Recursos ¿Podremos en el futuro fabricar productos sin extraer recursos limitados de la Tierra?

Nuestra meta es una cadena de suministro de ciclo cerrado.

Las cadenas de suministro tradicionales son lineales. Los materiales se extraen de la tierra, los productos se fabrican y suelen terminar en los vertederos después de su uso. Y el proceso se repite con la extracción de más materiales y la fabricación de más productos. Creemos que deberíamos tener una cadena de suministro de ciclo cerrado, donde los productos se hacen solo con recursos renovables o materiales reciclados. Ya contamos con programas y estándares estrictos que impulsan cambios positivos para garantizar que los materiales finitos que usamos en nuestros productos se obtengan mediante un abastecimiento responsable. Además, algún día nos gustaría prescindir por completo de la extracción de materiales. Para empezar, animamos a los clientes a reciclar sus dispositivos viejos a través de Apple Renew. Y estamos probando técnicas de reciclaje innovadoras, como nuestra línea de robots de desmontaje, que nos permite recuperar materiales para fabricar productos nuevos. Se trata de un objetivo ambicioso que requerirá muchos años de colaboración entre diversos equipos de Apple, nuestros proveedores y empresas de reciclaje especializado, pero ya estamos trabajando en ello.

Nos aseguramos de que todos los residuos generados por nuestra cadena de suministro se reutilizan, reciclan y convierten en compostaje o, si es necesario, en energía. 17 de nuestras 18 plantas de montaje final han recibido la certificación Zero Waste to Landfill del organismo UL, evitando que más de 240.000 toneladas de residuos acaben en los vertederos desde enero de 2015. Y recientemente hemos ampliado esta iniciativa a 25 proveedores más.

Cadena de suministro de ciclo cerrado.

Materias primas(eliminadas de la cadena de suministro de ciclo cerrado)

a Procesamiento

a Fabricación

a Utilización

a Residuos electrónicos(eliminados de la cadena de suministro de ciclo cerrado)

Las materias primas y los residuos electrónicos desaparecen en una cadena de suministro de ciclo cerrado, ya que de la utilización se pasa al procesamiento mediante la Reutilización y reciclaje

Estamos inventando formas más eficientes de reutilizar y reciclar. Como Liam, la cadena de robots de desmontaje.

Las actuales técnicas de reciclaje, como el triturado, solo consiguen recuperar unos pocos tipos de materiales y suelen degradar su calidad. Así que inventamos Liam, una línea de robots con capacidad para desmontar rápidamente el iPhone 6, separar los componentes de valor y reducir la extracción de más recursos de la tierra. Con dos cadenas de robots Liam en funcionamiento, podemos desmontar hasta 2,4 millones de teléfonos al año. Es un experimento muy instructivo en el campo de la tecnología del reciclaje, y esperamos que esta manera de pensar sirva de inspiración para otras empresas del sector.

Ya hemos empezado a usar los componentes obtenidos para fabricar dispositivos nuevos. Por ejemplo, tomamos las carcasas de aluminio del iPhone 6 recuperadas por Liam, las fundimos y reutilizamos el material para fabricar ordenadores Mac mini que usamos en nuestras instalaciones de montaje final del iPhone.

Entonces nos preguntamos qué más podíamos hacer. Y decidimos evaluar 44 elementos para identificar factores clave de riesgo con una perspectiva global —desde temas medioambientales hasta violaciones de derechos humanos— para saber en qué áreas podemos trabajar para cerrar el círculo. Empezamos por el estaño. Ahora usamos estaño 100 % reciclado en la soldadura de la placa base principal del iPhone 6s, y enviamos las placas del iPhone 6 recuperadas por Liam a una planta de reciclaje, donde se extrae el estaño, además del cobre y los metales preciosos.nota al pie 1 Más adelante vamos a experimentar con formas de recuperar cobalto de nuestras baterías de iones de litio y de utilizar cobalto reciclado.

Materiales que Liam es capaz de recuperar de cada 100.000 dispositivos iPhone 6:

  • Aluminio 1.900 kg
  • Oro 1,3 kg
  • Plata 7 kg
  • Elementos raros de la Tierra 24 kg
  • Wolframio 3,5 kg
  • Cobre 800 kg
  • Metales del grupo del platino 0,4 kg
  • Estaño 55 kg
  • Cobalto 550 kg
  • Tantalio 2,5 kg

Cuando empleamos recursos renovables nos aseguramos de usarlos de forma responsable.

Los recursos más valiosos del planeta, como el agua y el papel, son renovables si se gestionan de manera responsable. Así que hacemos todo lo posible para conservarlos. Medimos nuestra huella hídrica y buscamos fórmulas para reducir el consumo de agua o reutilizarla cuando sea posible. Estamos mejorando la eficiencia en el uso de papel y plástico en nuestros embalajes, y trabajamos para alcanzar nuestros objetivos de cero residuos enviados a vertederos en nuestros campus y tiendas. Además, mantenemos el compromiso de crear y proteger más bosques sostenibles de los que ya utilizamos.

Tenemos en cuenta cada gota de agua que utilizamos.

El agua es esencial para la vida. La necesitamos para beber, cultivar lo que comemos y mantener ecosistemas naturales en todo el planeta. Y aunque el agua es un recurso renovable, en muchas partes del mundo tiene un gran valor debido a su escasez. Por eso nos responsabilizamos del agua que consumimos, tanto en nuestras oficinas centrales de California como en las instalaciones de nuestros proveedores a nivel global. Buscamos constantemente maneras de conservar este recurso y de desechar las aguas residuales de forma segura.

En nuestras instalaciones, monitorizamos el consumo de agua relacionado con la refrigeración, mantenimiento de zonas verdes y servicios sanitarios con el fin de desarrollar mecanismos específicos para reducirlo. Por ejemplo, hemos instalado sofisticados sensores y dispositivos de control en nuestras zonas verdes del Valle de Santa Clara, en California. De este modo, el sistema de riego empleará un 30 % menos de agua con respecto a 2015, lo que supone un ahorro anual de unos 58.000 metros cúbicos. En nuestros centros de datos, hemos implantado medidas energéticas parciales (submetering) para identificar áreas de consumo, detectar fugas y diseñar formas más eficaces de evitar la generación de residuos. Y estamos aumentando el consumo de aguas pluviales o aguas recicladas para uso no humano en el Apple Park, en nuestras instalaciones del Valle de Santa Clara y Austin (Texas) y en nuestros centros de datos de Irlanda, Dinamarca y Carolina del Norte.

Además, pusimos en marcha el programa Clean Water para conservar el agua y evitar su contaminación en nuestra cadena de suministro. Estudiamos el consumo de este recurso en las instalaciones de nuestros proveedores y los datos relacionados con el agua de las evaluaciones del ciclo de vida para identificar los componentes que requieren un consumo mayor, lo que nos permite ayudar a los proveedores a adoptar estrategias de conservación mejor informadas. También examinamos detenidamente los datos de escasez de agua a nivel mundial para centrar nuestros esfuerzos en los lugares prioritarios. Recurrimos a formación de empleados, evaluaciones de referencia, controles de rendimiento y asistencia técnica para ayudar a nuestros proveedores a ahorrar más de 11,3 millones de metros cúbicos de agua en 2016, aumentando el promedio de reutilización del agua al 36 % en 86 instalaciones. Y como muchos de nuestros proveedores también fabrican componentes para otras empresas, además reducimos la huella de carbono de productos ajenos a Apple.

No solo estamos protegiendo los bosques de hoy. También los del mañana.

Los bosques proporcionan la fibra de celulosa del papel que usamos en el embalaje de nuestros productos. Y además limpian el aire, purifican el agua y dan cobijo a los animales. De ahí que dediquemos tanto esfuerzo a minimizar nuestro impacto buscando fuentes de papel de una manera responsable y utilizándolo con la mayor eficiencia posible. Pero no basta con eso. Los bosques del mundo entero siguen en riesgo de desaparecer por culpa de una mala gestión, la tala ilegal y una expansión territorial agresiva. Por eso estamos decididos a proteger y crear bosques gestionados de forma sostenible por todo el planeta que cubran nuestras necesidades de embalaje y produzcan fibra durante generaciones.

Abastecimiento responsable de papel virgen.

Cuando usamos papel virgen en el embalaje de los productos, nuestros proveedores solo tienen permitido extraer la madera de talas controladas o bosques gestionados con criterios sostenibles. Llevamos a cabo auditorías rutinarias para asegurarnos de que se adhieren a nuestra normativa. En el ejercicio fiscal de 2016, más del 99 % del papel usado en nuestros embalajes y oficinas corporativas procedía de bosques gestionados de forma sostenible, madera controlada o fuentes recicladas.

Protección de los bosques sostenibles.

Seguimos protegiendo y plantando bosques sostenibles porque, cuando se gestionan adecuadamente, pueden proporcionar abundantes recursos durante mucho tiempo. Además de especificar que toda nuestra fibra virgen procede de bosques gestionados de forma sostenible, queríamos asegurarnos de no reducir el suministro mundial de fibra responsable. Así que nos propusimos proteger o crear suficientes bosques de este tipo para cubrir todas las necesidades de embalaje de nuestros productos.nota al pie 2 En 2017, alcanzamos este objetivo: la producción anual de nuestros proyectos de conservación forestal ahora es mayor que la cantidad de fibra virgen empleada en los embalajes de productos Apple durante el ejercicio fiscal de 2016. En colaboración con The Conservation Fund, hemos protegido 14.600 hectáreas de bosque sostenible en el este de Estados Unidos. Y nuestra última iniciativa en China con el Fondo Mundial para la Naturaleza es nuestro proyecto más ambicioso hasta la fecha. Hemos conseguido la certificación del Consejo de Administración Forestal para alrededor de 130.000 hectáreas de bosque en China. A medida que nuestra demanda de papel vaya creciendo y evolucionando, seguiremos protegiendo y creando suficientes bosques con gestión sostenible para cubrir todas nuestras necesidades de embalaje.

Usamos más papel de origen sostenible y menos plástico en nuestros embalajes.

Reducimos el volumen de los embalajes a la menor oportunidad, utilizamos papel reciclado siempre que podemos y estamos desarrollando tecnologías que hagan un uso más eficiente del papel. De hecho, en el año fiscal 2016, más del 60 % del papel empleado en el embalaje de nuestros productos procedía de fibra de celulosa reciclada. Además, diseñamos los embalajes con el objetivo de reducir el uso de plástico. Por ejemplo, la bandeja de accesorios de la caja del iPhone 7 está hecha de una mezcla de fibra de bambú cosechada de forma sostenible y bagazo, un subproducto residual de la producción de caña de azúcar.

Un dispositivo más duradero es más ecológico.

Cuando los productos se pueden utilizar durante más tiempo, se requieren menos recursos para fabricar otros nuevos. Por eso evaluamos todos nuestros productos en el laboratorio de pruebas de fiabilidad mediante métodos rigurosos que simulan las experiencias reales que nuestros clientes tienen con los dispositivos. Por ejemplo, analizamos su resistencia a temperaturas extremas y a la exposición al agua y a sustancias químicas habituales en el entorno, así como a arañazos provocados por materiales como el estropajo y la tela vaquera. Además de las mediciones estándar en el sector, también diseñamos nuestras propias pruebas, e incluso fabricamos maquinaria a medida. Estas pruebas se basan en nuestros estudios del comportamiento de los usuarios y en el análisis de los productos devueltos que realizamos para conocer a fondo todos los problemas.

Si algo llega a romperse, contamos con programas como AppleCare y servicios de reparación certificados por Apple para ayudar a nuestros clientes a usar sus dispositivos durante más tiempo. También publicamos actualizaciones de software periódicas y gratuitas que mantienen nuestros productos actualizados y extienden su ciclo útil lo máximo posible. Y diseñamos esas actualizaciones de modo que sean compatibles con generaciones anteriores de productos. El sistema operativo macOS Sierra, por ejemplo, funciona con modelos de Mac de finales de 2009. Cuando los clientes deciden renovar sus equipos, los viejos suelen tener una nueva vida al pasar a amigos o familiares, o en el mercado de productos restaurados mediante programas como Apple Renew.