El poder de un gran diseño.

No le sobra nada, y todo tiene su razón de ser. El Mac Pro se ha diseñado de dentro hacia fuera para crear un sistema de alto rendimiento que cumple dos premisas: flexibilidad absoluta y máxima utilidad. Es una herramienta pensada para eliminar barreras. Para que puedas dar lo mejor de ti.

Una torre con una visión única.

¿Cómo crear un equipo que ofrezca un nivel altísimo de rendimiento y modularidad? Planteándolo como un sistema integrado. El Mac Pro está pensado para adaptarse a tus necesidades, lo mires por donde lo mires.

Una sólida base para la creatividad.

El Mac Pro parte de una estructura de acero inoxidable que admite una enorme variedad de componentes y configuraciones. Se extiende desde las patas hasta las asas, aloja el sistema general e incluye puntos de montaje para elementos internos.

Acceso de 360 grados.

Un único punto de entrada no era suficiente. Por eso, puedes quitar la carcasa de aluminio y tener acceso total al sistema. La placa base es de doble cara para que te resulte más fácil añadir y extraer componentes. El procesador, la tarjeta gráfica y las ranuras de expansión en un lado. El almacenamiento y la memoria, en el otro. Cuando quieras personalizar tu Mac Pro, él estará más que dispuesto.

Ver el interior del Mac Pro en realidad aumentada

Dos lados. Un objetivo.

El rendimiento extremo del Mac Pro requiere un sistema térmico superpotente. Tres ventiladores impulsores desplazan el aire a través de la CPU y las GPU de forma silenciosa para mantenerlas bien refrigeradas incluso con las cargas de trabajo más intensas. En el lado opuesto, un extractor aspira el aire, que pasa por la memoria, el almacenamiento y la fuente de alimentación, y lo saca por la parte trasera del equipo.

Diseñado de dentro hacia fuera.

Con tres piezas de aluminio forjadas y mecanizadas para formar un único cuerpo, la carcasa es mucho más que una cubierta decorativa. Aporta rigidez a la estructura y actúa como un firme sello para la cavidad interna. Junto con los ventiladores y el extractor, ayuda a mantener la presión del aire que hace posible la termodinámica del sistema.

Un diseño inspirado en la naturaleza.

El entramado del Mac Pro se basa en un fenómeno que ocurre de forma natural en las estructuras de los cristales moleculares. Una red de hemisferios entrelazados tridimensionales aumenta el área superficial, optimizando el flujo de aire y la rigidez estructural.

Más aire que metal.

Para crear la estructura, se mecaniza una matriz esférica en las superficies interna y externa del aluminio. El resultado es un entramado ligero que maximiza el flujo de aire y crea una estructura de extraordinaria rigidez.

Maravillosamente funcional.

Por muy potente que sea un equipo, si no tiene en cuenta cómo lo utiliza el usuario, ya está limitado de serie. Todos los componentes con los que interactúas, desde las asas hasta los puertos y el cierre de la parte superior, pasando por las ruedas opcionales, se han diseñado para funcionar de forma impecable e intuitiva. Y así tú puedes trabajar mejor que nunca.

Asas de acero inoxidable.

Las asas redondeadas se agarran cómodamente, y como forman parte de la propia estructura, el Mac Pro ofrece una solidez excelente cuando se levanta o se mueve.

Puertos superiores. Ruedas. Cierre superior.

Hay dos puertos Thunderbolt 3 situados estratégicamente en la parte superior, que es donde los necesitas. Las ruedas opcionales te permiten transportar el Mac Pro fácilmente por todo el set o de un estudio a otro. Gira el cierre superior para soltar la carcasa de aluminio de la estructura, y úsalo como asa para levantar la carcasa y acceder a todo el sistema.

Una alianza poderosa.

Combina el Mac Pro con un Pro Display XDR de Apple para crear la estación de trabajo definitiva y ver tus proyectos en la primera pantalla Retina 6K de 32 pulgadas de la historia.

Usa la realidad aumentada para ver el Mac Pro en tu mesa.

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