguien obsesionado con cada detalle, centrado en cada forma posible de hacer algo mejor, más audaz, más bonito y más significativo. Es la persona perfecta para el cargo.

A John le importa muchísimo quiénes somos, qué hacemos y a quién llegamos en Apple, y tiene el corazón y el carácter para liderar con una integridad extraordinaria. Me siento muy orgulloso de que él sea el próximo director ejecutivo de Apple. Esta compañía alcanzará alturas increíbles bajo su liderazgo, y sentiréis su huella en cada pequeño momento de alegría y sorpresa que surja de los productos y servicios por venir. Estoy deseando que lo conozcáis como lo conozco yo.

Esto no es una despedida. Pero en este momento de transición, quiero aprovechar para daros las gracias. Hoy, no en nombre de la compañía, aunque dentro de nuestras paredes haya una gratitud desbordante hacia vosotros. Simplemente en mi propio nombre. Tim. Una persona que se crio en un lugar rural en otra época y que, durante estos momentos mágicos, tuvo la suerte de ser el director ejecutivo de la mejor compañía del mundo. Gracias por la confianza y la bondad que me habéis demostrado. Gracias por saludarme por la calle y en nuestras tiendas. Gracias por vibrar junto a mí cuando presentábamos un nuevo producto o servicio. Gracias, sobre todo, por confiar en mí para liderar la compañía que siempre os ha puesto en el centro de nuestro trabajo. Cada día nos levantamos pensando en qué podemos hacer para mejorar un poco vuestra vida. Y cada día habéis hecho que la mía sea la mejor que podía desear.

Gracias.